Page exige a Sánchez una cuestión de confianza o convocar elecciones

El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, exigió este sábado a Pedro Sánchez que convoque elecciones o se someta a una cuestión de confianza, y reclamó que, si opta por adelantar los comicios, lo haga pensando en la "infantería" socialista y no en lo que exigen Junts y el PNV. García-Page, única voz abiertamente crítica en el Comité Federal del PSOE celebrado en Madrid, calificó el momento actual como "el peor de la historia reciente del partido".

En su intervención ante la dirección federal, el presidente manchego exigió además que el PSOE se querelle contra la exmilitante Leire Díez, reclamó "más cortafuegos" contra la corrupción y pidió garantías de que el partido no será imputado como organización, algo que calificó de "terrorífico". Reprochó también a Sánchez no haber dedicado "ni una sola palabra" a los malos resultados cosechados en las últimas cuatro elecciones autonómicas.

El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page (c), durante la reunión del Comité Federal del PSOE este sábado - EP/Jesús Hellín
El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page (c), durante la reunión del Comité Federal del PSOE este sábado - EP/Jesús Hellín

El secretario general del PSOE de Castilla-La Mancha y presidente regional, Emiliano García-Page, llevó este sábado al Comité Federal del PSOE una batería de exigencias a la dirección nacional: que Pedro Sánchez se someta a una cuestión de confianza o convoque elecciones anticipadas pensando en la "infantería" socialista y no en lo que exigen Junts y el PNV, que el partido se querelle contra la exmilitante Leire Díez y que el PSOE ofrezca garantías de que no será imputado como organización por los casos de corrupción que lo acechan. García-Page fue la voz más crítica de una reunión que el partido no celebraba desde hace un año y compareció ante los medios antes de su intervención con un diagnóstico sin concesiones: el PSOE atraviesa "el peor momento de su historia reciente".

El PSOE-CLM, antes del Comité Federal

Antes de que García-Page tomara la palabra en el interior de Ferraz, la portavoz del grupo socialista en las Cortes de Castilla-La Mancha, Ana Isabel Abengózar, había pedido desde Toledo —donde se celebraba el XIII Congreso Regional de Juventudes Socialistas, que eligió como nuevo secretario general a Lázaro Ortega en sustitución de Álvaro Toconar— que el Comité Federal fuera "un sitio en el que se pueda discrepar entre compañeros", que "escuche todas las opiniones" y trabaje en "una solución positiva" para un partido cuyos militantes "de toda la vida y de corazón" arrastran, dijo, "una sensación de tristeza y de dolor con todo lo que está pasando".

Abengózar se mostró convencida de que García-Page trasladaría al cónclave la "inquietud" del "cien por cien de los alcaldes y alcaldesas socialistas" ante la posibilidad de que las elecciones autonómicas y municipales coincidan con las nacionales, reclamando que los comicios locales tengan "su propio espacio, aislado del ruido y de la frustración que se siente a nivel nacional".

Page, a su llegada: "España entera pregunta solo cuándo"

A su llegada a Ferraz, García-Page compareció ante los medios con un tono más contundente que en ocasiones anteriores. Calificó el momento actual como "el peor de la historia reciente del Partido Socialista" y subrayó que la situación se ha deteriorado notablemente respecto al año anterior: "Ya había muchos problemas, muchas contradicciones, muchas líneas rojas pisoteadas. Hoy creo que España entera se pregunta solamente cuándo".

La pregunta sobre el "cuándo" —en referencia implícita a una convocatoria electoral— vertebró buena parte de su intervención ante los periodistas. García-Page sostuvo que hace doce meses habrían afrontado unos comicios "en mejores condiciones" y que entonces Sánchez debería haberse sometido a una cuestión de confianza o haber adelantado las elecciones, porque ese habría sido "un mensaje contundente" que la ciudadanía habría recibido "bien". "Hoy todo se ha complicado muchísimo más", lamentó.

Detecta, dijo, "mucho miedo" tanto en el PSOE como en sus "supuestos socios" a "darle la palabra a la ciudadanía". "Si lo hemos hecho todo bien no hay que tener ningún miedo a convocar", argumentó, antes de concluir que lo que observa "es lo contrario".

La condición que planteó para salir satisfecho del cónclave fue explícita: "Espero hoy al menos una cierta tranquilidad de que mi partido no va a ser imputado como organización. Porque sería terrorífico. Espero poder salir con la garantía de que el PSOE está limpio". Y si esa garantía se confirma, su lectura ya estaba hecha: "Hay muchos, no pocos, muchos que nos han traicionado". Frente a esos, reclamó "marcar una frontera absolutamente insoslayable". "El único muro que merece la pena es contra la corrupción", enfatizó, añadiendo que esa frontera debería empezar por "querellarse contra aquella gente que habla en nombre del PSOE y está dando un espectáculo de tramas sucias y cutres".

El dirigente socialista también se refirió a la propuesta lanzada esa semana por Junts en relación al Comité Federal. En un tono visiblemente crítico, afirmó que "nadie debe extrañarse" de que una organización a la que el PSOE se ha "plegado y arrodillado tanto" acabe creyéndose "en el derecho de decirle al partido lo que tiene que hacer incluso dentro de su casa". "Hasta ahí podía llegar la broma", zanjó.

Interrogado sobre si sería partidario de abrir un expediente o suspender la militancia del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero, García-Page fue prudente: "Todo tendrá su tiempo. Hay reglamentos, hay normas y lo que hay que hacer es aplicarlas a todos conforme a un principio de igualdad". Reconoció que la situación le duele "muchísimo" y expresó su esperanza de que "se pueda confirmar que no es cierto todo lo que estamos viendo en los medios", porque de serlo sería "un socavón inmenso en la autoestima de una organización muy centenaria" que "no se merece todo lo que está viviendo".

La infantería socialista frente a Junts y PNV

Según confirmaron fuentes socialistas, García-Page trasladó al interior del Comité Federal el mismo mensaje que había avanzado a los medios, y lo hizo con mayor concreción. Ante Sánchez y el resto de la dirección federal, el presidente manchego insistió en que si finalmente el líder del partido decide adelantar los comicios, lo haga "poniendo por delante los intereses de la infantería socialista" y no los de Junts y el PNV. Argumentó que a los alcaldes socialistas lo que les interesa es que sus vecinos conozcan su gestión política, y no que el "ruido" y la "tensión" de la política de Madrid "lo tapen todo".

García-Page recordó ante sus compañeros que la situación está peor ahora que hace un año, cuando salieron a la luz los escándalos que afectaron a los entonces secretarios de Organización José Luis Ábalos —condenado a 24 años de cárcel— y Santos Cerdán —investigado en varias causas—. Recalcó que el partido sigue en "el peor momento" de su historia reciente y que los socialistas deben hacerse "las mismas preguntas que se hacen los ciudadanos".

Querella contra Leire Díez y más "cortafuegos"

En el capítulo de la corrupción, García-Page fue más concreto dentro del Comité que en su comparecencia previa. Dejó claro que los culpables de la corrupción "son los corruptos", pero insistió en que el partido debe actuar para que la ciudadanía distinga entre culpabilidad y responsabilidad. Para evitar que los ciudadanos hagan responsable al PSOE de la corrupción que lo acecha, reclamó "tener más cortafuegos" y exigió que el partido presente una querella contra la exmilitante Leire Díez, quien supuestamente maniobró para frenar las investigaciones judiciales contra la organización.

Sin autocrítica por las autonómicas perdidas

García-Page también aprovechó su turno para reprochar a Sánchez que no hubiera dedicado "ni una sola palabra" ni dado "ni una sola explicación" sobre los resultados del PSOE en las últimas cuatro elecciones autonómicas: Extremadura, Aragón, Castilla y León y Andalucía. "Alguna responsabilidad tendrá la política nacional, el Gobierno central y la dirección federal", sostuvo, recordando que son "varios millones de españoles" los que votaron en esos comicios.

Esa ausencia de autocrítica contrasta con la posición que el presidente manchego llevaba al cónclave: la necesidad de que el partido se haga las mismas preguntas que se hace la ciudadanía. "¿Algo habremos hecho mal? ¿O es que Vox se dispara como consecuencia de una conspiración interplanetaria?", se había preguntado antes de entrar, en una frase que resume la línea crítica que fue a defender en solitario ante la dirección federal del PSOE.

El presidente de Castilla la Mancha, Emiliano García-Page (i), conversa con el presidente de la Generalitat, Salvador Illa (d), a su llegada a la reunión del Comité Federal del Partido, este sábado - EFE/Chema Moya
El presidente de Castilla la Mancha, Emiliano García-Page (i), conversa con el presidente de la Generalitat, Salvador Illa (d), a su llegada a la reunión del Comité Federal del Partido, este sábado - EFE/Chema Moya

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