El Jemad urge en Toledo a blindar a la UE ante amenazas híbridas
Toledo acoge esta semana el XXXVIII Seminario Internacional de Seguridad y Defensa 'Aliados y amenazas', organizado por la Asociación de Periodistas Europeos (APE), con la participación del jefe del Estado Mayor de la Defensa, el secretario general de Política de Defensa y algunos de los principales expertos en seguridad y política atlántica de España.
El jefe del Estado Mayor de la Defensa (Jemad), el almirante general Teodoro López Calderón, y el secretario general de Política de Defensa (Segenpol), el almirante Juan Francisco Martínez Núñez, han coincidido en reclamar más inversión, más unidad política y más compromiso propio de Europa en materia de defensa, al tiempo que han advertido de que el vínculo con la OTAN sigue siendo "indispensable" para garantizar la seguridad del continente.
Toledo volvió a convertirse este miércoles en el escenario de referencia nacional para el debate sobre seguridad y defensa con la inauguración del XXXVIII Seminario Internacional organizado por la Asociación de Periodistas Europeos bajo el lema 'Aliados y amenazas'. El almirante general Teodoro López Calderón, jefe del Estado Mayor de la Defensa, y el almirante Juan Francisco Martínez Núñez, secretario general de Política de Defensa, encabezaron una jornada en la que expertos militares, exministros y analistas estratégicos diseccionaron el estado de la Alianza Atlántica, las amenazas híbridas y el futuro de la defensa europea ante un orden internacional en plena transformación.
El acto inaugural contó también con la presencia del consejero de Hacienda, Administraciones Públicas y Transformación Digital de Castilla-La Mancha, Juan Alfonso Ruiz Molina, y de la vicepresidenta de la APE, Ángeles Blanco.
La Unión Europea está realizando esfuerzos "sin precedentes" para fortalecer su pilar de seguridad y defensa, pero la autonomía estratégica plena "no es un objetivo alcanzable en el corto ni en el medio plazo". Así de rotundo se mostró López Calderón en su intervención, en la que advirtió de que construir una base industrial "robusta", reducir las dependencias tecnológicas externas y adquirir capacidades para el combate de alta intensidad requieren, "por encima de todo, unión, tiempo y generosidad". "Es un proceso que exige inversiones sostenidas, reformas legislativas complejas a nivel europeo y una verdadera voluntad política de progresar hacia una mayor unidad", subrayó el Jemad.
A pesar de esa limitación, López Calderón destacó que Europa posee "capacidades únicas" para contrarrestar las amenazas híbridas mediante el empleo coordinado de herramientas normativas, económicas y diplomáticas, y afirmó que la UE "no solo puede, sino que tiene el imperativo estratégico de ejercer y consolidar estos recursos para proteger a sus Estados miembros".
El Jemad fue igualmente taxativo respecto a la OTAN: ante las dudas que puedan surgir sobre la posición norteamericana, dijo que hay que "tener claro" que la Alianza Atlántica sigue siendo la única organización "capaz de garantizar la disuasión y defensa de Europa". "Preservar el vínculo transatlántico es prioritario", añadió, y Europa "debe asumir que la seguridad no es un bien garantizado por terceros, es una responsabilidad compartida que exige un mayor esfuerzo propio".
El diagnóstico geopolítico: ruptura del orden liberal y regreso de la guerra
López Calderón encuadró su intervención en un análisis del momento geopolítico global, al que definió como un cambio de paradigma marcado por la "ruptura progresiva del orden internacional y liberal" basado en normas, el debilitamiento del multilateralismo y el reordenamiento de los bloques de poder. "El panorama geopolítico global se caracteriza por el retorno de la competencia abierta entre grandes potencias, singularmente ahora Estados Unidos y China. Pero sin olvidar a Rusia, que apoyada en su poder nuclear y en una postura asertiva, quiere tener también un papel en el reparto de esferas de influencia", señaló.
A diferencia de la Guerra Fría, advirtió el Jemad, esta rivalidad estratégica no es ideológica: lo que está en juego es "la modificación misma de las reglas de juego del sistema internacional". Y en ese contexto, la guerra convencional, que se creía olvidada, "ha vuelto a suelo europeo y amenaza la paz, la seguridad y el bienestar de la sociedad", a lo que se suman las estrategias híbridas en la llamada zona gris, definida como "ese espacio intermedio donde la paz está alterada pero no se ha cruzado el umbral que justificaría una respuesta militar directa".
Europa, subrayó, ya está siendo objeto de ataques híbridos por parte de Rusia, que "ha llevado a cabo chantajes energéticos, ciberataques a infraestructuras críticas, instrumentalización de flujos migratorios y sabotajes de fábricas de defensa en distintos países europeos".
Martínez Núñez: España llega a Ankara como "aliado fiable"
El secretario general de Política de Defensa centró buena parte de su intervención en la próxima Cumbre de la OTAN de principios de julio en Ankara (Turquía). "El objetivo es lograr discutir dentro e irradiar unidad fuera", resumió Martínez Núñez, quien reconoció que la cita llega en un momento "particularmente difícil, por las posiciones asertivas y los desencuentros en otros escenarios". Apostó por "centrarse en lo básico y esencial" e "irradiar compromiso" durante la cumbre.
A su juicio, España acude a Ankara "habiendo demostrado ser un aliado fiable", que "progresa a un ritmo satisfactorio" y que ha recibido "una extraordinaria valoración por el despliegue de fuerza en todo el arco más avanzado de Rusia", además de haber ampliado en 10.500 millones de euros anuales su inversión en defensa. "Tenemos muchos efectivos bien preparados, muchos buques de guerra desplegados bajo la bandera de la OTAN", afirmó.
El almirante Martínez Núñez también fue preguntado por la situación del estrecho de Ormuz, que describió como "vital para el bienestar de la humanidad". Convencido de que lo que suceda allí tendrá reflejo "en nuestro Gibraltar", abogó por negociar con los países ribereños y "aportar seguridad a los tránsitos" en lugar de lanzar "una gran operación". Consideró que podría llevar "un mes o más" alcanzar una solución más permanente.
En su diagnóstico más amplio, Martínez Núñez describió un orden mundial "alterado dramáticamente", en el que "los mismos que impulsaron ese orden reniegan ahora de él" mientras "asistimos con preocupación al regreso de la fuerza militar como instrumento básico de la relación entre estados". Y situó a España como "la voz internacional más clara y potente en favor del multilateralismo en defensa", en coherencia con su Constitución, "que no parece que sea el momento de dejar caer en saco roto".
Sobre el papel de Estados Unidos, fue pragmático: Europa "necesita a los EEUU, su paraguas nuclear", que es "el único paraguas global que defiende a todos los aliados". "Sin los EEUU, Europa difícilmente resiste un primer embate y no tiene capacidad ni logística", advirtió, aunque reconoció que el cambio en el equilibrio de responsabilidades es "lógico".
Mesa redonda: la OTAN, en "profunda revisión", no en crisis
La tarde acogió la mesa redonda 'La OTAN setenta y siete años y un día', en la que participaron la directora de Política de Seguridad de la OTAN, Carmen Romero; la vicepresidenta del Real Instituto Elcano y exministra de Defensa, María Dolores de Cospedal, y el director del Instituto Español de Estudios Estratégicos, el general Víctor Bados.
Los tres rechazaron de plano la idea de que la Alianza esté en crisis. Romero fue la más explícita: "Sigue, y como tal no está cuestionada. Estamos en el entorno más difícil y complicado que hemos tenido en décadas, con Rusia intentando romper el orden internacional, y la OTAN sigue siendo esencial". Lo que sí está en duda, admitió, es el modelo de dependencia respecto a Estados Unidos, que ha dejado claro que quiere una OTAN "3.0" y que no seguirá costeando la defensa de Europa y Canadá. "No es una crisis, es una profunda transformación de la Alianza hacia una OTAN más europea", concluyó.
Romero identificó tres pilares de esa transformación: la adaptación a la nueva situación con un reequilibrio estratégico "paso a paso"; el "adelgazamiento" del peso de EEUU dentro de la OTAN, que ha sido asumido ya por Canadá y Europa; y la capacidad histórica de la Alianza para superar sus divisiones internas. "Cuando hablamos de seguridad colectiva, todos los países miembro se centran en lo que los une y dejan sus diferencias nacionales a un lado", afirmó.
Cospedal fue más crítica con las ilusiones de autonomía: "Nosotros no estamos preparados para defendernos solos" y el ejército europeo "no es una realidad" ni cree que sea bueno "de ninguna manera". Rechazó plantear en Europa "una política frente a la OTAN" y abogó por una política europea de defensa "dentro de la OTAN". Su objetivo: que Europa logre tener "una voz autorizada" para poder definir cuáles son sus necesidades, sus capacidades y qué va a aportar. "Nos tenemos que centrar en lo que es posible y lo que es bueno para Europa y para España sin hacernos trampas en el solitario y haciendo un discurso realista", remató.
España y el flanco sur: "la OTAN debe saber que el sur también existe"
El general Víctor Bados centró su análisis en los desafíos actuales de la llamada OTAN 3.0. Señaló a Rusia como "la amenaza", no a China —que en los documentos de la Alianza figura como "competidor, en todos los órdenes"—, y advirtió del riesgo de ayudar a Ucrania "más allá de lo que provoca" a Moscú: "Estamos jugando con fuego y ese equilibrio es complicado si Rusia se sale con la suya".
Sobre la cohesión, fue directo: "Nuestro gran aliado siempre será EEUU. Habrá ruido, dejará de haber ruido, pero esta es la realidad". Y sobre el gasto en defensa, recordó que "no hay ningún país del mundo que sin seguridad tenga desarrollo, prosperidad y derechos".
El general reservó su conclusión para el flanco sur, que consideró el desafío específico de España como miembro de la OTAN: la región del Sahel y la relación de Rusia con ella, un frente "al que apelamos permanentemente porque nuestras amenazas vienen desde ahí" en forma de "flujos migratorios no controlados, presión demográfica y terrorismo". "Nuestro desafío es saber explicar a la OTAN que el sur también existe", señaló.
Castilla-La Mancha y la industria de defensa en Albacete
En la inauguración del seminario, el consejero Juan Alfonso Ruiz Molina defendió que el Gobierno de Castilla-La Mancha apoya una política de defensa común que permita a Europa tomar decisiones con mayor autonomía estratégica y "definir en qué queremos gastar el dinero que queremos invertir en defensa". Abogó también por fomentar una "cultura de defensa" basada en la transparencia, para que la ciudadanía conozca las decisiones que se adoptan en seguridad y defensa y el destino de sus recursos.
Ruiz Molina valoró el "importante papel" de la industria de defensa en Castilla-La Mancha, con especial peso en la provincia de Albacete, un sector que "genera riqueza y empleo cualificado, impulsa la innovación y contribuye de manera significativa al tejido económico regional". El consejero estuvo acompañado en el acto por la delegada provincial de Hacienda en Toledo, María Castaño, y el director general de Protección Ciudadana, Emilio Puig.
El XXXVIII Seminario Internacional de Seguridad y Defensa se consolida así, un año más, como uno de los foros de referencia nacional e internacional para el análisis de los retos de seguridad, con Toledo como sede permanente de un debate que, en un contexto geopolítico inédito en décadas, resulta más urgente que nunca.