Trump y la OTAN

Acostumbrados a bravatas y amenazas de Donald Trump que después se quedan en nada -aranceles, Groenlandia, Canadá- quizá no estamos midiendo el riesgo que entrañan algunas de ellas. Por ejemplo: que los Estados Unidos puedan abandonar la OTAN. La Alianza sellada en 1949 (Tratado de Washington), como baluarte de Occidente frente a la amenaza que por aquél entonces suponía la Unión Soviética, la potencia comunista que había satelizado a varios países de Europa.

Los EE.UU. han sido desde el principio de su creación el núcleo de esta alianza político-militar. Sus poderosas fuerzas armadas con bases repartidas en diferentes países de Europa -desde Alemania a Italia o Grecia pasando por España- han sido el músculo que dota de credibilidad la capacidad disuasora de la alianza. Las palabras de Trump calificando a la OTAN de ser un "tigre de papel" no reflejan la realidad porque son lo más parecido a un berrinche -la palabra podría ser otra- porque ningún país miembro de la organización aceptó su invitación a participar en las operaciones militares llevadas a cabo para garantizar el tráfico marítimo por el Estrecho de Ormuz en el contexto de los ataques a Irán que están llevando a cabo norteamericanos e israelíes.

Con arreglo a lo establecido en el Tratado que el 4 de abril de 1949 fijó el marco de la Alianza Atlántica Donald Trump, por su sola voluntad y sin contar con la aprobación del Congreso o la autorización de dos tercios del Senado, no podría decretar la salida de los Estados Unidos. Aunque entre las muchas cosas que ha dicho y hecho algunas describen el escaso valor que concede a ajustar sus actuaciones al ámbito que establecen las leyes: ni solicitó autorización al Congreso para atacar Venezuela ni lo ha hecho después para iniciar la guerra con Irán, es muy probable que en este caso -la amenaza de abandonar la OTAN- se quede en eso: en amenaza.

Pero queda la incertidumbre y la deslealtad de fondo que transmiten otras palabras suyas en las que al calificar a la OTAN como un "tigre de papel" se permitió añadir la coletilla de que "Putin, lo sabe". El Putin que desde hace cuatro años sigue machacando Ucrania en el transcurso de una guerra ilegal que desangra a un país de la vieja Europa. Tengo para mí que Estados Unidos no saldrá de la OTAN pero Trump puede dejar la Alianza sin contenido real en términos de defensa porque puede retirar o reducir tropas y bases. En todo este asunto la única esperanza es Estados Unidos es una democracia y dentro de tres años la Casa Blanca cambiará de inquilino.

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