Envío de navajas a Sánchez y Feijóo para frenar el cambio normativo
El alcalde de Albacete, Manuel Serrano, ha enviado cartas personales al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, al líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, a la presidenta del Congreso, Francina Armengol, y a los portavoces de todos los grupos parlamentarios para reclamar que la navaja artesanal albaceteña quede excluida de la modificación del Reglamento de Armas. Cada misiva iba acompañada de una navaja artesana como símbolo de la tradición cuchillera de la ciudad.
Serrano argumenta que la cuchillería albaceteña, declarada Bien de Interés Cultural (BIC) hace una década, concentra cerca del 90% de la producción cuchillera nacional, genera más de 1.000 empleos directos y exporta mercancía por valor de 35 millones de euros al año. El alcalde advierte de que cualquier endurecimiento normativo que criminalice el sector supondría "un grave perjuicio para miles de familias" vinculadas a una actividad con más de seis siglos de historia.
El alcalde de Albacete, Manuel Serrano, se dirigió el 25 de mayo por carta a los principales líderes políticos nacionales para exigirles que la navaja artesanal albaceteña no quede incluida en la modificación del Reglamento de Armas que promueve el Gobierno de España. Junto a cada misiva, Serrano envió una navaja artesana "como muestra de la calidad, tradición y seña de identidad de la industria cuchillera albaceteña", en un gesto cargado de simbolismo que busca hacer tangible a los receptores el peso cultural y económico de un sector que, en su opinión, está siendo amenazado por un debate normativo que lo equipara con la violencia.
Las cartas tuvieron como destinatarios al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, al presidente del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, a la presidenta del Congreso de los Diputados, Francina Armengol, y a los portavoces de los grupos parlamentarios en la Cámara Baja. En todas ellas, Serrano trasladó "la profunda preocupación del sector cuchillero de Albacete, y por tanto, de toda la ciudad, ante informaciones recientes que dicen que se está apostando por un endurecimiento normativo que criminalizaría un sector clave para la economía de Albacete, como es la cuchillería".
La iniciativa se enmarca en la respuesta institucional que el alcalde lidera contra "cualquier cambio normativo que pueda perjudicar a la cuchillería de Albacete, que no sólo es una actividad económica fundamental, sino que representa más de seis siglos de tradición artesanal e industrial y forma parte de la identidad histórica de nuestra ciudad y de toda España". Serrano reivindica así que cualquier modificación legislativa en materia de armas debe respetar la singularidad de la navaja albaceteña.
Un sector estratégico con proyección mundial
El peso económico de la cuchillería albaceteña es difícil de ignorar. Albacete concentra cerca del 90% de la producción cuchillera nacional y se ha consolidado como uno de los principales polos cuchilleros del mundo, "reconocido internacionalmente por la calidad, innovación y prestigio de sus productos", según subraya Serrano en las cartas. El sector genera más de 1.000 empleos directos y registra exportaciones por valor de 35 millones de euros anuales, convirtiendo a la ciudad en una referencia de prestigio para el nombre de España en mercados de los cinco continentes.
Pero más allá de los datos económicos, el alcalde recuerda en su misiva el arraigo histórico de la industria: "Ha forjado un hueco en el corazón de los albaceteños a lo largo de los siglos, templando el acero en nuestros talleres artesanales repartidos por toda la ciudad". Fruto de ese legado, Albacete cuenta hoy con uno de los pocos museos de la cuchillería de toda Europa, una Fundación para el Desarrollo de la Cuchillería y una Escuela de Cuchillería por la que han pasado cientos de jóvenes en formación.
La navaja albaceteña, Bien de Interés Cultural desde hace una década
El argumento central de Serrano descansa sobre el estatus legal de la navaja albaceteña. Tanto la cuchillería como el producto estrella del sector llevan una década reconocidos como Bien de Interés Cultural, una categoría de protección patrimonial que, a juicio del alcalde, debería blindarlos frente a cualquier modificación normativa que los asocie a la delincuencia o a la violencia.
"La inmensa mayoría de los usos vinculados a este producto son legítimos, tradicionales, profesionales, deportivos, artesanales y coleccionistas. Las herramientas no delinquen; delinquen quienes hacen un uso indebido de ellas", afirmó Serrano en las cartas. El regidor albaceteño propone así un cambio de enfoque: en lugar de endurecer las restricciones sobre el producto, el Gobierno debería optar por "el endurecimiento de las penas y medidas contra quienes cometen actos delictivos, dotando de más medios a quienes combaten contra ella, Policía Nacional y Guardia Civil".
Petición de diálogo y reunión con el sector
Junto a la denuncia de la amenaza normativa, Serrano formuló una petición concreta: que los representantes de cada grupo político e institución se reúnan con el sector cuchillero, representado por la Asociación de Empresarios de la Cuchillería y Afines (Aprecu), que preside Pilar Jiménez, y con el propio Ayuntamiento de Albacete, "para que puedan conocer el profundo arraigo que tiene la industria cuchillera en Albacete".
El alcalde apeló a que los grupos parlamentarios y los responsables políticos "actúen con responsabilidad y equilibrio, protegiendo la seguridad ciudadana sin poner en riesgo una industria emblemática para nuestra tierra y para España". Y reclamó, en nombre de toda la sociedad albaceteña, "sensibilidad institucional y diálogo con el sector, antes de promover cualquier medida que pueda perjudicar gravemente a miles de familias vinculadas directa o indirectamente a esta actividad, o ante cualquier debate público que pueda derivar en la criminalización de la navaja tradicional albaceteña".
Una postura "transversal" de toda la ciudad
Serrano insistió en que la defensa de la cuchillería no es una posición partidista, sino "una postura transversal y compartida por todos los albaceteños". La dimensión del sector lo justifica: no existe en España ninguna otra ciudad donde la cuchillería tenga un peso comparable, ni en términos económicos ni en términos de identidad colectiva. Que Albacete sea sede de una de las ferias de cuchillería más reconocidas de Europa, que disponga de infraestructura educativa y museística específica, y que su nombre funcione como sinónimo de calidad artesana en mercados internacionales, hace de esta industria algo cualitativamente distinto a cualquier otro sector productivo.
El envío de navajas artesanas a los líderes políticos nacionales no es, en ese contexto, un simple gesto folkórico. Es la apuesta del alcalde por hacer llegar a Madrid, de forma literal, lo que Albacete pone en juego si la reforma del Reglamento de Armas avanza sin las salvaguardas que el sector reclama.