Velázquez no descarta medidas drásticas en Toledo tras los atropellos

El alcalde de Toledo, Carlos Velázquez, no descarta medidas "drásticas" como pasos subterráneos o pasarelas en el paseo de la Rosa para separar peatones y vehículos, tras registrarse dos atropellos en el mismo punto en menos de diez días. El Ayuntamiento ya ha dado instrucciones a sus técnicos para estudiar actuaciones inmediatas, incluyendo nuevos semáforos y radares en el tramo.

En otros asuntos tratados este jueves, Velázquez también anunció que la piscina cubierta del Casco Histórico abrirá por primera vez durante el mes de junio, en respuesta a las peticiones de usuarios y vecinos de la zona.

El alcalde de Toledo, Carlos Velázquez, atendiendo a los medios de comunicación este miércoles en Toledo
El alcalde de Toledo, Carlos Velázquez

El Ayuntamiento de Toledo estudia medidas de gran calado en el paseo de la Rosa para evitar nuevos atropellos en el tramo situado junto a la estación de tren, donde dos peatones han resultado heridos en menos de diez días. El alcalde, Carlos Velázquez, anunció este jueves que el equipo de Gobierno no descarta actuaciones "drásticas" como la construcción de pasos subterráneos o pasarelas para separar físicamente a los viandantes de los vehículos.

El segundo de los atropellos ocurrió sobre las 8.54 horas de este jueves, cuando una mujer de 35 años fue arrollada por un vehículo en ese mismo punto del paseo. La víctima fue trasladada en ambulancia al hospital universitario con contusiones en pierna y brazos. "Tienen que revisar si tiene algún tipo de fractura en la pierna, pero no es una cuestión de gravedad", precisó el alcalde a los medios de comunicación. El primero de los incidentes se había producido el pasado 4 de mayo, cuando una menor de 6 años resultó herida tras ser atropellada por un turismo en el mismo paso de peatones.

Velázquez explicó que ya la semana pasada el equipo de Gobierno dio instrucciones a los técnicos para adoptar "cualquier tipo de medida" que estuviera a su alcance. Entre las opciones a corto plazo figuran la instalación de nuevos semáforos o radares en el tramo, aunque el alcalde reconoció que estas soluciones tienen un límite: "Cualquier medida que no sea separar a vehículos de peatones no garantiza al cien por cien que no se puedan producir accidentes y atropellos".

La particularidad de la parada de autobús

El regidor capitalino señaló un factor que agrava la peligrosidad del punto concreto del paseo de la Rosa: la proximidad de una parada de autobús. "Ambos atropellos han sucedido con el autobús allí presente porque la gente tiene intención de cogerlo y esto hace que se complique más esa situación", explicó. Esta circunstancia, añadió, obliga a analizar con especial atención los puntos de la ciudad que presenten características similares.

Velázquez recordó que el Consistorio ha desarrollado en los últimos años una labor "muy importante" de mejora de la iluminación en varios pasos de peatones de Toledo, aunque admitió que ese tipo de actuaciones nunca eliminan por completo el riesgo de accidente. "Por supuesto, por nosotros no va a quedar", subrayó.

Pasos subterráneos, una opción que se recupera

La posibilidad de construir pasos subterráneos o pasarelas supone recuperar un modelo de infraestructura urbana que, según el propio alcalde, "se dejó de hacer hace muchos años" en la capital. Velázquez no cerró la puerta a esa opción pese a su coste y complejidad: "Se va a valorar cualquier tipo de medida de carácter técnico para tratar de evitar estos accidentes y para tratar de evitar estos atropellos que no desea absolutamente nadie".

El alcalde subrayó que el análisis de actuaciones abarcará todo el paseo de la Rosa y no se limitará al tramo donde han ocurrido los dos últimos siniestros, comenzando por esa vía y extendiéndose a otros puntos de la ciudad con condiciones de riesgo similares.

La piscina del Casco abre en junio por primera vez

Al margen de la seguridad vial, Velázquez confirmó este jueves otra novedad para los vecinos de Toledo: la piscina cubierta del Casco Histórico permanecerá abierta durante el mes de junio por primera vez en su historia. La instalación siempre había permanecido cerrada entre junio y septiembre. La decisión responde a una recogida de firmas impulsada por usuarios y vecinos de la zona que reclamaban mantener el servicio durante el verano.

"Vamos a ver cómo marcha la medida que se pone en marcha y cuál es la aceptación", indicó el alcalde, quien también se reconoció usuario habitual de las piscinas públicas de la ciudad y destacó "la importantísima labor que realizan para fomentar la actividad física y deportiva y, también, para muchas personas que lo tienen incluso prescrito con carácter médico para el tratamiento de diversas dolencias".

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