Toledo logra la menor espera de España en trasplantes hepáticos
El Hospital Universitario de Toledo ha completado 21 trasplantes hepáticos en su primer año de actividad desde la puesta en marcha del programa en mayo de 2025, consolidando un programa de alta complejidad que lo posiciona como referente nacional. Seis de las intervenciones se realizaron en pacientes en urgencia vital con fracaso hepático agudo, la situación de mayor riesgo clínico.
El centro toledano ha logrado además el tiempo de permanencia en lista de espera más reducido de España para trasplante hepático, un indicador que acredita tanto la eficiencia del sistema como la mejora en el acceso equitativo a este tratamiento para los pacientes de Castilla-La Mancha sin necesidad de desplazarse a otras comunidades.
El Hospital Universitario de Toledo, dependiente del Servicio de Salud de Castilla-La Mancha (Sescam), realizó 21 trasplantes hepáticos durante su primer año de funcionamiento, desde mayo de 2025 hasta junio de 2026, consolidando un programa de alta complejidad quirúrgica que le ha valido el reconocimiento como referente en el ámbito nacional tanto por los resultados clínicos como por el perfil de riesgo de los pacientes atendidos. El programa arrancó sin precedentes en la región y ha alcanzado en doce meses un nivel de madurez que habitualmente requiere varios años de rodaje en los centros trasplantadores de referencia.
El responsable del equipo quirúrgico, el doctor Manuel Abradelo, atribuyó el éxito del programa a quienes lo hacen posible desde el principio: "Es gracias a la generosidad y solidaridad de los familiares de los donantes que, en los momentos más duros, tras el fallecimiento de un ser querido, deciden dar vida a otra persona que lo necesita en un gesto de valor incalculable, porque sin ellos no sería posible llevar a cabo estos programas."
Urgencia vital y técnicas de frontera
De las 21 intervenciones registradas, seis se realizaron en régimen de urgencia vital sobre pacientes afectados por un síndrome de fracaso hepático agudo, una situación de elevada complejidad que implica riesgo vital inminente y exige una respuesta quirúrgica y organizativa inmediata. Este dato, que supone cerca de un tercio del total de trasplantes del programa, ilustra la capacidad resolutiva del equipo en los escenarios de mayor exigencia.
Más allá del volumen de intervenciones, el doctor Abradelo destacó la incorporación de procedimientos técnicamente exigentes que evidencian la rápida madurez del programa. Entre ellos sobresalen dos trasplantes realizados con soporte ECMO —oxigenación por membrana extracorpórea— motivados por el compromiso de la vena cava, una circunstancia clínica de extrema gravedad. La resolución satisfactoria de estos casos ha abierto además nuevas posibilidades quirúrgicas en el ámbito de la resección hepática compleja con asistencia extracorpórea, un campo hasta ahora reservado a muy pocos centros en España.
El equipo multidisciplinar desarrolló también técnicas de alta especialización como el bypass aortohepático o la sustitución completa portal mediante injerto venoso cadavérico, procedimientos que habitualmente solo se practican en centros con larga trayectoria en cirugía hepatobiliar y trasplante. La incorporación de estas técnicas en el primer año de funcionamiento subraya el nivel de formación y experiencia acumulada del equipo desde su constitución.
La menor espera de España
Uno de los indicadores más significativos del primer ejercicio es que el Hospital Universitario de Toledo ha registrado la media de permanencia en lista de espera para trasplante hepático más reducida de todo el país. Este dato, que refleja tanto la agilidad en la captación de donantes como la eficiencia en la coordinación entre los distintos servicios implicados, tiene una traducción directa en términos de equidad asistencial: los pacientes castellanomanchegos con enfermedad hepática grave acceden al trasplante con mayor rapidez que en cualquier otro centro trasplantador nacional.
La coordinadora médica de Trasplantes del Hospital Universitario de Toledo, la doctora María Luisa Rodríguez, subrayó el alcance del avance para la sanidad pública regional: el programa evita que los pacientes tengan que desplazarse a otras comunidades autónomas para recibir atención altamente especializada, permitiéndoles estar acompañados de su entorno familiar durante el proceso. "La generosidad de los donantes y sus familias, cuya solidaridad hace posible ofrecer una nueva oportunidad de vida a pacientes con enfermedades hepáticas graves, porque sin ellos sería imposible llevar a cabo los programas de trasplantes", afirmó la doctora Rodríguez.
Un equipo de más de diez especialidades
El programa funciona gracias a la coordinación de un equipo multidisciplinar que integra cirujanos, hepatólogos, anestesiólogos, intensivistas, internistas, inmunólogos, farmacéuticos, radiólogos, profesionales del banco de sangre, personal de Enfermería, patólogos y profesionales del servicio de Admisión, todos ellos articulados con los coordinadores de trasplantes del Programa de Trasplante Hepático de Castilla-La Mancha. La implicación de más de diez especialidades en un proceso asistencial único es uno de los elementos estructurales que explican tanto la seguridad de los resultados como la capacidad para abordar los casos de mayor complejidad.
El trasplante hepático se suma así a los dos programas de trasplante renal con que ya contaba la región: el del Hospital General Universitario de Albacete, en funcionamiento desde el 24 de junio de 2003, y el del propio Hospital Universitario de Toledo, desde el 7 de marzo de 2007. Castilla-La Mancha refuerza de este modo su cartera de servicios en trasplante de órganos y da un paso decisivo hacia la plena autosuficiencia asistencial en este campo para sus cerca de dos millones de habitantes.