El Consorcio de Toledo licita por un millón 18 viviendas en el Casco
El proyecto de ‘cohousing’ en el Casco Histórico de Toledo prevé arrancar en verano con 28 viviendas y aparcamiento para residentes.
El alcalde rechaza además el debate sobre una torre de 20 plantas en Palomarejos por considerarlo “poco útil” sin competencias municipales sobre la parcela.
El Consorcio de la Ciudad de Toledo ha aprobado la licitación pública de las obras de rehabilitación del edificio situado en la calle San Juan de Dios número 5, en el Casco Histórico de Toledo, con un presupuesto de 1.085.000 euros, un paso clave para impulsar el proyecto de viviendas colaborativas (‘cohousing’) de Alamillos del Tránsito, cuya ejecución podría comenzar este verano. La actuación forma parte de la estrategia de regeneración urbana del casco antiguo y busca aumentar la oferta residencial en una zona especialmente tensionada.
El anuncio lo ha realizado el presidente del Consorcio y alcalde de Toledo, Carlos Velázquez, durante una comparecencia en el Corral de Don Diego, junto al gerente del organismo, Jesús Corroto, y el primer presidente del Consorcio y exalcalde, José Manuel Molina, en el marco de la Comisión Ejecutiva celebrada este viernes.
La financiación del proyecto incluye una subvención en especie de 400.000 euros aportada por el Consorcio, mientras que el resto corre a cargo de la Diputación de Toledo. Las empresas interesadas dispondrán de 26 días para presentar sus ofertas desde la publicación en la plataforma de contratación.
Según ha destacado Velázquez, esta intervención permitirá avanzar en un proyecto que considera especialmente transformador: “el proyecto de Alamillos es, si cabe, más ambicioso que el del Salón Rico, ya que además de una plaza pública contempla 28 viviendas en régimen de cohousing y 70 plazas de aparcamiento para residentes”.
Regeneración urbana y colaboración institucional
Durante el acto, el alcalde ha subrayado la necesidad de reforzar la cooperación entre administraciones para garantizar una gestión eficaz de proyectos vinculados a vivienda, urbanismo y patrimonio, señalando que esta coordinación ha sido clave en la evolución del Consorcio.
Velázquez también ha puesto en valor la transformación de la ciudad en las últimas décadas, recordando que la comparación entre imágenes de Toledo en 1988 y la actualidad evidencia una evolución que permite estar “razonablemente satisfechos”.
En el mismo escenario, el exalcalde José Manuel Molina ha recibido el pin de oro del 25 aniversario del Consorcio, reconociendo su papel en la creación de la institución en 2001. Molina ha recordado que el nacimiento del Consorcio “no fue fácil” y que se inspiró en el modelo de Santiago de Compostela, destacando el consenso político e institucional alcanzado entonces, con participación de distintas administraciones y grupos políticos.
“El Consorcio demuestra que cuando se juntan voluntades de todas las administraciones públicas, se consiguen grandes beneficios para los vecinos”, ha señalado Molina, quien también ha agradecido la continuidad del proyecto bajo los mandatos posteriores de Emiliano García-Page y Milagros Tolón.
Por su parte, el gerente del Consorcio, Jesús Corroto, ha incidido en que la trayectoria de la institución refleja una imagen de “regeneración urbana y ciudad viva”, fruto de los esfuerzos acumulados durante estos 25 años.
Debate urbanístico en Palomarejos
En paralelo, el alcalde de Toledo se ha referido a la propuesta planteada por el concejal de Planeamiento Urbanístico, Florentino Delgado (Vox), para construir una torre de 20 plantas en el barrio de Palomarejos, calificando el debate como “poco útil”.
Velázquez ha argumentado que el Ayuntamiento no tiene actualmente competencias sobre la parcela del antiguo hospital Virgen de la Salud, aún bajo control del Sescam hasta que se complete su reversión a la Tesorería General de la Seguridad Social, lo que impide avanzar en proyectos concretos.
“Podemos hablar de muchas cosas, pero al final solo sirven para titulares; solucionar problemas es más complicado”, ha afirmado el regidor.
Frente a ello, ha defendido actuaciones “tangibles”, como la próxima formalización de la compra del edificio de la antigua escuela de enfermería, sobre el que se prevé desarrollar una residencia de estudiantes. Tras Semana Santa se realizará una visita con vecinos para abordar aspectos concretos como capacidad, impacto en movilidad o posibles efectos sobre el barrio.