Rodrigo, el ganadero que pasó de 50 a 400 cabras en Las Herencias
La directora general de Ordenación Agropecuaria de la Junta de Castilla-La Mancha, Lydia Benítez, visitó esta semana una explotación de caprino en Las Herencias (Toledo) para conocer de primera mano la realidad del sector y los retos de sus profesionales.
La explotación, propiedad de un ganadero llamado Rodrigo que en diez años pasó de 50 a 400 cabras, fue definida por Benítez como "un ejemplo de tradición familiar, profesionalización y sostenibilidad", representativo del modelo ganadero que sostiene el tejido productivo en el medio rural castellanomanchego.
La directora general de Ordenación Agropecuaria de la Consejería de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural del Gobierno regional, Lydia Benítez, visitó esta semana una explotación de ganado caprino en Las Herencias (Toledo) con el objetivo de pulsar de primera mano la situación del sector y los principales desafíos a los que se enfrentan sus profesionales. La visita, que se enmarca en la estrategia de la Dirección General de Ordenación Agropecuaria (DGOA) de mantener un contacto directo y continuo con los agentes del sector agroganadero, reunió además al delegado de la Junta en Talavera de la Reina, David Gómez, a la delegada de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural, Elena Martín, y al alcalde de Las Herencias, Pedro Díaz Moreno, junto a otros miembros de la corporación municipal.
Durante el recorrido por las instalaciones, Benítez pudo conocer en detalle los procesos de manejo, alimentación y producción de la explotación, dedicada a la cría de cabras para la producción de leche. La directora general también aprovechó el encuentro para intercambiar impresiones directamente con el ganadero sobre las dificultades y oportunidades que atraviesa actualmente la actividad caprina en la región.
La explotación es propiedad de Rodrigo, cuya trayectoria fue destacada por la responsable autonómica como "un claro ejemplo de continuidad y relevo generacional en el sector". Se incorporó a la actividad en 2016 con apenas 50 cabras y, a base de constancia e inversión continuada, ha conseguido elevar su censo hasta los 400 animales en la actualidad. "Es un hecho que es fruto de la constancia, la inversión y la apuesta por la mejora constante de la explotación", subrayó Benítez al referirse al crecimiento experimentado por la ganadería familiar.
La directora general calificó la explotación de Las Herencias como "un ejemplo de tradición familiar, profesionalización y sostenibilidad, representativo del modelo de ganadería que contribuye al mantenimiento del tejido productivo en el medio rural". Una valoración que sintetiza el enfoque que la DGOA quiere imprimir a su relación con el campo: salir al territorio, escuchar a quienes trabajan en él y recoger una realidad que no siempre llega a las mesas de despacho.
El papel de la ganadería caprina en la lucha contra la despoblación
Más allá del rendimiento productivo de la explotación, la visita sirvió para poner sobre la mesa el rol estratégico que la ganadería caprina desempeña en el equilibrio territorial de Castilla-La Mancha. Benítez fue explícita al respecto: "La ganadería caprina desempeña un papel fundamental en el mantenimiento del medio rural, la fijación de población y la conservación del entorno, especialmente en zonas con riesgo de despoblación".
Las Herencias, municipio de la comarca de Talavera encuadrado en la provincia de Toledo, ejemplifica precisamente ese tipo de territorio donde la actividad ganadera no es solo una fuente de ingresos, sino también un elemento vertebrador de la vida rural y un freno a la sangría demográfica que afecta a buena parte del interior peninsular.
Retos del sector y diseño de políticas públicas
Durante la jornada, la directora general y el delegado autonómico en Talavera de la Reina abordaron con el ganadero algunas de las cuestiones más urgentes para el sector caprino: la rentabilidad de las explotaciones, la disponibilidad de mano de obra, la adaptación a la normativa vigente y las oportunidades de futuro para esta cabaña ganadera en Castilla-La Mancha.
Este tipo de visitas de campo responde a la estrategia establecida por la Dirección General de Ordenación Agropecuaria de la Consejería de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural para mantener un contacto directo y continuo con los distintos agentes del sector agroganadero. El objetivo, según explica la propia DGOA, es diseñar políticas públicas más eficaces, realistas y ajustadas a las necesidades reales del territorio, lejos de planteamientos genéricos que no contemplan la diversidad y la especificidad de cada zona rural. La visita a Las Herencias constituye un paso más en esa línea de trabajo, que busca asentar la relación entre la Administración regional y los profesionales del campo sobre la base del conocimiento mutuo y el diálogo directo.