"Quería matarlo": el brutal relato del acusado del crimen en Recas

Comienza este lunes en la Sección Primera de la Audiencia Provincial de Toledo, el juicio con jurado al acusado de asesinato con alevosía y ensañamiento en la localidad toledana de Recas en 2022 - EFE/Ismael Herrero

El hombre acusado de asesinar con alevosía y ensañamiento a otra persona en Recas (Toledo) en junio de 2022 reconoció este lunes, ante el jurado popular que lo juzga en la Audiencia Provincial de Toledo, que golpeó a la víctima "con fuerza" en varias ocasiones y que "quería matarlo". La fiscal solicita para él una pena de 25 años de prisión.

El acusado relató cómo metió a la víctima en el maletero de su coche mientras le propinaba golpes, lo trasladó fuera del municipio y lo arrastró atado de pies y manos por el terreno hasta dejarlo abandonado en un camino del municipio de Bargas (Toledo), donde fue hallado su cadáver. La defensa niega que los hechos constituyan un asesinato y sostiene que, en todo caso, se trataría de un homicidio imprudente o un delito de lesiones.

El acusado de asesinar a un hombre en el municipio toledano de Recas en la tarde del 24 de junio de 2022 admitió este lunes ante el jurado popular que lo juzga en la Audiencia Provincial de Toledo que golpeó a la víctima "con fuerza" en repetidas ocasiones y que en ningún momento ocultó su intención: "quería matarlo". La Fiscalía pide para él 25 años de cárcel por un delito de asesinato con alevosía y ensañamiento.

El juicio arrancó este lunes con la elección del jurado durante la mañana, un proceso que se prolongó cerca de tres horas y que quedó compuesto por cuatro hombres y cinco mujeres. La vista oral propiamente dicha se inició a partir de las 16:00 horas, con la lectura del escrito de acusación y las exposiciones iniciales de las partes, seguidas de la declaración del propio acusado a preguntas de la fiscal. La letrada de la defensa no formuló ninguna pregunta a su cliente.

El procesado describió ante el jurado cómo se encontró de forma casual con la víctima —que ese día se había desplazado junto a su padre desde Yunclillos hasta Recas para realizar unas compras— y cómo entre ambos se inició una discusión que derivó en un intercambio de "puñetazos y patadas". "Fue él a mí y yo a él", afirmó. Fue entonces cuando el acusado relató el episodio que constituye el núcleo del escrito de acusación: "Cogí y lo metí en el maletero dándole golpes". Añadió que en ese maletero guardaba una pistola de juguete de su hijo, aunque señaló que no recuerda si llegó a utilizarla para golpear a la víctima.

Tras introducir a la víctima en el maletero, el acusado condujo fuera del pueblo mientras escuchaba cómo esta golpeaba desde dentro para intentar salir. "Paré en un camino, abrí el maletero y me dio una patada en el pecho. Después salió corriendo, me fui a por él y nos pegamos otra vez, él a mí y yo a él", continuó relatando. Los golpes que siguieron fueron, según sus propias palabras, "fuertes en la cabeza y patadas en las costillas". Acto seguido volvió a introducir a la víctima en el maletero y la trasladó hasta el camino del término municipal de Bargas donde, posteriormente, fue hallado su cadáver.

El acusado aseveró que "quería matarlo" y que, cuando abandonó el cuerpo en ese camino, creyó que la víctima ya había muerto porque "tenía muchos golpes".

El relato de la Fiscalía contra asesinato con doble agravante

El escrito de acusación de la fiscal, leído al inicio de la sesión, aporta elementos que agravan sustancialmente el relato. Según la acusación pública, el acusado tenía un motivo previo: la semana anterior al crimen había sufrido un incendio en las proximidades de su domicilio del que responsabilizaba directamente a la víctima. Además, la Fiscalía sostiene que los golpes en la cabeza se infligieron con un objeto contundente y que, cuando el acusado introdujo a la víctima en el maletero, esta seguía con vida. En ese estado, la ató de pies y manos con una cuerda que enganchó al vehículo y la arrastró "brutalmente" por el terreno, extremo que fundamenta la acusación de ensañamiento.

La defensa niega el asesinato

La abogada de la defensa ofreció una versión radicalmente opuesta en su exposición inicial. Negó el relato de la Fiscalía y sostuvo que el encuentro entre el acusado y la víctima fue fortuito. En cuanto a la calificación jurídica de los hechos, rechazó tanto el asesinato como las circunstancias agravantes y defendió que, en el peor de los casos, los hechos podrían constituir un delito de lesiones o un posible homicidio imprudente.

La defensa rebatió además expresamente las dos agravantes que sustentan la acusación. Negó el ensañamiento porque, según su criterio, "no se quería producir un extra de dolor, sino que fue un ataque rápido generalizado". Y descartó la alevosía argumentando que la víctima "se pudo defender", lo que a su juicio impide apreciar esa circunstancia.

El juicio retoma su curso este martes a partir de las 9:30 horas con la práctica de la prueba testifical, en una vista que determinará si el jurado popular aprecia o no los elementos del asesinato con los que la Fiscalía ha construido su acusación durante casi tres años.