Cae un grupo criminal que robaba coches para asaltar naves y tiendas
La Guardia Civil ha desarticulado en Erustes (Toledo) un grupo criminal que sustraía vehículos para cometer robos con fuerza en naves industriales y establecimientos comerciales de las provincias de Toledo y Madrid. La operación, denominada Tassoti-Ceres, se ha saldado con seis personas detenidas.
Los arrestados ocultaban sus rostros durante la comisión de los delitos y no dudaban en emplear violencia contra los agentes si eran sorprendidos. Tras la investigación, se han esclarecido un total de 22 delitos.
La Guardia Civil ha detenido a seis integrantes de un grupo criminal asentado en la localidad de Erustes (Toledo) en el marco de la Operación CERES 2.0, una investigación que ha permitido esclarecer 22 delitos cometidos en diferentes municipios de las provincias de Toledo y Madrid. La operación específica que ha culminado con estas detenciones recibe el nombre de Tassoti-Ceres y ha sido coordinada desde el Instituto Armado conforme a lo comunicado en un comunicado oficial.
Según la Guardia Civil, el modus operandi del grupo seguía un patrón sistemático y bien definido. Los detenidos robaban vehículos a motor que empleaban después como herramienta para perpetrar sus asaltos: con ellos accedían a naves industriales y establecimientos comerciales, donde forzaban su entrada y sustraían el botín. La elección del transporte robado les permitía dificultar la identificación y desvincular los delitos de sus identidades reales.
Una vez ejecutados los robos, los vehículos utilizados no eran abandonados al azar. El grupo los desguazaba para después revender las piezas, completando así un ciclo criminal que combinaba el robo de vehículos, el robo con fuerza en establecimientos y el comercio ilegal de componentes. Esta dinámica sugiere una organización con cierto grado de especialización interna y una red de distribución de los materiales sustraídos.
Durante la comisión de los delitos, los integrantes del grupo ocultaban sistemáticamente sus rostros para evitar ser identificados por cámaras de seguridad o testigos. Además, según la Guardia Civil, no dudaban en emplear la violencia contra los agentes si eran sorprendidos in fraganti, lo que apunta a una peligrosidad elevada y a la voluntad de eludir la detención a cualquier precio.
La investigación, encuadrada dentro del operativo de mayor alcance denominado CERES 2.0, se ha prolongado el tiempo necesario para vincular al grupo con la totalidad de los hechos delictivos. El esclarecimiento de 22 delitos en localidades de Toledo y Madrid evidencia que la actividad de la banda se extendía más allá del municipio de residencia y que actuaban con movilidad intercomarcal e interprovincial.
Erustes es un pequeño municipio de la comarca de la Sagra, en la provincia de Toledo, con una reducida población. El hallazgo de un grupo criminal organizado y activo en este entorno ilustra una tendencia reconocida por las fuerzas de seguridad: la instalación de bandas dedicadas al robo itinerante en localidades rurales bien comunicadas con las vías principales, desde las que pueden desplazarse con rapidez hacia los objetivos y regresar con menor exposición.