Cae la banda de falsos policías con cultivos de marihuana de Toledo
La Guardia Civil ha desarticulado un grupo criminal formado por siete personas que operaba en el centro peninsular cometiendo robos con violencia mediante el método conocido como 'policías full', por el que los autores se hacían pasar por agentes portando placas, chalecos, rotativos azules e incluso armas de fuego.
El dispositivo, que incluyó registros simultáneos en siete inmuebles de Hormigos (Toledo), permitió incautar tres vehículos robados, varias armas —entre ellas un revólver con el número de serie borrado—, más de 6.600 euros en metálico, relojes de lujo y material relacionado con plantaciones de marihuana que el grupo también gestionaba en la provincia toledana.
La Guardia Civil detuvo a siete personas, de entre 30 y 65 años, acusadas de pertenecer a una organización criminal dedicada a cometer robos con violencia y al tráfico de drogas en el centro de la Península Ibérica, mediante el método denominado 'policías full', por el que los integrantes del grupo suplantaban la identidad de agentes de las fuerzas de seguridad del Estado. Los arrestos se produjeron tras una investigación conjunta que vinculó dos líneas de actuación delictiva desarrolladas en paralelo: los asaltos en carretera y las plantaciones ilegales de cannabis en la provincia de Toledo.
La investigación arrancó en el mes de abril, cuando el instituto armado tuvo conocimiento de un robo con intimidación en un área de descanso de Torquemada (Palencia). En ese incidente, los autores, que iban encapuchados y portaban placas falsas, chalecos con identificadores policiales, rotativos azules e incluso un arma de fuego, intentaron sustraer parte de la carga de un camión estacionado en el lugar. Para lograrlo, emplearon una violencia notable: golpearon al conductor del vehículo, causándole varias lesiones, y huyeron después a bordo de dos automóviles.
De forma simultánea, otra unidad del cuerpo tenía abierta una investigación independiente sobre un entramado de tráfico de drogas en Toledo, centrado en plantaciones de cultivo interior —conocidas como indoor— de marihuana. Los agentes habían localizado hasta siete domicilios en la localidad de Hormigos (Toledo) vinculados a esta actividad.
La convergencia de indicios llevó a los investigadores a sospechar que ambos grupos podían ser el mismo. Esa hipótesis de trabajo derivó en una investigación conjunta y, finalmente, en la ejecución de registros simultáneos en los siete inmuebles de Hormigos. Los resultados confirmaron la conexión: en los domicilios intervenidos se recuperaron tres vehículos sustraídos en Madrid, dos de los cuales habían sido utilizados en el asalto de Palencia. Uno de ellos fue localizado en el preciso momento en que estaba siendo desguazado por completo, con el evidente propósito de eliminar cualquier rastro que pudiera vincularlo al robo.
El operativo permitió además incautar un importante arsenal y material diverso. Entre las armas localizadas figuraban un revólver con el número de serie borrado, dos rifles y cuatro armas de aire comprimido. Los agentes también intervinieron 6.600 euros en metálico y varios relojes de lujo, cuyo origen está siendo investigado.
En lo relativo a la rama de narcotráfico de la organización, la Guardia Civil desmanteló dos instalaciones preparadas para el cultivo indoor de marihuana y se apoderó de todos los equipos y aparatos destinados a esa actividad. Asimismo, se incautaron cantidades diversas de marihuana y hachís, básculas de precisión y otros efectos habitualmente asociados al tráfico de estupefacientes.
La coordinación judicial de las actuaciones recae sobre varios órganos: los juzgados de Primera Instancia de Torrijos (Toledo), Alcalá de Henares, Getafe, Madrid y el Juzgado de Palencia número 2 son los encargados de dirigir los procedimientos abiertos en sus respectivas demarcaciones territoriales, lo que refleja la dimensión interprovincial del grupo desarticulado y el amplio radio de acción con el que operaba.