Regularización de migrantes en Castilla-La Mancha: "Queremos trabajar y cotizar"

Decenas de migrantes acudieron este lunes a las oficinas de Correos, Extranjería y atención ciudadana de las cinco capitales castellanomanchegas para iniciar los trámites del proceso extraordinario de regularización aprobado por el Gobierno. En Albacete, más de cien personas formaron cola desde primera hora.

El delegado del Gobierno en Castilla-La Mancha, José Pablo Sabrido, advirtió de que el proceso exige cita previa y pidió a los interesados que no acudan a las oficinas sin haberla solicitado antes para evitar aglomeraciones.

Inmigrantes hacen cola para solicitar su regularización dentro de la regularización de migrantes puesta en marcha por el Gobierno de España, inmigración, extranjería, 
Inmigrantes hacen cola para solicitar su regularización dentro de la regularización de migrantes puesta en marcha por el Gobierno de España

Colombianos, venezolanos, paraguayos, marroquíes y nicaragüenses protagonizaron este lunes, 20 de abril, el arranque del proceso extraordinario de regularización de inmigrantes en Castilla-La Mancha. Desde primera hora de la mañana, oficinas de Correos, de la Seguridad Social y de Extranjería de las capitales de la región comenzaron a atender a los migrantes que, en muchos casos tras años viviendo en situación irregular, dieron el primer paso para obtener documentación legal. La medida, impulsada por el Gobierno central, arrancó con alta demanda en algunas ciudades, con incidencias menores en otras y con un mensaje común entre quienes se acercaron a tramitarla: la esperanza de poder trabajar con derechos.

El primero en entregar toda la documentación en la sede de Correos de Albacete fue Luis Biedma, paraguayo de 46 años. "Fui el primero. Me atendieron muy bien", afirmó Biedma, quien describió el proceso como "muy sencillo" y subrayó que la regularización, en caso de ser aceptada, le daría "una tranquilidad para seguir trabajando y aportando al país". Su testimonio marcó el tono de una jornada cargada de expectativas en toda la región.

Una mañana de trámites y esperanza en Albacete

La Oficina Municipal de Atención Ciudadana de Albacete abrió sus puertas con una cola de más de cien personas. La alta afluencia obligó a los funcionarios a improvisar sobre la marcha: dispusieron mesas en la calle con formularios y bolígrafos para agilizar los trámites antes incluso de que los solicitantes pudieran acceder al interior.

Entre quienes aguardaban turno estaba José Luis Pérez, ingeniero aeronáutico venezolano de 42 años que llegó a España en octubre. Sin posibilidad aún de ejercer su profesión por carecer de documentación, confía en que la regularización le abra las puertas del mercado laboral. "Creo que el proceso va a ser beneficioso para todos. Si podemos trabajar legalmente vamos a aportar mucho más a la Administración", señaló.

También acudió José Luis López, colombiano de 53 años, acompañado de su familia. Lleva apenas ocho meses en España y reconoció no saber cuánto tardará en recibir la resolución por correo electrónico, aunque confía en que el proceso "sea un éxito". "No es fácil llegar a un país extraño, y sin documentos no hay oportunidades", aseveró.

En la misma cola esperaba Wilkerson Jesús Pérez, colombiano de 20 años con año y medio de residencia en España, que aún necesitaba el informe de vulnerabilidad, el último de los documentos que le faltaban. "A esto vine a este país, a regularizarme, salir adelante y tener un futuro mejor", explicó. Wilkerson tomó la decisión de emigrar porque la situación en Colombia empuja a muchos jóvenes a "hacer cosas malas" para sobrevivir.

Ciudad Real: siete años sin papeles en un pueblo de La Mancha

En la provincia de Ciudad Real, el proceso tuvo como protagonistas a familias que llevan años asentadas en municipios rurales, trabajando en condiciones precarias y criando a sus hijos sin la cobertura que otorga la documentación legal.

Marcela Dorado y Camilo Orozco llevan siete años viviendo en Cózar (Ciudad Real) sin papeles. Durante todo ese tiempo han trabajado en el campo de forma irregular, encadenando jornadas sin contrato y dependiendo de oportunidades esporádicas. "Han sido complicados por el tema del trabajo", explicaron, señalando que la falta de documentación les ha impedido acceder a empleos más estables o a sectores distintos de la agricultura. La regularización representa para ellos un punto de inflexión: su objetivo es poder formarse y encontrar trabajo con horarios compatibles con el cuidado de sus dos hijos. "El propósito de nosotros es la estabilidad en España", afirmaron.

Una historia similar es la de Eduardo Hurtado y Tania Yeraldine, que llegaron hace apenas un año a la provincia de Ciudad Real tras pasar por Madrid y Valdepeñas. Sin papeles, solo han podido acceder al mercado de trabajo a través de empleos sin contrato en sectores donde la economía sumergida sigue siendo la única puerta de entrada. "Buscar en lo que uno se desenvuelve mejor es difícil porque te piden documentación", señalaron. El proceso de regularización ha transformado sus expectativas de forma inmediata: Eduardo aspira a hacerse autónomo y montar su propio negocio de carpintería, una aspiración que hasta ahora resultaba inviable sin documentación. "Podemos trabajar y cotizar", subrayaron, poniendo el foco en la posibilidad de construir una vida más estable para sus dos hijos.

Santiago Hurtado, hermano de Eduardo, cumple un año en España trabajando también en el campo sin contrato. Llegó desde Colombia a Madrid y acabó asentándose en la provincia siguiendo las oportunidades laborales. Reconoció que al principio recibió la noticia del proceso de regularización con escepticismo. "No lo creía", admitió, aludiendo a los rumores que cuestionaban la viabilidad de la medida. Tras presentar la documentación, espera ahora una respuesta que le permita acceder a un empleo formal. "Da más tranquilidad", resumió.

Cuenca: dudas sobre el certificado de vulnerabilidad

En Cuenca, la jornada arrancó sin las aglomeraciones registradas en Albacete, pero con un problema recurrente entre los solicitantes: la confusión sobre qué documentos son necesarios y, en particular, cómo obtener el certificado de vulnerabilidad.

Diana lleva tres años viviendo en Campillo de Altobuey (Cuenca), "trabajando en negro como interna, en bares, en casas". Había intentado antes regularizar su situación por otras vías sin éxito, y este lunes se enfrentó de nuevo a un obstáculo: no tenía cita previa, por lo que no pudo ser atendida. Sí consiguió, no obstante, el contacto de Comisiones Obreras para recibir asesoramiento sobre el proceso. El certificado de vulnerabilidad, señaló, es el principal escollo: "nadie sabe cómo se obtiene".

En la Oficina de Extranjería del Parque de los Moralejos de Cuenca, Walter Antonio, nicaragüense con siete años de residencia en la capital conquense, explicó que su trayectoria en España ha estado marcada por las dificultades administrativas: la pérdida de su pasaporte le generó un largo rastro de complicaciones documentales. Durante ese tiempo ha trabajado como camarero y cocinero en Cuenca. Este lunes acudió con todos los documentos requeridos —certificado médico, empadronamiento e informe de vulnerabilidad— y expresó su confianza en que la tramitación prospere. "Los que venimos queremos trabajar honradamente, no vengo a hacer daño a este país", insistió Walter Antonio, que mostró su fe en que las autoridades valoren su trayectoria de trabajo honrado frente a quienes llegan con otras intenciones.

Toledo: rapidez en Correos y un trabajador del campo en Talavera

En Toledo, Abdilla, natural de Marruecos, salió satisfecho de la oficina de Correos de la calle Duque de Lerma. Destacó tanto la facilidad del proceso como la celeridad con la que fue atendido. Trabaja en una finca de Talavera de la Reina dedicada al campo y, tras años pasando largas temporadas en Marruecos por no contar con la documentación necesaria para residir de forma estable en España, la regularización le abre la posibilidad de estar de forma continuada junto a su familia. "Ahora estaré mejor", resumió con sencillez.

El Gobierno pide cita previa y descarta datos en las primeras horas

Al margen de los testimonios sobre el terreno, el delegado del Gobierno en Castilla-La Mancha, José Pablo Sabrido, aprovechó su comparecencia ante los medios para presentar la Operación Ceres 2.0 y hacer un llamamiento directo a quienes tengan intención de iniciar el proceso: la presentación de solicitudes requiere cita previa de forma obligatoria, y acudir sin ella a las oficinas es contraproducente.

"La presentación de solicitudes tiene que ser necesariamente a través de cita previa. No informamos exactamente de dónde se presentan porque no queremos que ningún ciudadano interesado se presente directamente sin cita previa en las oficinas a presentar solicitud, porque puede dar lugar a que se forme algún tipo de cola o algo que no tenga ningún sentido", explicó Sabrido. El delegado señaló también que durante las primeras horas no se registraron incidencias en el proceso y que, por el momento, no es posible ofrecer datos sobre el volumen de solicitudes presentadas.

El arranque del proceso en Castilla-La Mancha ofreció este lunes un retrato humano y complejo de la inmigración irregular en la región: familias asentadas durante años en municipios rurales, trabajadores que llevan años cotizando en la economía sumergida, jóvenes que emigraron buscando lo que en sus países de origen no podían encontrar. Todos ellos comparten un mismo deseo: poder trabajar con derechos, pagar impuestos y construir una vida estable. La regularización extraordinaria del Gobierno abre esa puerta, pero el proceso acaba de comenzar y las resoluciones tardarán en llegar.

Comentarios