El programa de educación ambiental llega a 220 municipios de Castilla-La Mancha

El Programa Estival de Educación Ambiental 2026, impulsado por la Consejería de Desarrollo Sostenible en colaboración con Ecoembes, recorre este verano 220 municipios de Castilla-La Mancha con actividades de teatro y cuentacuentos dirigidas al público familiar. Todas las plazas están cubiertas y se han generado listas de espera.

Desde su lanzamiento en 2021, más de 45.000 personas han participado en alguna edición de la iniciativa, que se enmarca en la Estrategia de Educación Ambiental de Castilla-La Mancha, Horizonte 2030. El programa está activo desde julio y se prolongará hasta finales de agosto.

El programa de educación ambiental llega a 220 municipios de Castilla-La Mancha

La directora general de Economía Circular y Agenda 2030, Esther Haro, presentó este miércoles la edición de 2026 del Programa Estival de Educación Ambiental, una iniciativa que lleva catorce años recorriendo los municipios de la región con el objetivo de fomentar hábitos sostenibles entre la ciudadanía, con especial atención a los más jóvenes. El programa, cofinanciado con la organización sin ánimo de lucro Ecoembes, se estructura este año en dos formatos diferenciados según el tamaño del municipio y prevé alcanzar 220 localidades repartidas por las cinco provincias de la comunidad autónoma.

La propuesta para los municipios de menos de 500 habitantes es el cuentacuentos participativo El gran hotel PlumaPark, una historia de unos 45 minutos protagonizada por Catalina, una golondrina joven que, separada de su bandada durante su primera migración, llega a un parque acuático abandonado habitado por aves que han dejado de migrar. La actividad está dirigida a grupos familiares con niños de entre 4 y 12 años y combina narración con dinámicas participativas para abordar conceptos como la biodiversidad y el ciclo natural de las especies.

En los municipios de entre 501 y 5.000 habitantes, el programa despliega la representación teatral El observatorio fantástico de criaturas y mundos en alerta, un espectáculo de una hora de duración en el que diversas criaturas descubren que sus hábitats están cambiando y buscan soluciones junto al público. El formato, también participativo, introduce de manera accesible nociones sobre el cambio climático y la conservación de los ecosistemas.

Demanda desbordada y listas de espera

En total, el programa divide su presencia a partes iguales entre los dos tramos de población: 110 municipios con menos de 500 habitantes y otros 110 con una población de entre 501 y 5.000. La demanda registrada por los ayuntamientos ha superado la oferta disponible en ambas modalidades, lo que ha generado listas de reserva. Para Haro, esta respuesta confirma el arraigo de la iniciativa: "El éxito de participación demuestra el interés creciente de nuestros municipios por desarrollar actividades que combinan ocio, cultura y educación ambiental."

La directora general subrayó también el papel estratégico de la educación como palanca de cambio de conducta: "La educación ambiental es una herramienta fundamental para impulsar una ciudadanía comprometida con la sostenibilidad desde edades tempranas. A través de propuestas lúdicas y participativas logramos acercar conceptos como el reciclaje, la economía circular o la protección de la biodiversidad de una forma cercana y atractiva para las familias."

Catorce años de recorrido regional

La iniciativa arrancó en 2012 y ha ido incorporando a lo largo de los años distintos formatos educativos y participativos, desde talleres y actividades de observación hasta representaciones escénicas y cuentacuentos interactivos. Los datos acumulados desde 2021 —más de 45.000 participantes— avalan su consolidación como referencia en la región para la sensibilización medioambiental. El programa actúa como correa de transmisión de la Estrategia de Educación Ambiental de Castilla-La Mancha, Horizonte 2030, el marco que fija los objetivos de la comunidad autónoma en materia de concienciación ciudadana sobre los retos del planeta.