Iberdrola forma a Protección Civil de Castilla-La Mancha ante el riesgo eléctrico
Un total de 26 voluntarios de agrupaciones de Protección Civil de distintas provincias de Castilla-La Mancha han completado el curso 'Introducción al riesgo eléctrico', celebrado en la Escuela de Protección Ciudadana de la región, con el objetivo de dotarles de formación teórica y práctica para actuar en emergencias donde la electricidad supone un riesgo añadido.
La actividad, inaugurada por el director general de Protección Ciudadana, Emilio Puig, se ha desarrollado en el marco de un protocolo de colaboración entre la Consejería de Hacienda, Administraciones Públicas y Transformación Digital y la empresa I-DE Redes Eléctricas Inteligentes (filial de Iberdrola), que ha aportado a los formadores técnicos del curso.
Un total de 26 integrantes de agrupaciones de Protección Civil de Castilla-La Mancha han participado este sábado en el curso 'Introducción al riesgo eléctrico', impartido en la Escuela de Protección Ciudadana de la región con el fin de preparar al voluntariado para intervenir en situaciones de emergencia donde la presencia de instalaciones eléctricas o líneas de alta tensión representa un riesgo adicional al de la propia actuación. La inauguración contó con la presencia del director general de Protección Ciudadana, Emilio Puig, quien subrayó la relevancia de este tipo de formación para capacitar a los voluntarios ante cualquier escenario de riesgo.
La Escuela de Protección Ciudadana, organismo dependiente de la Consejería de Hacienda, Administraciones Públicas y Transformación Digital, organizó la actividad con la colaboración de formadores del Grupo Iberdrola, en virtud del Protocolo de Colaboración suscrito entre la Consejería e I-DE Redes Eléctricas Inteligentes SAU en materia de colaboración, comunicación y coordinación en situaciones de emergencia. Dicho marco de trabajo permite que expertos de la compañía eléctrica trasladen al voluntariado civil los conocimientos técnicos necesarios para operar con seguridad en entornos de riesgo eléctrico.
Durante el acto inaugural, Puig tuvo ocasión de hacer entrega de un obsequio institucional a Tomás García, responsable del Centro de Operaciones de Iberdrola, quien se jubila en los próximos días. El reconocimiento fue un gesto de la Dirección General de Protección Ciudadana en agradecimiento a su labor de colaboración, mantenida durante años, en las actividades formativas dirigidas al voluntariado de Protección Civil de la región.
Contenidos: de la teoría a la intervención en alta tensión
El programa del curso combinó una vertiente teórica con otra de carácter práctico, orientada a que los alumnos y alumnas adquiriesen las competencias necesarias para actuar con eficacia y seguridad en escenarios donde la exposición a una descarga eléctrica constituye un peligro real. En el plano teórico, el curso abordó conceptos fundamentales como las magnitudes eléctricas, los accidentes de origen eléctrico y sus causas, los efectos de la corriente eléctrica en el organismo humano, el material de aislamiento, y los protocolos y procedimientos de actuación ante este tipo de incidentes.
La formación también incidió en los principales métodos de autoprotección aplicables en estos entornos, así como en las técnicas de rescate en lugares con presencia de descargas eléctricas. Uno de los ejes centrales fue preparar a los voluntarios para intervenir en instalaciones eléctricas, incluyendo aquellas situaciones en las que resulta imprescindible actuar en un entorno con líneas de alta tensión en funcionamiento, circunstancia especialmente exigente para los grupos de actuación de rescate y extinción.
Voluntarios de doce municipios de las cinco provincias
Los participantes en esta actividad formativa procedían de doce municipios repartidos por las cinco provincias de Castilla-La Mancha, lo que evidencia el alcance regional del programa. Por provincias, asistieron voluntarios de la agrupación de Protección Civil de Aguas Nuevas (Albacete); Valdepeñas (Ciudad Real); Cabanillas del Campo, Mondéjar y Pastrana (Guadalajara); Cañizares (Cuenca); y de los municipios toledanos de Cedillo del Condado, Consuegra, Esquivias, Palomeque, Valmojado y Yuncler.
La presencia de voluntarios de localidades pequeñas y medianas de toda la región refleja el compromiso de la Dirección General de Protección Ciudadana con la formación continua del voluntariado, especialmente en aquellas materias que implican riesgos específicos y requieren un conocimiento técnico especializado. Esta clase de iniciativas, articuladas a través de la colaboración público-privada, permite que los equipos de emergencias locales cuenten con herramientas y conocimientos equivalentes a los de los servicios profesionales, reforzando la capacidad de respuesta del sistema de protección civil regional ante incidentes complejos.