Huelga médica en Castilla-La Mancha: Sindicatos acusan al Ministerio de mentir
Más de 7.500 médicos, facultativos y residentes de Castilla-La Mancha están llamados a secundar el tercer paro semanal del año convocado por los sindicatos médicos para los días 27, 28, 29 y 30 de abril, tras un nuevo fracaso de las negociaciones con el Ministerio de Sanidad que ha dejado el conflicto en su punto de mayor tensión desde que estalló.
El Comité de Huelga Nacional, del que forma parte el Sindicato Médico de Castilla-La Mancha (CESM), ha llegado a exigir la dimisión de la ministra Mónica García y anuncia paros continuados al menos hasta junio si no se desbloquea la negociación del estatuto propio de la profesión médica. En la región, las protestas incluirán una manifestación en Albacete y concentraciones en hospitales de las cinco provincias.
Los sindicatos médicos han llamado este lunes a secundar el tercer paro semanal del año —convocado para los días 27, 28, 29 y 30 de abril— después de que cuatro rondas de negociación con el Ministerio de Sanidad desde la anterior huelga de marzo no hayan logrado ningún acuerdo sobre las condiciones laborales del colectivo. En Castilla-La Mancha, el Sindicato Médico regional (CESM), integrado en la Confederación Española de Sindicatos Médicos (CESM nacional), confirmó su adhesión a la convocatoria el pasado 23 de abril. Son más de 7.500 profesionales de la sanidad pública regional los llamados a sumarse al paro.
"Nadie desea esta huelga, pero no podemos aceptar seguir siendo ignorados en la negociación de nuestras condiciones laborales y profesionales", señaló el sindicato en su comunicado de convocatoria, en el que calificó de "infructuosas" las reuniones celebradas hasta la fecha con el Ministerio al no haberse planteado "propuestas efectivas que permitan una aproximación real a las reivindicaciones del colectivo médico y facultativo".
Las reivindicaciones del colectivo
El núcleo del conflicto es la aprobación de un estatuto propio de la profesión médica y facultativa, que el sindicato considera imprescindible para "reconocer la singularidad de su formación, la responsabilidad en el diagnóstico y tratamiento y su papel central en todo el proceso asistencial". A ello se suman otras demandas que CESM califica de "problemas estructurales no resueltos": una jornada laboral de 35 horas con reconocimiento de guardias y excesos como tiempo trabajado; el reconocimiento de la profesión como de riesgo; una clasificación profesional acorde a la formación y responsabilidad; y la adecuación de plantillas a las necesidades reales del sistema.
El argumento que el sindicato califica de "especialmente grave" apunta a una contradicción en la posición del Ministerio: mientras el departamento alega no tener competencias para mejorar las condiciones específicas de los médicos, el anteproyecto de reforma del Estatuto Marco sí introduce mejoras para otras categorías profesionales del ámbito sanitario. "Esta contradicción evidencia una realidad inaceptable: cuando se trata de los médicos y facultativos, el Ministerio decide no actuar", denunció CESM.
Acusaciones cruzadas y ruptura de la negociación
El clima entre Ministerio y sindicatos ha escalado hasta el punto de las acusaciones mutuas de manipular el relato de las negociaciones. La ministra Mónica García aseguró el jueves en la Comisión de Sanidad del Senado que, a puerta cerrada, se alcanzan pactos con el Comité de Huelga que luego este desautoriza en público. "El acuerdo les gusta, pero no saben cómo venderlo. El acuerdo les gusta, pero como no saben si lo van a poder vender fuera o ponerse la medalla, no lo van a firmar", afirmó.
García defendió que desde el Ministerio se había hecho "todo lo posible" por desescalar el conflicto, incluyendo una propuesta para crear mesas de negociación específicas para el colectivo médico y facultativo en el ámbito de las comunidades autónomas a través del Estatuto Básico del Empleado Público. Para respaldarlo, llegó a leer ante el Senado la transcripción de una reunión en la que un representante sindical aprobaba la oferta supeditándola al visto bueno de las autonomías. El Ministerio convocó entonces a las comunidades a una reunión para el jueves, pero la suspendió ese mismo día al conocerse que los sindicatos mantenían la huelga.
El Comité de Huelga rechaza esta versión. Acusa al Ministerio de "manipular el relato" y sostiene que rechazaron la propuesta por ser "inviable desde el punto de vista jurídico": el marco normativo vigente "impide la creación de mesas de negociación propias para el colectivo médico y facultativo sin una modificación previa de la legislación básica estatal". La escalada ha llevado al Comité a exigir la dimisión de la ministra García, a quien acusa de trasladar un relato "engañoso" sobre el proceso. La titular del departamento rechazó la petición y aseguró que mantendrá "el mismo empuje y la misma vocación de servicio público" para sacar adelante la reforma.
Manifestación en Albacete y concentraciones en toda la región
La protesta en Castilla-La Mancha no se limitará a la ausencia de los profesionales en sus puestos. CESM regional ha articulado un programa de movilizaciones presenciales en las cinco provincias durante los cuatro días de paro.
El acto central tendrá lugar en Albacete: una manifestación el martes 28 de abril a las 19.00 horas que partirá desde la puerta principal del Hospital General de Albacete y finalizará en la Plaza del Altozano. El sindicato ha pedido a los facultativos que acudan con bata blanca "como símbolo de unidad, compromiso y defensa de la profesión médica".
En Ciudad Real, los médicos se concentrarán en el Hospital General Universitario de la capital el martes 28 de abril a las 11.00 horas y en el Hospital Mancha Centro de Alcázar de San Juan el miércoles 29 de abril a las 11.00 horas. En Toledo, las convocatorias se celebrarán en el Hospital Universitario de Toledo el lunes 27 y el jueves 30 de abril a las 12.00 horas, y en el Hospital General Universitario Nuestra Señora del Prado de Talavera de la Reina el jueves 30 de abril a las 11.30 horas. El miércoles 29 de abril, las protestas llegarán al Hospital Universitario de Guadalajara y al Hospital Universitario de Cuenca, ambas a las 11.00 horas.
Servicios mínimos y paros hasta junio
A pesar de la contundencia de la convocatoria, CESM subrayó que los profesionales garantizarán la atención urgente y no demorable durante los días de huelga, reafirmando su "compromiso con la ciudadanía". Sin embargo, el sindicato fue tajante al señalar que "los médicos, facultativos y residentes no son responsables de las consecuencias asistenciales que puedan derivarse de esta situación", cuya responsabilidad, a su juicio, "recae exclusivamente en el Ministerio de Sanidad y en su ministra, Mónica García".
Si el conflicto no se resuelve, la convocatoria de paros se extenderá al menos hasta el mes de junio. El paro de esta semana no es además el único en marcha: Aragón celebra su propia huelga autonómica médica coincidente con la nacional, la Comunidad Valenciana y Canarias tienen convocatorias propias en días próximos, y en Madrid, el sindicato Amyts —integrante del Comité de Huelga— ha convocado concentraciones en distintos hospitales y frente al Ministerio el miércoles por la tarde.
Desde CESM, la movilización se enmarca en un discurso que interpela al conjunto de la ciudadanía: "La situación actual del sistema sanitario es crítica. Una sanidad pública de calidad no es un privilegio, es un derecho, y hoy ese derecho está en riesgo." El sindicato describe un sistema en el que "las consultas están saturadas, los profesionales se encuentran exhaustos, las plantillas son insuficientes y los médicos trabajan al límite", y concluye que la huelga "no es solo una reivindicación laboral, sino una llamada de atención".