El G-9 reclama más plazas públicas en las carreras con demanda
El Grupo 9 de Universidades (G-9) celebró esta semana su Asamblea General en el Campus de Cuenca durante dos jornadas, al término de las cuales el rector de la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM), Julián Garde, asumió la presidencia semestral del consorcio, relevando en el cargo a la rectora de la Universidad de Zaragoza, Rosa María Bolea.
El G-9 aprovechó el encuentro para lanzar un mensaje al sistema universitario: el debate sobre la Prueba de Acceso a la Universidad (PAU) no debe ocultar "la insuficiente oferta pública de plazas en algunas titulaciones con una demanda muy superior a la capacidad actual del sistema".
El rector de la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM), Julián Garde, asumió este viernes la presidencia semestral del Grupo 9 de Universidades (G-9) durante la Asamblea General celebrada en el Campus de Cuenca, donde los máximos responsables de las universidades públicas que son la única institución de Educación Superior generalista en sus respectivas comunidades autónomas abordaron algunos de los asuntos más urgentes del sistema universitario español: el acceso a la universidad, la transformación digital, la financiación y la estrategia de internacionalización.
La reunión congregó, de forma presencial y telemática, a los rectores del consorcio para analizar un orden del día que pivotó sobre dos grandes ejes: el balance de la reciente convocatoria de la PAU y el estado de los proyectos estratégicos del grupo. Garde tomó el relevo de Rosa María Bolea, rectora de la Universidad de Zaragoza, que había ostentado la presidencia durante el semestre anterior.
La PAU y la falta de plazas
Uno de los debates que concentró mayor atención fue el relativo a la Prueba de Acceso a la Universidad. La Asamblea destacó el esfuerzo organizativo realizado por las universidades públicas para garantizar que miles de estudiantes pudieran realizar las pruebas "con todas las garantías académicas", en un proceso que, según subrayaron los rectores, exige una "estrecha coordinación entre administraciones educativas, universidades y centros de Bachillerato".
Los miembros del G-9 insistieron en que ese modelo de coordinación resulta "esencial para preservar la igualdad de oportunidades", compatibilizando un marco común de acceso con la autonomía universitaria y las competencias de cada comunidad autónoma.
Sin embargo, el mensaje de fondo que el consorcio quiso trasladar va más allá del debate procedimental sobre la selectividad. El G-9 advirtió de que la discusión en torno a la PAU no debe "ocultar el verdadero fondo de la cuestión": la insuficiente oferta pública de plazas en algunas titulaciones cuya demanda supera con creces la capacidad actual del sistema. En ese sentido, el grupo reclamó una planificación que permita ampliar esas plazas "allí donde exista una demanda consolidada", acompañando ese crecimiento de la financiación necesaria para mantener la calidad de la enseñanza.
El Campus Digital Compartido, en expansión
Más allá de la PAU, la Asamblea repasó el estado de los principales proyectos estratégicos del consorcio. El más destacado es el avance del Campus Digital Compartido, que continúa desarrollando herramientas tecnológicas comunes para las universidades del grupo. Su director, el profesor de la UCLM Carlos González, invitado al encuentro, informó sobre los nuevos proyectos en marcha, centrados en la automatización de procesos, la gestión académica y el desarrollo de soluciones basadas en inteligencia artificial en entornos seguros para la comunidad universitaria.
Esta plataforma compartida no es exclusiva de los miembros fundadores del G-9: en ella participan también activamente la Universidad de Burgos, la Universidad de La Laguna, la Universidad de Cádiz y la Universidad de Jaén, lo que amplía su alcance e impacto en el conjunto del sistema universitario público.
Nueve líneas para la internacionalización
La agenda estratégica del G-9 se completó con el análisis de la hoja de ruta en materia de internacionalización. Los rectores revisaron nueve líneas de trabajo orientadas a construir una presencia conjunta del consorcio en mercados emergentes, con el objetivo de identificar oportunidades de colaboración institucional y académica que refuercen la proyección exterior de las universidades del grupo.
Nuevo rector de Murcia, nueva incorporación a la mesa
La Asamblea también dio la bienvenida a Samuel Baixauli Soler, nuevo rector de la Universidad de Murcia, quien participó por primera vez en una reunión del G-9 tras su reciente toma de posesión. La Universidad de Murcia forma parte del consorcio como entidad colaboradora.
El Grupo 9 de Universidades es una asociación creada en 1997 que agrupa a las universidades que constituyen la única universidad pública en sus respectivas comunidades autónomas: Universidad de Cantabria, Universidad de Castilla-La Mancha, Universidad de Extremadura, Universitat de les Illes Balears, Universidad de La Rioja, Universidad de Oviedo, Universidad del País Vasco/Euskal Herriko Unibertsitatea, Universidad Pública de Navarra y Universidad de Zaragoza. Con la presidencia de Garde, es la UCLM la que asume ahora el timón de un consorcio que aspira a convertirse en voz colectiva de peso en el debate sobre el futuro de la universidad pública española.