Castilla-La Mancha insta a retirar el Estatuto Marco sanitario y empezar de cero

El consejero de Sanidad de Castilla-La Mancha, Jesús Fernández Sanz, durante el desayuno informativo que ha protagonizado este miércoles en Madrid organizado por Europa Press.

El consejero de Sanidad de Castilla-La Mancha, Jesús Fernández Sanz, reclamó este miércoles la retirada del borrador de Estatuto Marco negociado entre el Ministerio de Sanidad y los sindicatos del ámbito para "empezar de cero", al considerar que la norma carece del consenso necesario. Lo hizo durante el Desayuno Socio-Sanitario organizado por Europa Press en Madrid.

Fernández Sanz abordó también el impacto de la huelga de médicos en la región —que ha dejado "miles" de pacientes sin atender—, criticó que las comunidades autónomas se hayan enterado por la prensa de los acuerdos sobre los residentes, y defendió la concentración de toda la sanidad de Toledo en el nuevo hospital universitario. El consejero, que lleva doce años al frente de la cartera, avanzó que se ve "con más fuerza que nunca" aunque entendería un relevo generacional.

El consejero de Sanidad de Castilla-La Mancha, Jesús Fernández Sanz, pidió este miércoles retirar por completo la propuesta de Estatuto Marco negociada hasta ahora por el Ministerio de Sanidad y los sindicatos del sector y elaborar un texto nuevo desde el inicio, con la participación de todas las partes implicadas. Fernández Sanz realizó estas declaraciones durante el Desayuno Socio-Sanitario de Europa Press celebrado en Madrid, donde repasó los principales retos de la sanidad regional y nacional con una contundencia inusual hacia el Gobierno central.

"Creo que una cosa muy buena sería que se retirase lo que se ha hecho hasta ahora y empezase de nuevo. No pasa nada, el tiempo se puede ganar. A veces hay que dar dos pasos hacia atrás para dar uno hacia delante", planteó el titular de Sanidad castellanomanchego. Ante la pregunta de si no sería mejor continuar con el borrador ya negociado, Fernández Sanz fue tajante: "No, no, claramente. Si fuese bueno, no se estaría de huelga".

El consejero consideró que "no se puede seguir así" y subrayó que la norma que regule el futuro de los profesionales sanitarios "no puede estar llena de polémica, sin consenso y sin la participación de todas las partes". A su juicio, el error de origen ha sido la exclusión de las comunidades autónomas del proceso negociador, que ha quedado reducido al Ministerio y los representantes sindicales. "Aquí alguien ha intentado que seamos tres, Ministerio, comunidades y profesionales. No, somos dos: instituciones y profesionales. Siempre nos hemos puesto de acuerdo y siempre nos tenemos que poner de acuerdo porque sin consenso no vamos a llegar a ningún sitio", afirmó.

Fernández Sanz fue especialmente crítico con la estrategia del Ministerio de Sanidad, que tras el fracaso de la negociación con los sindicatos ha solicitado el respaldo de las autonomías. "No, señora ministra, una vez que habéis llegado al desacuerdo más absoluto a través de las reuniones, entonces ahora tenemos que ir las comunidades. No, no, no. Vamos a empezar de nuevo y vamos las comunidades, todos juntos", argumentó. Recordó que Castilla-La Mancha, País Vasco y Canarias propusieron por escrito a la ministra que el Foro de Pacientes actuase como árbitro en el proceso, una iniciativa que finalmente no prosperó.

La huelga de médicos, con impacto "muy significativo" en la región

El consejero admitió sin ambages que la huelga nacional de médicos ha afectado "mucho" a Castilla-La Mancha. En la primera semana, los pacientes pendientes pudieron ser recolocados en agendas próximas, pero tras la segunda "nos ha costado mucho más" y tras la tercera semana de paro "tenemos un bloqueo absoluto", agravado por la coincidencia con el período estival. "Se han resentido nuestras urgencias", reconoció.

Fernández Sanz aprovechó el foro para hacer un llamamiento directo a los convocantes de la huelga: "Vamos a ser sensatos y vamos a medir bien el impacto que está teniendo". Confió en que la convocatoria anunciada para septiembre no llegue a materializarse. "Vamos a intentarlo porque en Castilla-La Mancha ha afectado mucho", insistió.

El consejero también sacó a relucir el capítulo de las listas de espera, en el que Castilla-La Mancha se sitúa por debajo de la media nacional. "Hablar de listas de espera y decir que estamos bien es incompatible", reconoció, aunque remarcó que la región publica mensualmente los tres tipos de lista —consultas, pruebas y quirúrgica— como medida de transparencia. Avanzó asimismo que espera poder aprobar antes del final de la legislatura la ley regional de tiempos máximos de espera, que ha ido demorándose a la espera de que el Ministerio publique primero la norma estatal.

Las CCAA, informadas por la prensa de los acuerdos sobre los MIR

Fernández Sanz denunció además que las comunidades autónomas y la Comisión Delegada de Recursos Humanos del Sistema Nacional de Salud (SNS) —el órgano técnico donde deberían ventilarse estas cuestiones— conocieron los acuerdos del Ministerio de Sanidad sobre los MIR (Médicos Internos Residentes), EIR (Enfermeros Internos Residentes) y PIR (Psicólogos Internos Residentes) a través de la prensa. "Esto es así; ahora que vengan a desmentirme, esta es la verdad", desafió el consejero.

A su juicio, este proceder "no es normal" y lastra la capacidad de gestión de las autonomías. "Tenemos el dinero que tenemos y tenemos que gestionarlo. Si lo invertimos en mejorar las guardias de los residentes, no lo podemos invertir en mejorar las guardias de quienes no lo son", razonó, apuntando que un marco de diálogo real permitiría distribuir los recursos de manera "más adecuada".

Urgencias: más demanda, modelo en revisión y defensa de la Primaria

El titular de Sanidad salió al paso de las críticas sindicales sobre la saturación que atraviesan las urgencias del Hospital Universitario de Toledo y del Complejo Hospitalario Universitario de Albacete (CHUA). Reconoció que en ambos centros se producen momentos de "plétora", aunque matizó que esa situación se da "en todos los sitios" y que los dos hospitales han modificado recientemente su modelo de atención.

En el caso de Toledo, la demanda en urgencias ha crecido de forma notable: el antiguo Hospital Virgen de la Salud atendía entre 455 y 500 personas diarias, mientras que el nuevo Hospital General Universitario de Toledo registra actualmente en torno a 800 atenciones. "La población no ha crecido en ese nivel; ha crecido la atención en urgencias", constató. Fernández Sanz descartó que la Atención Primaria haya fallado y apuntó al cambio de comportamiento de los pacientes como factor explicativo: "La gente tiene miedo, es más vulnerable y quiere ser atendida. Y el sitio donde acuden es a urgencias". Pidió "paciencia" mientras se consolida el nuevo modelo de espacios diferenciados dentro de los propios servicios de urgencias.

Toledo, hacia un único gran centro hospitalario

El consejero defendió la concentración de toda la actividad asistencial de Toledo en el nuevo Hospital Universitario, un proceso que incluye el traslado gradual de los servicios del Hospital Virgen del Valle y del Hospital Provincial de Toledo. El primero ha quedado prácticamente reducido a la atención geriátrica —"cada vez que un paciente necesita algo sofisticado, como una resonancia, hay que llevarlo al hospital universitario"—, mientras que el Provincial está llamado a cerrar como centro asistencial autónomo.

El proceso se encuentra provisionalmente paralizado por una medida cautelar judicial, aunque Fernández Sanz confió en que el tribunal resuelva "en breve". Reconoció que la decisión genera malestar entre parte de los profesionales afectados: "Es lógico, no pasa nada, tienen su derecho, pero creo que no tienen razón y que se verá con el tiempo". Para el Gobierno regional, mantener tres centros abiertos para una misma prestación supone "una lacra" económica. La hoja de ruta que defiende el consejero deja a Toledo con dos centros de referencia: el Hospital Universitario y el Hospital Nacional de Parapléjicos.

Un giro radical en la financiación sanitaria

Más allá de la gestión ordinaria, Fernández Sanz reclamó un cambio profundo en el modelo de financiación sanitaria de las comunidades autónomas. A su juicio, el sistema actual, basado en la cápita —es decir, en el número de habitantes—, no se ajusta a la realidad de territorios como Castilla-La Mancha, marcados por la dispersión geográfica, la despoblación y la alta cronicidad de su población.

"¿Si nos dan más dinero para sanidad, lo haremos mejor? Pues si es para hacer lo mismo, no. Hay que dedicarlo a la prevención de la enfermedad", argumentó el consejero, que vinculó este planteamiento al nuevo Plan de Salud de Castilla-La Mancha, Plan ho 3.0, orientado al bienestar y a la prevención. Recordó que, once años después de la llegada de Emiliano García-Page a la presidencia regional, el presupuesto sanitario ha superado por primera vez los 4.000 millones de euros, con una inversión en infraestructuras de 1.200 millones y una plantilla que supera los 36.000 profesionales.

Doce años al frente de Sanidad: "Me veo más fuerte que nunca"

En el plano personal, Fernández Sanz, que cumplirá 67 años en el momento en que se celebren las próximas elecciones autonómicas de 2027, aseguró sentirse "con más fuerza que nunca" al frente de la consejería. No obstante, mostró comprensión ante un eventual relevo decidido por García-Page: "Entendería perfectamente que, después de 12 años, quisiese cambiar de consejero y poner a alguien más joven. Ya tendré 67 años cuando eso ocurra".

El consejero, médico de formación, se ve activo profesionalmente más allá de ese horizonte político. "Tengo una profesión maravillosa. Si puede ser en la sanidad de Castilla-La Mancha, pues sería diez sobre diez. Si no puede ser, no dejaré de ayudar a Castilla-La Mancha desde el prisma que pueda", concluyó.