Castilla-La Mancha vigila los ríos y sopesa activar el plan de inundaciones

El Gobierno regional mantiene un seguimiento continuo de los caudales y no descarta activar el Plan de Inundaciones si la situación lo requiere. Enero ha sido uno de los más lluviosos desde que hay registros, con un 85% más de precipitaciones de lo normal.
Fotografía del caudal del rio Henares este jueves, a su paso por la ciudad de Guadalajara - EFE/ Pepe Zamora
Imagen de archivo del rio Henares desbordado a su paso por la ciudad de Guadalajara - EFE/ Pepe Zamora

El Gobierno de Castilla-La Mancha ha intensificado la vigilancia sobre la situación de los embalses y los cauces de los ríos tras el paso de las últimas borrascas y ante la previsión de nuevas lluvias en los próximos días. El Ejecutivo autonómico ha constituido un grupo de trabajo específico para analizar la evolución meteorológica y estar preparado ante posibles crecidas o desembalses, con el objetivo de garantizar la seguridad y anticiparse a cualquier emergencia.

El presidente de la Junta, Emiliano García-Page, ha reconocido que existe “algo de preocupación, sobre todo en los cauces”, debido a la persistencia de las precipitaciones, aunque ha subrayado que el Gobierno regional se mantendrá “muy alerta” y reaccionará “en la medida en que podamos ayudar”, pese a que la gestión directa de los ríos corresponde a las confederaciones hidrográficas.

El anuncio se ha producido durante la presentación en Toledo del Plan Regional de Investigación Científica, Desarrollo Tecnológico e Innovación de Castilla-La Mancha, donde García-Page ha insistido en que “el primer deber de un Gobierno es atender las emergencias” y que la climatología será una prioridad en la agenda del Ejecutivo en las próximas horas y días.

Coordinación con Protección Civil

El grupo de trabajo se ha puesto en marcha en coordinación con la Dirección General de Protección Ciudadana, con el fin de realizar un seguimiento constante de los partes meteorológicos, la evolución de los caudales y cualquier incidencia que pueda derivarse de las lluvias continuadas.

En este contexto, el consejero de Hacienda, Administraciones Públicas y Transformación Digital, Juan Alfonso Ruiz Molina, de quien depende Protección Civil, ha explicado que la Junta está llevando a cabo un “seguimiento minucioso” de la situación de los embalses tras las borrascas.

Ruiz Molina ha precisado que el Ejecutivo regional analiza tanto el volumen de agua embalsada como las previsiones de desembalse que puedan comunicar las confederaciones hidrográficas y que, si estos organismos remiten datos que aconsejen adoptar medidas adicionales y el Gobierno autonómico lo considera oportuno, se procedería a la activación del Plan Especial de Protección Civil ante el Riesgo de Inundaciones en Castilla-La Mancha (Pricam).

Estamos haciendo un seguimiento pormenorizado de la situación y, si consideramos necesario activar el plan, lo activaríamos”, ha asegurado el consejero, dejando claro que la Junta no descarta ningún escenario preventivo.

Un enero excepcionalmente lluvioso

La situación actual se enmarca en un inicio de año marcado por precipitaciones muy por encima de la media, tanto en forma de lluvia como de nieve, lo que ha incrementado de manera notable las reservas de agua y los caudales en las distintas demarcaciones hidrográficas.

Según los datos difundidos por la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), en enero de 2026 se registraron 119,3 litros por metro cuadrado en el conjunto de la España peninsular. Se trata del segundo enero más lluvioso del siglo XXI, solo por detrás de 2001, cuando se alcanzaron los 131,5 l/m², y el séptimo más lluvioso desde que existen registros, que comenzaron en 1961.

Aemet ha subrayado que esta cifra supone un 85% más de precipitaciones que el promedio del periodo 1991-2020, lo que convierte al pasado mes en “un mes muy húmedo”, una circunstancia que explica la actual atención sobre embalses y cauces, especialmente en comunidades como Castilla-La Mancha, atravesada por importantes ríos y con numerosas infraestructuras hidráulicas.

Vigilancia constante ante nuevas lluvias

Desde el Ejecutivo autonómico insisten en que, aunque la gestión directa de los ríos recae en las confederaciones hidrográficas, la Junta mantendrá una actitud de máxima colaboración y estará preparada para actuar si se detecta cualquier riesgo para la población o las infraestructuras.

La prioridad, según ha remarcado el propio presidente regional, es anticiparse a los problemas, coordinar la información disponible y garantizar que los servicios de emergencia puedan responder con rapidez si la evolución meteorológica lo exige.

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