Castilla-La Mancha suma 764 incendios y 1.085 hectáreas quemadas
Castilla-La Mancha acumula 764 incendios en lo que va de 2026, con 1.085 hectáreas de masa forestal quemada y 1.758 de vegetación no forestal, según datos facilitados este martes por la consejera de Desarrollo Sostenible, Mercedes Gómez. La cifra de siniestros supera en un 15% la media del último decenio, aunque la superficie forestal afectada se sitúa un 28% por debajo de esa misma referencia.
La región aprobó esta semana su Plan de prevención, vigilancia y extinción de incendios forestales para 2026, publicado en el Diario Oficial de Castilla-La Mancha (DOCM), mientras los sindicatos convocan para el jueves una concentración en Toledo para exigir mejoras laborales en Geacam, empresa pública a la que la consejera señaló que sus reivindicaciones se están tratando ya en la mesa negociadora del convenio colectivo.
Castilla-La Mancha ha registrado 764 incendios en lo que va de año, en los que han ardido 1.085 hectáreas de masa forestal y 1.758 hectáreas de vegetación no forestal —agrícola o en zonas urbanas—, según informó este martes la consejera de Desarrollo Sostenible, Mercedes Gómez, durante la rueda de prensa posterior al Consejo de Gobierno. De esos incendios, 81 se declararon en los últimos siete días, y solo en siete de ellos la superficie afectada superó la hectárea; los restantes quedaron en conatos.
La consejera subrayó que los datos muestran una tendencia al alza en el número de siniestros. Comparado con la media del período 2016-2025, la región registra un 15% más de incendios. Sin embargo, la masa vegetal forestal destruida en ese mismo horizonte temporal es un 28% menor, mientras que la superficie agrícola quemada ha aumentado un 30%. Gómez interpretó este balance como el resultado de una estrategia de prevención consolidada, aunque advirtió que el riesgo sigue siendo elevado.
"Por lo tanto, es muy importante seguir manteniendo las medidas de seguridad", afirmó la consejera, que instó a trabajar en el campo y en los montes "de la forma más adecuada posible, previendo cualquier circunstancia que se pueda dar y siguiendo las recomendaciones establecidas por el dispositivo Infocam". Gómez recordó que evitar los incendios "es tarea de todos" y que "nadie" en la Península Ibérica está exento de sufrir un gran incendio.
La titular de Desarrollo Sostenible puso el acento en la inversión preventiva de la Junta. Castilla-La Mancha destina cada año labores de prevención a una superficie de 10.000 hectáreas en zonas de alto riesgo. "Somos la Comunidad Autónoma que más invertimos en prevención por hectárea y por persona", señaló, y añadió que esa política "nos ayuda a poder controlar grandes incendios". Reconoció, no obstante, que la climatología adversa —olas de calor, caídas bruscas de humedad y vientos intensos— introduce factores de incertidumbre que pueden complicar cualquier operativo: "Nosotros estamos preparados con equipos suficientes, pero eso no quiere decir que las circunstancias climatológicas no puedan generar una situación complicada".
Sobre los incendios en zonas urbano-forestales o próximos a viviendas, Gómez consideró "muy importante" que estas dispongan de cortafuegos perimetrales y otras medidas de seguridad adicionales. Hizo especial hincapié en la detección temprana: "Es muy importante que en el momento que se detecte cualquier tipo de humo se avise inmediatamente al 112 para que nos pongamos en marcha".
El plan para 2026
La Viceconsejería de Medio Ambiente publicó este martes en el DOCM la resolución por la que se aprueba el Plan de prevención, vigilancia y extinción de incendios forestales de Castilla-La Mancha para 2026, que tendrá vigencia hasta el 31 de diciembre. El documento se configura como instrumento de ordenación preferente para el conjunto de políticas territoriales, al amparo de la Ley de Montes.
El plan incluye el análisis territorial del riesgo, el diseño del dispositivo estable de prevención, vigilancia y extinción, la determinación de puntos estratégicos de gestión y la asignación de recursos para las actuaciones previstas. También recoge las modalidades de ejecución de actuaciones preventivas y la referencia a la normativa vigente sobre usos del fuego, prohibiciones y limitaciones de actividades con riesgo de incendio forestal. El plan no introduce regulación adicional en materia de prohibiciones, dado que estas ya quedan cubiertas por la Orden que regula los usos del fuego y las actividades con riesgo de incendio.
La concentración de Geacam
La consejera compareció también ante los medios para referirse a la concentración prevista para el jueves, 16 de julio, en la plaza de Zocodover de Toledo, convocada por varios sindicatos de trabajadores de Geacam —la empresa pública regional de gestión ambiental—. Los convocantes reclaman, entre otras medidas, 122 días de campaña de extinción, estabilidad laboral para la plantilla interina y fija-discontinua, y una bolsa de empleo operativa durante todo el año.
Gómez aseguró respetar la movilización, pero indicó que las reivindicaciones planteadas "ya son conocidas" y que los sindicatos "ya las piden en otras ocasiones". Recordó que todas esas cuestiones están siendo analizadas en las mesas de negociación del convenio colectivo abiertas entre Geacam y los sindicatos, y que es en ese marco donde deben abordarse.
La consejera fue especialmente contundente al rechazar que la campaña de extinción tenga una duración prefijada: "El que una campaña de incendios tenga que durar tres meses, cuatro, seis o veintisiete días, la verdad es que no tiene ningún sentido con la climatología adversa que tenemos en estos momentos". Subrayó que el Plan Infocam funciona los 365 días del año y que todos los equipos trabajan en prevención hasta que son necesarios para extinción.
Sobre los refuerzos estivales —que cifró en entre 150 y 300 personas cada verano—, Gómez descartó convertirlos en plantilla fija. Recordó que ya el 97% de los efectivos de Geacam tienen carácter fijo en la empresa y que los refuerzos responden a necesidades coyunturales, equiparables a los contratos de temporada en el comercio o la hostelería. Aun así, dejó abierta la puerta a mejoras: "Si hay mejoras que se tengan que atender en el seno del convenio, pues se atenderán".
La consejera cerró su intervención destacando la inversión de la Junta en equipos de protección para el personal de extinción. "Es una gran inversión y no gasto —subrayó— porque consideramos que la seguridad de las personas tiene que ir ante todo".