Castilla-La Mancha refuerza su plan contra la pobreza energética
El Gobierno regional renueva su convenio con Cruz Roja para garantizar ayudas a familias vulnerables y evitar cortes de suministro.
El programa cumple diez años y ha protegido a más de 147.000 personas en la región, cerca de 70.000 de ellas menores.
El Gobierno de Castilla-La Mancha ha renovado este miércoles en Toledo el convenio de colaboración con Cruz Roja para continuar desarrollando el Plan Regional contra la Pobreza Energética, un programa destinado a garantizar el suministro eléctrico en hogares vulnerables y evitar cortes de energía en familias con graves dificultades económicas. La iniciativa cuenta con una dotación anual de 500.000 euros, aunque el Ejecutivo autonómico no descarta ampliar los fondos si el encarecimiento de la energía vuelve a intensificarse por la inestabilidad internacional.
La firma del acuerdo ha sido rubricada por la consejera de Bienestar Social, Bárbara García Torijano, y el presidente de Cruz Roja en Castilla-La Mancha, Jesús Esteban, quienes han destacado el impacto de un programa que cumple ya una década de funcionamiento dentro del sistema de protección social de la comunidad autónoma.
Según ha explicado la consejera, desde su puesta en marcha el plan ha permitido atender a 147.183 personas en la región, entre ellas 69.959 menores, y conceder 42.132 ayudas directas destinadas a cubrir recibos energéticos y evitar situaciones de vulnerabilidad en los hogares.
Diez años de ayudas contra la pobreza energética
Durante el acto de renovación del convenio, García Torijano ha subrayado que el programa se ha consolidado como una herramienta estable de apoyo a las familias vulnerables, basada en la coordinación entre administraciones públicas y entidades del Tercer Sector.
La consejera ha recordado que estas ayudas nacieron con el objetivo de reconstruir el sistema de protección social en la región tras la crisis económica, permitiendo responder a situaciones urgentes en hogares que no pueden afrontar el coste de suministros básicos como la electricidad o la calefacción.
“Cuando hablamos de pobreza energética hablamos de familias que pueden mantener la luz encendida o la calefacción en invierno”, ha señalado la titular de Bienestar Social, quien ha insistido en la importancia de mantener este tipo de prestaciones dentro de las políticas sociales regionales.
La consejera también ha destacado que el programa ha logrado atender el 100 % de las demandas detectadas a través de los Servicios Sociales de Atención Primaria y de las delegaciones provinciales de Bienestar Social.
Más de 2.200 ayudas concedidas solo en 2025
El plan continúa siendo necesario, según los datos ofrecidos por el Gobierno regional. Solo en 2025 se concedieron 2.222 ayudas en Castilla-La Mancha dentro de este programa.
La distribución provincial de estas prestaciones fue la siguiente:
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Albacete: 760 ayudas
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Ciudad Real: 225 ayudas
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Cuenca: 356 ayudas
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Guadalajara: 257 ayudas
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Toledo: 624 ayudas
Estas ayudas se financian con una partida anual de 500.000 euros consignada en los presupuestos autonómicos, lo que permite intervenir con rapidez ante situaciones de emergencia económica que pueden derivar en cortes de suministro.
Tramitación rápida gracias a Cruz Roja
La colaboración con Cruz Roja es uno de los elementos clave del programa. La organización participa en la gestión de las ayudas, lo que permite agilizar los trámites y acelerar la respuesta a las familias afectadas.
Según ha explicado la consejera, la mediación de la entidad humanitaria permite que la resolución de las ayudas se produzca en un plazo aproximado de cinco días, un tiempo considerado esencial cuando se trata de evitar el corte de suministros básicos en un hogar.
Durante el acto también han estado presentes la viceconsejera de Servicios y Prestaciones Sociales, Guadalupe Martín; la presidenta provincial de Cruz Roja en Toledo, Rosa Almoguera; la delegada provincial de Bienestar Social en Toledo, Rosa María Quirós; y el coordinador autonómico de Cruz Roja, Jesús Rodríguez Ángel.
Por su parte, el presidente regional de Cruz Roja ha destacado la relevancia de esta prestación para mejorar las condiciones de vida de las personas beneficiarias. Según ha señalado, estas ayudas contribuyen a garantizar “el confort, el bienestar, la salud e incluso la vida” de las familias que las reciben, evitando situaciones peligrosas derivadas del uso de sistemas de calefacción inseguros.
Posible refuerzo si sube el precio de la energía
El Ejecutivo autonómico no descarta aumentar los recursos destinados a este programa si el contexto internacional vuelve a provocar un encarecimiento significativo de la energía.
En ese caso, el Gobierno regional recurriría a la partida de Ayudas de Emergencia Social, dotada con 10 millones de euros, para complementar las necesidades que puedan surgir y garantizar la cobertura de todas las solicitudes.
La consejera ha reconocido que la evolución del panorama internacional puede tener un impacto directo en la economía doméstica de muchas familias.
“Ojalá no hiciera falta tener que resolver este tipo de ayudas, pero esperamos poder dar respuesta en un contexto internacional que todos sabemos que es muy inestable y que suele afectar especialmente a las personas más vulnerables”, ha afirmado.
Reducción de la partida tras mejorar los indicadores sociales
García Torijano también ha explicado que la dotación del plan se redujo de un millón de euros a 500.000 euros después de que la región comenzara a recuperar indicadores sociales tras la crisis económica de 2008.
Entre los factores que han contribuido a esa mejora ha mencionado la reducción del desempleo y la puesta en marcha de nuevas políticas sociales, que han permitido disminuir la tasa de pobreza severa en Castilla-La Mancha.
No obstante, la consejera ha advertido de que, ante la inestabilidad del contexto internacional y energético, estas ayudas podrían volver a ser especialmente necesarias durante este año.
“Esperamos que sea suficiente como para poder acompañar a nuestra ciudadanía”, ha concluido.