Castilla-La Mancha forma a 2.000 docentes para mejorar la inclusión

El Gobierno de Castilla-La Mancha ha puesto en marcha un proyecto piloto de formación y acompañamiento para 21 centros educativos de la región con el objetivo de mejorar la inclusión, la convivencia y la atención a la diversidad en las aulas durante el curso 2026/2027.

El programa llegará a alrededor de 2.000 docentes y plantea un proceso continuo —no una acción formativa puntual— que aspira a que la formación recibida se traduzca en medidas concretas y sostenibles adaptadas a cada centro.

El consejero de Educación, Cultura y Deportes, Amador Pastor, ha asistido este miércoles a una de las acciones formativas para mejorar la inclusión en las aulas.
El consejero de Educación, Cultura y Deportes, Amador Pastor, ha asistido este miércoles a una de las acciones formativas para mejorar la inclusión en las aulas.

El consejero de Educación, Cultura y Deportes, Amador Pastor, asistió este miércoles a una de las sesiones formativas del programa para subrayar el compromiso del Gobierno regional con los profesionales que trabajan en contextos educativos de especial complejidad. La iniciativa, de carácter piloto, arranca en este curso 2026/2027 y está dirigida a 21 centros que comparten retos como el incremento de matrícula, la incorporación frecuente de nuevo alumnado, la presencia de estudiantes sin dominio del castellano o situaciones complejas de convivencia.

Pastor explicó que el proyecto responde a la necesidad de "estar al lado de los centros y del profesorado allí donde más se necesita, ofreciéndoles no solo formación, sino también herramientas prácticas y acompañamiento para afrontar las situaciones que encuentran cada día en las aulas".

Tres líneas de trabajo para la inclusión y la convivencia

La iniciativa se articula en torno a dos líneas de formación orientadas a la intervención directa en el aula. La primera se centra en inclusión y atención a la diversidad, con herramientas para la acogida del alumnado, el apoyo a quienes desconocen el idioma, las actividades multinivel, los agrupamientos flexibles o el Diseño Universal para el Aprendizaje. La segunda aborda la gestión positiva del aula: mejora del clima de convivencia, prevención de conflictos y trabajo en comunicación positiva, regulación emocional, desescalada y prácticas restaurativas.

A estas dos líneas se suma una tercera actuación común dirigida principalmente a equipos directivos, equipos de orientación y responsables de bienestar. Esta línea abarca cuestiones como la acogida del profesorado y del alumnado nuevo, la coordinación interna, la mediación, los patios inclusivos, la comunicación con las familias y la colaboración con entidades del entorno.

Un proceso continuo, no una formación puntual

El consejero insistió en que uno de los rasgos distintivos del programa es precisamente su enfoque de acompañamiento sostenido: "No hablamos de una acción formativa aislada, sino de un proceso que pretende acompañar a los centros y conseguir que lo aprendido termine convirtiéndose en medidas concretas, sostenibles y adaptadas a su propia realidad".

Pastor también puso el acento en la dimensión humana del proyecto: "Dar seguridad al profesorado, fortalecer los equipos directivos y generar respuestas compartidas para que ningún centro tenga que afrontar solo situaciones de especial dificultad". El consejero destacó que el carácter piloto de la iniciativa permitirá identificar buenas prácticas, evaluar resultados y ajustar las actuaciones a partir de la propia experiencia de los centros participantes, con la posibilidad de extender posteriormente el modelo a otros centros educativos de Castilla-La Mancha.

Comentarios