Así es el nuevo modelo del Sescam para atender urgencias por teléfono
El Servicio de Salud de Castilla-La Mancha consolida un sistema más integrador y eficaz en su Centro Coordinador de Urgencias.
El nuevo modelo refuerza la atención telefónica y telemática, optimiza recursos y sitúa la coordinación sanitaria en un nivel estratégico dentro del sistema regional.
El Servicio de Salud de Castilla-La Mancha (SESCAM) ha consolidado un nuevo modelo de gestión en el Centro Coordinador de Urgencias (CCU), a través de la Gerencia de Urgencias, Emergencias y Transporte Sanitario (GUETS), con el objetivo de ofrecer una respuesta más eficaz, integradora y adaptada a las necesidades reales de la población ante situaciones de urgencia y emergencia sanitaria. La presentación oficial tuvo lugar este 11 de febrero en Toledo, coincidiendo con la visita institucional del director gerente del SESCAM al centro.
Los Centros Coordinadores de Urgencias constituyen la puerta de entrada al sistema sanitario en situaciones percibidas de riesgo vital y son responsables de gestionar la demanda ciudadana y distribuir los recursos disponibles de forma eficiente. En este ámbito, el tiempo es un factor determinante: garantizar que la atención sea adecuada y se produzca en el menor plazo posible resulta clave para la seguridad del paciente.
En las dos últimas décadas, la demanda asistencial en los CCU ha experimentado un crecimiento muy significativo. Tradicionalmente, esta presión se ha gestionado mediante un modelo biomédico centrado en el triaje telefónico por patologías médicas. Sin embargo, la evolución de las profesiones sanitarias y del propio Sistema Nacional de Salud ha permitido avanzar hacia un enfoque más integral.
El nuevo modelo implantado por el SESCAM apuesta por la clasificación por incidentes de riesgo vital, una distribución de recursos basada en los requerimientos sanitarios reales y la incorporación de una atención directa orientada al autocuidado o al cuidado dependiente cuando la situación clínica lo permite. Se trata de una transformación organizativa sustentada en la responsabilidad compartida y el trabajo coordinado de profesionales médicos y de enfermería, apoyados por el personal gestor de recursos.
Este enfoque se articula mediante flujos de demanda claramente definidos y algoritmos asistenciales basados en la evidencia científica, con el objetivo de mejorar la eficacia de la valoración inicial, la adecuación de los recursos movilizados y los tiempos de activación.
El proceso de cambio se inició en 2019 con la redefinición de la organización y la gestión de la coordinación sanitaria. No obstante, su desarrollo se vio condicionado por la pandemia de la COVID-19, que obligó a priorizar la respuesta asistencial ante una emergencia sin precedentes y supuso una pausa en su despliegue completo. En 2024, una vez normalizada la actividad, el modelo ha alcanzado un grado de madurez que permite valorar de forma global su impacto positivo tanto en la gestión de la demanda como en la respuesta del sistema.
Integración organizacional y control de calidad
El nuevo CCU se apoya en una integración organizacional real, reforzando la gestión integrada de recursos y procesos asistenciales y situando la coordinación sanitaria en un nivel estratégico dentro del sistema de emergencias de Castilla-La Mancha. El planteamiento incorpora una visión proactiva, anticipándose a las necesidades asistenciales, mejorando la toma de decisiones desde el primer contacto con el ciudadano y reforzando la continuidad asistencial.
Asimismo, el modelo incluye políticas de control de calidad orientadas a la evaluación continua de los tiempos de activación, la adecuación de los recursos movilizados y la eficacia de la valoración inicial, con el objetivo de avanzar en la mejora permanente de la seguridad y la calidad asistencial. Todo ello se alinea con los objetivos del nuevo Plan de Salud H3.0 regional y se fundamenta en un enfoque de competencias que optimiza el valor de cada perfil profesional dentro de un equipo multidisciplinar.
El carácter innovador del planteamiento ha despertado interés a nivel nacional, convirtiendo al CCU del SESCAM en un referente en la coordinación de urgencias y emergencias sanitarias. De hecho, el centro ha recibido la visita de responsables y equipos técnicos de comunidades como Andalucía, Madrid, Castilla y León, Extremadura y Aragón, interesados en conocer su funcionamiento y organización.
Un eje estratégico en una región extensa y dispersa
Durante la visita al centro, el director gerente del SESCAM, Alberto Jara, acompañado por las directoras generales de Asistencia Sanitaria y de Cuidados y Calidad, Cristina Pérez y Montserrat Hernández, así como por el gerente de la GUETS, Alberto López, subrayó que “el nuevo modelo concibe el CCU no solo como un regulador sanitario, sino como una unidad de coordinación activa que acompaña al ciudadano desde el primer momento de la solicitud de ayuda”.
Jara destacó además que, desde el entorno telefónico y telemático, el CCU puede dar respuesta a numerosos problemas cotidianos, ofreciendo orientación sanitaria, apoyo clínico y una asignación de recursos más ajustada a cada caso, además de actuar como referencia y soporte para profesionales de urgencias y emergencias, Atención Primaria y centros sanitarios y sociosanitarios.
Por su parte, el gerente de la GUETS explicó que el CCU se configura como una unidad de gestión integral e integrada junto al resto de dispositivos, actuando como eje del sistema de emergencias sanitarias en la región. Este modelo facilita la monitorización de indicadores como los tiempos de activación, la calidad de la valoración inicial y la adecuación de recursos, como base para la mejora continua.
La implantación del sistema tiene especialmente en cuenta la idiosincrasia de Castilla-La Mancha, marcada por su gran extensión territorial y dispersión demográfica. La mejora en los tiempos de gestión y activación ha permitido aumentar la disponibilidad de recursos avanzados incluso en contextos de elevada presión asistencial, reforzando la capacidad de respuesta del sistema.
El CCU del SESCAM avanza así hacia un centro neurálgico más inteligente, coordinado y humano, apoyado en la innovación, la evidencia científica y el trabajo interdisciplinar, con el objetivo de ofrecer una respuesta sanitaria más rápida, segura y adecuada a las necesidades urgentes de la ciudadanía de Castilla-La Mancha.
