Sigüenza acogerá el Consejo Nacional que evaluará su candidatura Unesco
El Consejo Rector aprueba el envío del expediente preliminar al Ministerio de Cultura y sitúa a la ciudad como sede del debate nacional los días 9 y 10 de abril.
La candidatura del Paisaje Dulce y Salado entra en una fase decisiva con la mirada puesta en 2027, año clave para su evaluación definitiva ante la Unesco.
El municipio de Sigüenza (Guadalajara) dará un paso determinante en su aspiración a ser declarado Patrimonio Mundial después de que el Consejo Rector de la candidatura ‘Paisaje Dulce y Salado de Sigüenza y Atienza’ haya aprobado este lunes el envío del expediente preliminar al Ministerio de Cultura, en una reunión celebrada en Palazuelos-Sigüenza. El encuentro, presidido por el jefe del Ejecutivo autonómico, Emiliano García-Page, y con la participación de representantes institucionales y científicos, marca el inicio de una etapa clave en el proceso nacional e internacional hacia la Unesco.
La sesión, celebrada el 2 de marzo de 2026 en el restaurante La Cabaña de Palazuelos, ha permitido culminar y validar un documento que sintetiza más de seis años de trabajo técnico y estratégico en torno a un paisaje cultural modelado durante siglos por la explotación de la sal. Con esta decisión, la candidatura entra en la fase de evaluación preliminar, un nuevo procedimiento establecido por la Unesco que permite recibir observaciones técnicas antes de la presentación definitiva.
El expediente preliminar será ahora analizado en el marco del Consejo Nacional de Patrimonio Histórico, cuya próxima reunión se prevé celebrar en Sigüenza los días 9 y 10 de abril, convirtiendo a la ciudad en epicentro del debate sobre qué candidatura representará a España ante la Unesco.
Un expediente “prácticamente terminado”
La alcaldesa de Sigüenza, María Jesús Merino, ha calificado la reunión como “un hito histórico”, al considerar que el Consejo Rector ha validado un expediente “prácticamente terminado” que permitirá afrontar la evaluación preliminar con garantías.
“Estamos dando un paso decisivo con este Consejo Rector presidido por Page. Hoy aprobamos el expediente que presentaremos oficialmente, y lo más importante es que el Consejo Nacional de Patrimonio se celebrará en abril en Sigüenza”, ha señalado la regidora, subrayando que en esa cita las comunidades autónomas deberán consensuar la candidatura que España elevará a la Unesco.
Merino ha recordado que el proyecto nació en 2019-2020 con una “ambición muy clara: poner en valor un paisaje único”, y ha defendido que el avance actual responde a una estrategia coherente y sostenida en el tiempo. En este sentido, ha vinculado la candidatura con la Agenda Urbana de Sigüenza, proyecto pionero en el medio rural, y ha detallado que el impulso institucional ha ido acompañado de más de 10 millones de euros de inversión en actuaciones clave para el desarrollo de la comarca.
Entre ellas ha citado la nueva depuradora, la recuperación del parque de La Alameda, intervenciones en todas las pedanías y la inversión de 1,5 millones de euros del Plan de Sostenibilidad Turística, además de mejoras en movilidad, rehabilitación patrimonial y espacios públicos.
La sal como eje vertebrador del territorio
El asesor principal de la candidatura, Víctor Manuel López-Menchero, explicó que el expediente preliminar constituye una fase intermedia entre la inclusión en la Lista Indicativa y la candidatura definitiva, situando el proceso “en un momento avanzado, cercano al tramo final”.
El documento define las líneas maestras del proyecto, centradas en el papel histórico de la sal como elemento vertebrador del territorio desde la Edad Media hasta el siglo XX. La explotación salinera condicionó el poblamiento, la economía, la estructura urbana y la configuración territorial de toda la comarca, desde Sigüenza y Atienza hasta sus aldeas y salinas históricas.
La propuesta se sustenta en tres pilares fundamentales: el testimonio histórico de la sal, la configuración del paisaje cultural desde la Edad Media y la continuidad de los asentamientos humanos que enlazan Sigüenza, Atienza y sus pedanías. Según explicó el consejero de Educación, Cultura y Deportes, Amador Pastor, se trata de “un paisaje de sal característico de esta comarca que, hace millones de años, fue mar y hoy aspira a ser reconocido por su valor universal excepcional”.
Pastor destacó además que la candidatura va “por delante” respecto a otras propuestas al haber completado los trámites con detalle y coherencia, y recordó que la actualización del Plan Estratégico —aprobado en 2023— ha permitido alinear el proyecto con los criterios internacionales actuales de la Unesco.
Consenso institucional y respaldo científico
El Consejo Rector ha reunido a representantes del Gobierno de Castilla-La Mancha, la Diputación de Guadalajara —encabezada por su presidente, José Luis Vega—, los ayuntamientos implicados, la Universidad de Alcalá, el Obispado, el Cabildo catedralicio y diversas personalidades del ámbito cultural e institucional.
Este respaldo transversal evidencia el carácter estratégico de la candidatura, que el Gobierno regional ha definido como un proyecto de largo recorrido basado en la investigación, la protección del territorio y el desarrollo sostenible. La iniciativa persigue el reconocimiento internacional de un sistema coherente de ciudades, fortalezas, aldeas y salinas que conserva un alto grado de autenticidad.
El propio García-Page ha subrayado que el avance demuestra que el proyecto “ha crecido de manera coherente” y ha mostrado su confianza en el éxito del proceso. “Estamos muy esperanzados y muy cargados de confianza”, afirmó, al tiempo que señaló 2027 como el año clave para conocer la evaluación técnica de la Unesco.
De la Lista Indicativa a la fase preliminar
La candidatura fue anunciada en enero de 2020 y en noviembre de 2021 el Consejo de Patrimonio Histórico acordó elevarla a la Lista Indicativa española, paso que culminó en enero de 2022 con su incorporación oficial por parte de la Unesco . Desde entonces, se ha desarrollado un intenso trabajo técnico e institucional que cristalizó en la aprobación del Plan Estratégico en 2023.
Con el envío del expediente preliminar al Ministerio de Cultura, el proceso entra ahora en una etapa decisiva. Si se cumplen los plazos previstos, el documento será evaluado a lo largo de 2026 y la respuesta técnica podría conocerse a finales de 2027, momento en el que se determinarán los aspectos a reforzar antes de la eventual presentación definitiva a Patrimonio Mundial.