Extinguido el incendio originado en la planta Regusa de Marchamalo
Los servicios de emergencias dieron por extinguido en la mañana del viernes el incendio declarado el miércoles en las instalaciones de la empresa de reciclaje Regusa, en Marchamalo (Guadalajara). El fuego, controlado a las 7:26 horas tras más de 33 horas de operativo ininterrumpido, no causó víctimas pero provocó cuantiosos daños materiales en la nave afectada.
La alcaldesa de Guadalajara, Ana Guarinos, destacó este viernes la coordinación entre administraciones y cuerpos de emergencia y subrayó que los bomberos lograron proteger un depósito de 40.000 litros de gasóleo que en un momento del incendio supuso uno de los principales focos de riesgo. La investigación sobre las causas del fuego permanece abierta.
Los efectivos de emergencias desplegados en Marchamalo (Guadalajara) dieron por extinguido en la mañana del viernes 5 de junio de 2026, a las 7:26 horas, el incendio declarado en la noche del miércoles en las instalaciones de la empresa de reciclaje Regusa, según informó el Sistema de Información de Incendios Forestales de Castilla-La Mancha (Fidias). El operativo se prolongó durante más de 33 horas de trabajo ininterrumpido, con la participación de bomberos de varias provincias, fuerzas de seguridad del Estado y medios de la Junta de Castilla-La Mancha.
El fuego se había iniciado el miércoles 3 de junio, en torno a las 22:02 horas, en un apilamiento de palets almacenados en la campa exterior de la planta, situada en la calle Vasco Núñez de Balboa. Las llamas, visibles desde varios kilómetros a la redonda y confundidas inicialmente por vecinos de la capital con un incendio dentro de la propia ciudad de Guadalajara, se propagaron con rapidez por toda la parcela y destruyeron por completo la estructura principal de la nave antes de que los bomberos pudieran establecer una línea de contención efectiva.
Un depósito de 40.000 litros de gasóleo, el mayor riesgo del operativo
Uno de los momentos de mayor tensión durante las labores de extinción vino dado por la presencia en las instalaciones de un depósito de 40.000 litros de gasóleo, cuya proximidad a las llamas comprometió en varios momentos el desarrollo del operativo. Los bomberos lograron finalmente protegerlo e impedir que el fuego lo alcanzase, evitando así lo que habría supuesto una escalada grave del siniestro.
La alcaldesa de Guadalajara, Ana Guarinos, que se desplazó al lugar junto al concejal de Seguridad, Chema Antón, recordó este viernes que el incendio afectó a materiales como cartón, plástico y disolventes. "Lo más importante es que no se ha producido ningún daño personal", afirmó la regidora, quien lamentó las pérdidas materiales sufridas por la empresa y expresó su deseo de que pueda recuperar la actividad cuanto antes. "Daños materiales hubo muchos pero, afortunadamente, daños personales, ninguno", abundó.
El dispositivo movilizó medios de tres provincias
La magnitud del incendio obligó a una movilización de recursos extraordinaria. Al operativo se incorporaron en primera instancia bomberos del parque de Azuqueca de Henares y de Guadalajara capital. A medida que el fuego ganó intensidad, se sumaron efectivos de los parques de Sacedón y Sigüenza, medios de la Diputación Provincial de Guadalajara, dos dotaciones de la Comunidad de Madrid y personal del COR —con dos medios terrestres y siete efectivos—, junto con brigadas del INFOCAM (Incendios Forestales de Castilla-La Mancha) para vigilar el flanco trasero ante el riesgo de propagación a una zona de rastrojos colindante.
El perímetro de seguridad fue gestionado por la Policía Local de Marchamalo y de Guadalajara, la Policía Nacional, la Guardia Civil y voluntarios de Protección Civil. Una UVI móvil permaneció en la zona en régimen preventivo durante toda la intervención. Empresas industriales colindantes, entre ellas varias lavanderías, cedieron sus tomas de agua de gran caudal para reforzar las mangueras de los bomberos, mientras la brigada municipal de Marchamalo avituallaba al personal de emergencias.
Guarinos valoró positivamente el resultado del operativo: "La coordinación fue magnífica, se perimetró muy rápido", señaló, destacando que pese a la complejidad del siniestro se evitó que las llamas alcanzasen tanto la zona de pastos colindante como otras naves industriales cercanas.
Sin riesgo para la calidad del aire
La densa columna de humo generó una alarma inicial entre los residentes de Marchamalo y de la capital provincial. Sin embargo, las mediciones realizadas por los servicios de emergencia y por la Junta de Castilla-La Mancha descartaron en todo momento la presencia de componentes tóxicos en niveles alarmantes, por lo que las autoridades no llegaron a emitir recomendaciones sanitarias formales a la población. La alcaldesa corroboró este viernes que "pese al humo negro, no afectó a la calidad del aire".
La investigación sobre las causas, abierta
Concluidas las labores de extinción, la Policía Local y la Guardia Civil mantienen abierta la investigación para determinar el origen del incendio. Más allá de que el fuego comenzó en el sector de palets apilados en la campa exterior, las causas exactas que lo desencadenaron no han sido determinadas.
La amplia presencia institucional durante el siniestro —con el alcalde de Marchamalo, Rafael Esteban; la delegada de la Junta en Guadalajara, Rosa María García; el viceconsejero de Administración Local, Eusebio Robles; y el presidente de la Diputación, José Luis Vega, entre otros— reflejó la dimensión que el incendio adquirió desde sus primeras horas. El balance definitivo es de importantes pérdidas materiales para la empresa Regusa y un operativo de extinción que se prolongó durante más de día y medio, sin que en ningún momento se registraran víctimas ni heridos entre los efectivos ni entre la población.