La Guardia Civil desactiva en Abánades una granada de guerra
La Guardia Civil ha desactivado una granada de mano de la Guerra Civil localizada por un senderista en el término municipal de Abánades (Guadalajara). El artefacto fue neutralizado mediante detonación controlada en la localidad de La Torresaviñán.
El instituto armado recuerda que estos explosivos, aunque pueden permanecer en estado latente durante décadas, conservan en su mayoría la carga intacta y pueden detonar ante cualquier manipulación, por mínima que sea.
Una granada de mano de la Guerra Civil fue desactivada este jueves en el municipio guadalajareño de Abánades (Guadalajara) después de que un senderista alertara a la Guardia Civil tras descubrir el artefacto en pleno campo. El hallazgo movilizó a dos patrullas del Servicio de Seguridad Ciudadana, procedentes de los puestos de Torremoncha del Campo y de Cifuentes, que se desplazaron al lugar y permanecieron custodiando el explosivo hasta la llegada de los especialistas.
La neutralización del artefacto corrió a cargo de una dotación del Servicio de Desactivación de Explosivos (SEDEX), con base en Valdemoro (Madrid). Los artificieros se hicieron cargo de la granada y la trasladaron hasta una cantera en La Torresaviñán (Guadalajara), donde procedieron a su detonación controlada sin que se registraran incidentes.
Casi noventa años después, la carga explosiva permanece intacta
La Guardia Civil advierte, en una nota de prensa difundida tras el incidente, de la extrema peligrosidad de estos restos de la contienda civil, que salpican todavía el subsuelo y el terreno de diversas zonas de España. El instituto armado subraya que, si bien estos artefactos pueden permanecer en estado latente durante largos periodos siempre que no sean manipulados, pueden explosionar ante cualquier tipo de intervención, incluso de carácter mínimo.
El deterioro visible —óxido, deformaciones, pérdida de partes— que presentan muchos de estos explosivos genera con frecuencia una falsa sensación de seguridad. Sin embargo, la institución advierte de que la mayoría conserva intacta su carga explosiva, por lo que su manipulación entraña un riesgo muy elevado tanto para quien los encuentra como para las personas del entorno.
Qué hacer ante el hallazgo de un explosivo
La Guardia Civil ha aprovechado el incidente para recordar el protocolo que debe seguirse si se localiza un objeto de estas características. La recomendación principal es clara: no tocarlo, no moverlo y no manipularlo bajo ningún concepto, y evitar cualquier actuación que pueda alterar su estado.
Quien encuentre el artefacto debe señalizar o retener mentalmente su ubicación para facilitar su posterior localización y comunicar el hallazgo a la Guardia Civil por el medio más rápido disponible. Si el objeto se encuentra en el interior de un domicilio, la institución indica que debe llamarse al 062 sin necesidad de desplazar el explosivo.
El instituto armado desaconseja expresamente transportar estos objetos, aunque sea con la intención de alejarlos de zonas habitadas, ya que el traslado entraña riesgo por sí mismo y puede dejar el artefacto expuesto a manipulaciones o circunstancias que provoquen su activación en un lugar distinto. Ante este tipo de hallazgos, la Guardia Civil insiste en mantener la calma y esperar las instrucciones de los agentes.