Última hora del estado de Sara Carbonero, que sigue ingresada: "Llegó muy débil"
La periodista Sara Carbonero continúa ingresada en el Hospital José Molina Orosa de Lanzarote, donde permanece desde el 2 de enero tras ser hospitalizada de urgencia durante unas vacaciones en La Graciosa por un fuerte dolor abdominal. Diez días después de su ingreso y tras una operación quirúrgica de urgencia, la comunicadora sigue bajo supervisión médica y no ha podido ser dada de alta, tal y como se esperaba entre ayer, 12 de enero, y hoy 13 de enero de 2026.
Según las últimas informaciones, el motivo del retraso en su alta hospitalaria se debe, en parte, a que “cuando llegó al hospital lo hizo muy débil” y, aunque la intervención fue exitosa, su recuperación está siendo más lenta de lo habitual. Fuentes cercanas han señalado que es “normal que los días se alarguen” después de una operación delicada que incluyó ingreso en Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) durante varios días.
Evolución clínica y situación actual
Desde su ingreso, Carbonero fue sometida a pruebas y a una intervención quirúrgica inmediata tras acudir a urgencias por un fuerte dolor abdominal. Tras varios días en la UCI, fue trasladada a planta, donde actualmente continúa su recuperación. Pese a que se esperaba que pudiera recibir el alta hospitalaria a principios de semana, los médicos han recomendado que permanezca más tiempo en observación y que no viaje hasta que esté completamente restablecida por precaución, lo que ha motivado la decisión de retrasar su retorno a casa.
Fuentes del entorno de Sara Carbonero han indicado que, aunque la recuperación es lenta, la evolución general es positiva y estable. La periodista ha comenzado a estar más activa: responde mensajes de amigos y familiares desde su móvil y ha interactuado con publicaciones en redes sociales, lo que se interpreta como una señal de mejoría tras los momentos más críticos de su ingreso.
Apoyo familiar y reacciones
Durante todo este proceso, Carbonero ha contado con el apoyo constante de su pareja, José Luis “Jota” Cabrera, quien no se ha separado de ella en el hospital desde su ingreso y ha sido su principal sostén en estos días.
También ha trascendido que su exmarido, el exfutbolista Iker Casillas, se ha pronunciado públicamente para transmitir tranquilidad a la opinión pública, asegurando que “está bien” y que no hay motivo para una preocupación excesiva, además de afirmar que su regreso a Madrid será inminente cuando los médicos lo consideren oportuno.
Pronóstico y expectativas
Aunque todavía no hay una fecha concreta para el alta hospitalaria, las fuentes médicas y cercanas a Carbonero prevén que en los próximos días pueda ser dada de alta si continúa la evolución favorable que muestra. La postura de los profesionales es no precipitarse en esta decisión hasta confirmar que su estado físico permite un desplazamiento seguro en avión hasta la Península, donde reside con sus dos hijos, Martín y Lucas.
La periodista, que cumplirá 42 años el próximo 3 de febrero, ha afrontado este contratiempo de salud con calma, apoyada por su entorno más cercano, que insiste en trasmitir tranquilidad y pedir prudencia para evitar especulaciones sobre su diagnóstico exacto, que no ha sido detallado públicamente pero que, según informaciones, no estaría relacionado con su anterior batalla contra un cáncer de ovario diagnosticado en 2019.
En definitiva, Sara Carbonero sigue recuperándose en el hospital, con signos de mejoría y un pronóstico positivo, aunque con el alta médica aplazada unos días más para garantizar que su estado de salud es plenamente estable antes de permitir su regreso a casa.