Julio Iglesias publica mensajes y la identidad de las empleadas que le denuncian

Julio Iglesias publica mensajes y la identidad de las empleadas que le denuncian
El cantante difunde conversaciones privadas en Instagram para negar las acusaciones y carga contra la Fiscalía por no facilitarle la denuncia, mientras avanzan las diligencias tras una investigación periodística que recoge testimonios de presuntas agresiones sexuales.

El cantante Julio Iglesias ha hecho públicos mensajes privados de WhatsApp que, según sostiene, le enviaron dos exempleadas que le han denunciado por presuntas agresiones sexuales. La difusión de estas conversaciones, compartidas a través de su cuenta de Instagram, tiene como objetivo, afirma, demostrar la “falsedad” de las acusaciones y responder a la Fiscalía, a la que reprocha no haberle dado “acceso formal” a la denuncia, lo que —según su versión— le impide ejercer plenamente su derecho a la defensa.

Publicación de mensajes y crítica a la Fiscalía

En un comunicado difundido en la red social, Iglesias justifica la publicación de los mensajes como el “único medio” del que dispone para “ejercer legítimamente” su defensa tras la negativa del Ministerio Fiscal a facilitarle el texto de la denuncia. “La evidencia es clara: las comunicaciones de WhatsApp enviadas por las denunciantes durante el tiempo que trabajaron en mi casa y las comunicaciones después de irse demuestran que la información difundida carece de veracidad”, afirma el artista.

El cantante califica de “muy grave” que, a su juicio, “la mentira y la desinformación se utilicen como armas para atacar a personas” y sostiene que “todo tiene un límite”. En ese contexto, asegura que es “necesario desenmascarar estas falsedades y contar la verdad”. Junto al comunicado, Iglesias ha publicado varios pantallazos con supuestos mensajes de sus exempleadas, fechados entre 2021 y 2023, que —según mantiene— evidencian “incoherencias” en los relatos difundidos y una “manipulación mediática”.

Petición formal de la denuncia y situación procesal

De forma paralela, la representación legal del cantante ha solicitado a la Fiscalía de la Audiencia Nacional que le remita la denuncia presentada en su contra por las presuntas agresiones sexuales. En un escrito, al que ha tenido acceso Europa Press, la defensa califica de “paradoja” que el “único interesado que no la conoce” sea el propio investigado, una situación que considera “insólita” a la luz del ordenamiento jurídico constitucional español.

Este escrito se produce después de que la Fiscalía haya indicado que no procede admitir la personación de Iglesias en las diligencias de investigación preprocesales, como había solicitado su abogado. Días antes, la defensa pidió al Ministerio Fiscal que archivara las actuaciones por “falta de jurisdicción española para el conocimiento de los hechos”.

El pasado viernes, el propio Iglesias ya había negado públicamente las acusaciones, calificándolas de “absolutamente falsas”, y aseguró que le causan “una gran tristeza”. “Nunca había sentido tanta maldad”, escribió entonces, añadiendo que aún le quedan “fuerzas” para que se conozca “toda la verdad” y para defender su “dignidad ante un agravio tan grave”.

La investigación periodística y los testimonios

Las acusaciones se conocen tras una investigación de elDiario.es en colaboración con Univisión Noticias. Según ese trabajo, una de las exempleadas sostiene haber sido presionada para mantener encuentros sexuales con el artista y relata penetraciones, bofetadas y vejaciones físicas y verbales. Los hechos, según dos de las entrevistadas, habrían ocurrido en 2021, cuando la más joven tenía 22 años.

La investigación se ha desarrollado durante tres años e incluye entrevistas a 15 exempleadas del servicio doméstico y a otras profesionales que trabajaron para Iglesias entre 1990 y 2023 en propiedades situadas en República Dominicana, Bahamas y España. Una de las denunciantes afirma que el artista la llamaba con frecuencia a su habitación al finalizar la jornada laboral. “Me usaba casi todas las noches”, declara en una de las entrevistas, describiendo una situación en la que se sentía “como un objeto”.

De acuerdo con el reportaje, esos encuentros se producían en ocasiones con la presencia y participación de otra empleada con un rango jerárquico superior. Las entrevistadas hablan también de “condiciones de aislamiento de las mujeres, conflictos laborales, una estructura jerárquica rígida del personal y la tensión ambiental que generaba el carácter irascible” del cantante. La publicación subraya que las dos mujeres que refieren agresiones sexuales ofrecieron testimonios “consistentes y estables” tras ser entrevistadas repetidamente durante más de un año y que sus declaraciones fueron contrastadas con pruebas documentales como fotografías, registros de llamadas, mensajes de WhatsApp, visados e informes médicos.

Los hechos descritos se habrían producido, siempre según esos testimonios, en residencias del cantante en Punta Cana, en República Dominicana, y en Lyford Cay, en Bahamas, supuestamente con conocimiento de responsables de la gestión del hogar y de la contratación del personal.