La UE y Mercosur sellan en Asunción el mayor acuerdo comercial del mundo tras 26 años
La Unión Europea y el Mercosur firmaron este sábado en Asunción el Acuerdo de Asociación y el Acuerdo Interino de Comercio que culminan más de dos décadas de negociaciones y sientan las bases de la mayor zona integrada de libre comercio del mundo. El pacto, considerado un hito histórico por ambas partes, unirá a dos regiones que representan cerca de una cuarta parte de la economía global y ofrecerá nuevas oportunidades comerciales, industriales y agroalimentarias en un contexto internacional marcado por el auge del proteccionismo y la fragmentación geopolítica.
La rúbrica tuvo lugar en la sede del Banco Central de Paraguay y estuvo encabezada por el comisario europeo de Comercio, Maroš Šefčovič, y los ministros de Exteriores de los países del Mercosur. El acto contó con la presencia de la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y del presidente del Consejo Europeo, António Costa, así como de varios jefes de Estado latinoamericanos, entre ellos el argentino Javier Milei, el paraguayo Santiago Peña y el uruguayo Yamandú Orsi. La ausencia más destacada fue la del presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, uno de los principales impulsores del acuerdo, que no acudió por cambios de protocolo de última hora.
Una de las mayores zonas de libre comercio del planeta
El acuerdo creará un mercado de alrededor de 700 millones de consumidores, con estimaciones que elevan la cifra hasta 720 millones de personas, y un peso económico cercano al 20 % del PIB mundial. Permitirá reducir o eliminar progresivamente los aranceles sobre cerca del 90 % de los intercambios comerciales entre ambos bloques y dará lugar a un incremento estimado del 39 % de las exportaciones anuales de la UE al Mercosur, valoradas en unos 49.000 millones de euros, respaldando cientos de miles de empleos en Europa.
Desde la Comisión Europea se subraya que el pacto envía una “señal geopolítica fuerte” a favor del multilateralismo y del orden internacional basado en normas. “Elegimos el comercio justo frente a los aranceles y la cooperación frente al aislamiento”, defendió Von der Leyen, quien destacó que la asociación permitirá a las empresas europeas exportar más, generar crecimiento y empleo y avanzar de forma conjunta en las transiciones limpia y digital.
Menos aranceles y más oportunidades para la industria europea
El Acuerdo de Asociación eliminará los aranceles sobre numerosas exportaciones europeas, incluidos automóviles, maquinaria, productos farmacéuticos y bienes industriales clave, lo que supondrá un ahorro estimado de 4.000 millones de euros anuales en derechos para las empresas de la UE. Además, facilitará la inversión en cadenas de suministro estratégicas, incluidas las materias primas fundamentales, y reforzará la seguridad económica de ambas regiones.
Para el comisario Šefčovič, el tratado no solo es la mayor asociación de libre comercio del mundo, sino también “una inversión estratégica en la competitividad, la influencia global y la credibilidad de Europa como socio comercial fiable”, con el objetivo de que sus beneficios lleguen a las empresas europeas “lo antes posible”.
Agricultura: acceso sin precedentes y salvaguardias reforzadas
El sector agroalimentario ocupa un lugar central en el acuerdo. La UE prevé que las exportaciones agroalimentarias al Mercosur aumenten hasta un 50 %, con reducciones arancelarias en productos como vino, bebidas espirituosas, aceite de oliva y lácteos. El pacto protegerá además 344 indicaciones geográficas europeas, blindando alimentos y bebidas tradicionales frente a imitaciones y competencia desleal.
Al mismo tiempo, Bruselas ha incorporado mecanismos de protección sin precedentes para los sectores sensibles europeos, como contingentes arancelarios cuidadosamente calibrados, salvaguardias jurídicamente vinculantes ante aumentos bruscos de importaciones, controles reforzados en frontera y auditorías en terceros países. A ello se suma un fondo de 6.300 millones de euros, la Red de Seguridad para la Unidad a partir de 2028, que actuará como colchón adicional en caso de perturbaciones del mercado.
El comisario de Agricultura, Christophe Hansen, recalcó que las importaciones seguirán siendo limitadas y graduales, mientras que los agricultores europeos ganarán acceso preferente a un mercado de 270 millones de consumidores para sus productos emblemáticos.
Compromisos climáticos y sociales
El acuerdo UE-Mercosur es presentado como uno de los más ambiciosos firmados por la Unión en materia de desarrollo sostenible. Incorpora compromisos ejecutables de acción por el clima, integra el Acuerdo de París como elemento esencial, apuesta por la neutralidad climática en 2050 y refuerza los derechos laborales y el empoderamiento económico de la mujer. Para la alta representante de la UE, Kaja Kallas, el pacto va más allá de lo comercial y constituye una decisión geoestratégica que marca “una nueva era en la cooperación UE-América Latina”.
Contexto geopolítico y próximos pasos
La firma llega en plena tensión comercial global, marcada por la guerra arancelaria impulsada por Estados Unidos, la creciente dependencia de China y los conflictos en Ucrania y Oriente Medio. Este escenario, según destacaron varios líderes, aceleró el cierre de un texto que había alcanzado un acuerdo político en 2019 y se cerró definitivamente en diciembre de 2024.
Pese a la firma, la entrada en vigor no será inmediata. El Acuerdo de Asociación deberá ser ratificado por todos los Estados miembros de la UE conforme a sus procedimientos nacionales, mientras que el Acuerdo Interino de Comercio, de competencia exclusiva europea, requerirá la aprobación del Parlamento Europeo y del Consejo. Este último entrará en vigor antes y expirará cuando lo haga el acuerdo completo.