Toledo reunirá al sector mundial del pistacho en enero de 2027

El Palacio de Congresos de Toledo acogerá los días 27 y 28 de enero de 2027 el World Pistachio Congress (WPC), el primer congreso mundial del pistacho, que reunirá a productores, comercializadores, científicos e investigadores de todo el mundo para impulsar el desarrollo internacional del sector.

Castilla-La Mancha, que concentra el 80% de la superficie nacional de este cultivo y figura como cuarta zona productora a nivel mundial, organizará el evento desde su posición de liderazgo, con una "explosión productiva" prevista en los próximos cinco o seis años que transformará al sector en uno de los más importantes de la agricultura española.

El consejero de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural, Julián Martínez Lizán, ha asistido a la presentación del World Pistachio Congress (WPC) que se celebra bajo el eslogan ‘El pistacho, desde el campo directo a tu salud’.
El consejero de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural, Julián Martínez Lizán, ha asistido a la presentación del World Pistachio Congress (WPC) que se celebra bajo el eslogan ‘El pistacho, desde el campo directo a tu salud’.

El Palacio de Congresos de Toledo será el escenario, los días 27 y 28 de enero de 2027, del primer congreso mundial dedicado íntegramente al pistacho. El World Pistachio Congress, presentado este jueves en la ciudad imperial, pretende reunir en una misma sede a los principales países productores y comercializadores del mundo, generar redes de conocimiento y contribuir a que el sector en Castilla-La Mancha "se desarrolle de una forma más internacional" y pueda competir en mercados exteriores donde el producto tiene todavía un enorme recorrido comercial.

La presentación del evento, enmarcada en la jornada El pistacho, desde el campo directo a tu salud, reunió al consejero de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural, Julián Martínez Lizán; al presidente del Comité Organizador, Juan Miguel del Real; y al coordinador general del congreso, Ricardo Migueláñez, quienes desglosaron ante los medios los detalles de una cita que ya aspira a superar los 300 inscritos.

Migueláñez subrayó que el proyecto, impulsado con el respaldo de la Consejería, busca que todo se haga "de forma más coordinada a nivel internacional", y que para ello resulta imprescindible "no solo abordar el desarrollo del propio sector en los países productores, sino también tratar de promocionar el conocimiento en aquellos países consumidores donde puede ser un mercado interesante para el producto que se produzca aquí en España". El coordinador admitió sin ambages que el pistacho es un producto "que está de moda" y que "tiene mucha demanda en todos los países y en todo el mundo", lo que obliga al sector a identificar con precisión los mercados target donde el fruto castellanomanchego puede encontrar mayor aceptación.

El congreso abordará, más allá de la producción y la comercialización, áreas tan diversas como la salud, la investigación científica y la sostenibilidad del cultivo. El objetivo, según Migueláñez, es "ser capaces de imitar y copiar aquellas cosas que se han hecho bien en Estados Unidos, en Irán, en Turquía y en los países principales productores, y ver cómo podemos aprovechar las oportunidades comerciales en los mercados consumidores".

El liderazgo de Castilla-La Mancha, razón de la sede

Que el primer congreso mundial del pistacho se celebre en Castilla-La Mancha, según precisó el presidente del Comité Organizador, "no es fruto de la casualidad". La región ostenta un liderazgo indiscutido: el 80% de la superficie total de pistacho en España se encuentra en su territorio, lo que sitúa al país, en conjunto, como cuarta potencia mundial en superficie de cultivo y quinta en producción.

Del Real, que ejerce también como director general de Cooperativas Agroalimentarias de Castilla-La Mancha, detalló que las 70.000 hectáreas de pistacho contabilizadas actualmente en la comunidad autónoma encierran un potencial aún mayor del que se percibe a simple vista: el 70% de esa superficie todavía no ha entrado en producción. Esto significa que la "explosión productiva" está por llegar, y que lo hará con fuerza: "va a ir creciendo la entrada en producción a un ritmo de 8.000-10.000 hectáreas al año de nueva producción" en los próximos cinco o seis años.

Los datos de 2025 dan ya una idea de la dimensión del fenómeno. La última campaña se cerró con cifras históricas, al alcanzar las 11.000 toneladas de pistacho en seco, un 30% por encima de las estimaciones previas. Y ello con apenas el 25% de las plantaciones actuales en plena producción, lo que anticipa un crecimiento exponencial en el horizonte inmediato.

La región multiplicó su superficie de pistacho por 17 en trece años: de las 4.000 hectáreas registradas en 2012 a las casi 70.000 de la actualidad, una trayectoria sin parangón en la agricultura española reciente.

"Al albur de dar un salto grandísimo"

El consejero Martínez Lizán corroboró esa visión y no escatimó en adjetivos para describir el momento que vive el sector. Castilla-La Mancha "ocupa la primera posición nacional con rotundidad, con el 80% prácticamente de la superficie nacional de pistacho y la cuarta comarca productora de pistachos a nivel mundial", algo que, advirtió, "tiene que seguir creciendo de forma ordenada".

Para el titular de Agricultura, el pistacho es uno de los cultivos que "con más fuerza y más contundencia han entrado en el panorama agropecuario de nuestra región" en los últimos años, hasta convertirse en "mucho más que un snack": tiene, según señaló, "unas condiciones y unas capacidades culinarias importantísimas, pero también en la salud y en la alimentación de las personas". A eso se suma que la región "ofrece unas peculiaridades ideales" para su desarrollo, tanto desde el punto de vista climático como edafológico.

"Estamos al albur de dar un salto grandísimo y ese salto debemos de hacerlo de forma ordenada", afirmó el consejero, quien recordó que para encauzar ese crecimiento la Junta aprobó recientemente el Plan Estratégico del Pistacho de Castilla-La Mancha, un instrumento pensado para garantizar la viabilidad de las producciones, tanto en el sector primario como en el de la transformación, y para evitar que la velocidad del crecimiento vaya en detrimento del propio sector.

La investigación, pilar del despegue

El desarrollo acelerado del pistacho castellanomanchego no ha sido espontáneo. Detrás hay décadas de investigación y transferencia de conocimiento, protagonizadas en gran medida por el Instituto Regional de Investigación y Desarrollo Agroalimentario y Forestal de Castilla-La Mancha (IRIAF) y, en especial, por el Centro de Investigación Agraria El Chaparrillo, cuyo papel fue determinante en la introducción del cultivo en la región a finales del siglo pasado. Fue precisamente en El Chaparrillo donde se comprobó que el pistacho se adaptaba de forma extraordinaria a las condiciones climáticas y de suelo de la meseta castellanomanchega, y desde entonces el centro no ha dejado de transferir ese conocimiento a los agricultores para que puedan optimizar sus explotaciones.

El peso científico del centro quedará reflejado en el propio congreso: su director, José Luis Tenorio, y el investigador Esaú Martínez forman parte del Comité Científico, junto a la directora general de Producción Agroalimentaria y Cooperativas, Elena Escobar.

Del Real, por su parte, defendió la necesidad de construir un sector "sostenible en el tiempo, lejos de las modas que en algún momento han podido haber sobre este cultivo", apostando por un modelo "económica y socialmente sostenible, que mantenga una rentabilidad adecuada para que nuestros agricultores sigan obteniendo rentabilidad de este cultivo y siga creciendo como lo está haciendo ahora". En esa misma línea, el coordinador general llamó a analizar "los gustos del consumidor" y a ofrecer "una gama más integral de productos derivados del pistacho".

El World Pistachio Congress, según destacó el consejero al cerrar el acto, representa no solo un hito para el sector, sino también un reconocimiento al trabajo colectivo de la región: "Este trabajo queda como un compromiso claro del Gobierno regional, que lo vamos a seguir manteniendo y trabajando para el futuro con la colaboración de todos los agentes del sector, y por supuesto seguir intentando conseguir valor añadido, rentabilidad en las explotaciones y por lo tanto continuidad de trabajo, riqueza en los pueblos para seguir manteniendo los vivos."

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