Los maquinistas irán a la huelga del 9 al 11 de febrero tras los últimos accidentes

El Sindicato Español de Maquinistas Ferroviarios (Semaf) ha concretado tres jornadas de huelga general en el sector ferroviario para los días 9, 10 y 11 de febrero, tras los accidentes de Adamuz y Gelida, que han causado varias víctimas mortales, entre ellas tres maquinistas. La convocatoria eleva la presión sobre el Gobierno en un contexto de tensión operativa en la red y de debate abierto sobre la seguridad ferroviaria.
Imagen de uno de los trenes afectados en el trágico accidente ferroviario de Adamuz (Córdoba)
Imagen de uno de los trenes afectados en el trágico accidente ferroviario de Adamuz (Córdoba)

El Sindicato Español de Maquinistas Ferroviarios (Semaf) ha formalizado este miércoles la convocatoria de una huelga general en todo el sector ferroviario para los próximos 9, 10 y 11 de febrero, en respuesta a los accidentes registrados en Adamuz (Córdoba) y Gelida (Barcelona), que se han cobrado la vida de numerosas personas, entre ellas tres maquinistas. La protesta afectará a todos los conductores de tren de las distintas empresas ferroviarias, llamados a secundar los paros en esas tres jornadas.

Según el sindicato, la convocatoria responde a la necesidad de “recuperar los estándares de seguridad del sistema ferroviario” y se plantea como la “única vía legal” que, a su juicio, se ha dejado a los trabajadores para exigir garantías que protejan tanto a los profesionales como a los usuarios del ferrocarril. Semaf ha iniciado ya los trámites legales correspondientes para la convocatoria de la huelga en las diferentes empresas que integran el sector.

Reclamaciones de seguridad y punto de inflexión

La organización sindical considera que los siniestros de Adamuz y Gelida suponen un “punto de inflexión” que obliga a adoptar todas las actuaciones necesarias para garantizar la seguridad en la operación ferroviaria. En este sentido, reclama que se empiece por atender los “numerosos” partes y notificaciones que los maquinistas remiten a los responsables del mantenimiento de la infraestructura, en los que se advierte del mal estado de las vías en distintos puntos kilométricos. Según Semaf, muchos de estos avisos permanecen “sin respuesta ni actuación durante meses, e incluso años”.

El sindicato ha reiterado que el eje central de la protesta es la seguridad en la circulación ferroviaria y ha insistido en que exigirá responsabilidades penales a quienes tienen la obligación de garantizarla, ante los fallecimientos registrados y la que considera una desatención continuada de los avisos técnicos trasladados por los profesionales.

Filtración de conversaciones y protocolos meteorológicos

Entre los nuevos elementos incorporados al conflicto, Semaf ha calificado de “inadmisible” la difusión “sesgada” de las conversaciones mantenidas entre el maquinista implicado en el accidente de Adamuz y el puesto de mando. El sindicato sostiene que corresponde al gestor de la infraestructura garantizar la custodia y protección de estas comunicaciones y ha avanzado que estudiará las opciones legales para reclamar una investigación judicial sobre la filtración.

En relación con el accidente mortal de Gelida, la organización ha subrayado la necesidad de establecer protocolos específicos de prevención ante emergencias meteorológicas, especialmente en tramos con antecedentes de accidentes. Según explica, en estos puntos, cada vez que se producen temporales se desprenden elementos como muros, rocas o árboles sobre las vías, una situación que, a su juicio, podría evitarse mediante planes preventivos adecuados.

Al margen de la convocatoria de huelga, el sindicato ha destacado la actuación “ejemplar” de los profesionales implicados en el siniestro de Adamuz, que considera “impecable y efectiva” dadas las circunstancias del “trágico escenario” en el que se produjo el accidente.

El Gobierno busca un acuerdo

Desde el Ejecutivo, el ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, ha afirmado que no comparte que una huelga general sea la mejor forma de canalizar las reivindicaciones para mejorar la operativa ferroviaria. En una comparecencia para informar sobre el accidente de Adamuz, el ministro ha reconocido el estado de ánimo del colectivo tras el fallecimiento de tres maquinistas en la última semana, uno de ellos como viajero, pero ha insistido en la necesidad de apostar por el diálogo.

Puente ha asegurado que su intención es trabajar con los maquinistas para buscar un acuerdo que permita evitar la huelga o, en caso de que se mantenga la convocatoria, lograr su desconvocatoria. Según ha explicado, el Ministerio está dispuesto a escuchar las reivindicaciones del colectivo y a explorar “dentro de lo posible” las vías para darles respuesta.

Tensión operativa y limitaciones de velocidad

La convocatoria de la huelga se produce en un contexto de especial tensión en la red ferroviaria. En los últimos días, el gestor de la infraestructura ha vuelto a imponer limitaciones temporales de velocidad en la línea de alta velocidad Madrid-Barcelona, reduciendo la máxima permitida a 160 kilómetros por hora en un tramo de 78 kilómetros, entre los puntos kilométricos 100 y 178, además de mantener restricciones a 230 kilómetros por hora en otros puntos pendientes de reparación.

Estas medidas preventivas, adoptadas tras las quejas de los maquinistas por el estado de la vía y la detección de vibraciones durante la circulación, están provocando demoras en los trayectos entre Madrid y Barcelona, en una semana marcada por los accidentes y por el debate abierto sobre la seguridad y la fiabilidad del sistema ferroviario.

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