Colectivos de Guadalajara y Toledo piden paralizar la "avalancha" de plantas solares

Denuncian que la cantidad de proyectos en el centro de la península es "totalmente desproporcionado" y no ha seguido "unos criterios mínimamente razonables"
Castilla-La Mancha, la comunidad donde más potencia eólica se instaló en 2022, energía solar, placas solares, parque fotovoltaico, molinos de viento
photo_camera Colectivos de Guadalajara y Toledo piden paralizar la "avalancha" de plantas solares

Colectivos vecinales y ecologistas de las provincias de Guadalajara, Toledo y Madrid han presentado un manifiesto que reclama paralizar la "avalancha" de proyectos para instalar plantas solares. Consideran que el despliegue fotovoltaico que está previsto para ser instalado en el centro de la península es "totalmente desproporcionado" y no ha seguido "unos criterios mínimamente razonables" en cuanto a participación ciudadana y evaluación ambiental.

Por ello, piden "la retirada inmediata de estos proyectos" y que se frenen hasta que se diseñe "un nuevo procedimiento" que garantice y priorice "los espacios urbanos e industriales ya consolidados y el autoconsumo".

La organización Alianza Energía y Territorio (Aliente) Guadalajara ha catalogado los lugares en los que se podría instalar las plataformas fotovoltaicas limitando el perjuicio a la población, como por ejemplo minas a cielo abierto en desuso, autopistas o infraestructuras de transporte.

En la provincia de Guadalajara hay aprobados 119 proyectos fotovoltaicos, lo que implica un total de 8.000 hectáreas de territorio. Este modelo "satura el territorio" en una provincia en la que, además, se "produce casi el doble de la electricidad de la que se consume".

Las entidades advierten que las empresas que promueven estos proyectos tienden a fraccionarlos para facilitar la tramitación, lo que evita que las evaluaciones ambientales "contemplen el efecto acumulativo", según indica Juan Manuel Martínez, miembro de la Asociación para la Recuperación del Bosque Autóctono (ARBA).

Martínez ha señalado que el "modelo de desequilibrio territorial" vigente amenaza con causar la "pérdida de identidad de los pueblos", "cambiar el paisaje", mermar la biodiversidad e incidir en las condiciones atmosféricas, pues varios estudios científicos constatan un aumento de la temperatura media en lugares donde hay instaladas plantas fotovoltaicas de gran extensión. También denuncian que ciertos proyectos se ubican demasiado cerca de espacios residenciales, como es el caso de la planta prevista junto al barrio de La Montaña, en Aranjuez, y que tendrá plazas "a menos de veinte metros" de algunas casas y a cincuenta de un colegio.

Defienden que están a favor de la transición energética, pero siempre que se fomente un "uso democrático y justo" de los recursos naturales y no el modelo "especulativo y masificado" que se está imponiendo.

Comentarios