Asaja Castilla-La Mancha reclama más control de conejos por riesgo de garrapatas
La Asociación Agraria de Jóvenes Agricultores de Castilla-La Mancha (ASAJA CLM) ha alertado de que la sobrepoblación de conejos y otras especies de caza mayor ha dejado de ser un problema exclusivamente agrícola para convertirse en una amenaza directa para la salud pública.
La organización reclama a las administraciones que refuercen el control poblacional de las especies cinegéticas y los sistemas de vigilancia sanitaria ante la proliferación de garrapatas, capaces de transmitir enfermedades como la fiebre hemorrágica de Crimea-Congo, que ya causó una muerte en la provincia de Toledo en 2024.
ASAJA Castilla-La Mancha alertó este jueves, 7 de mayo de 2026, de que la expansión descontrolada de conejos y especies de caza mayor en entornos donde conviven infraestructuras de transporte, zonas industriales y áreas urbanas plantea ya un problema de salud pública que trasciende el ámbito agrícola. La organización agraria instó a las administraciones competentes a reforzar tanto el control de las poblaciones cinegéticas como los mecanismos de vigilancia sanitaria frente a las enfermedades transmitidas por garrapatas.
En su comunicado, ASAJA CLM subrayó que estos focos de proliferación de fauna silvestre se localizan en territorios "frecuentados diariamente por miles de personas que pasean, viven o desarrollan su actividad junto a estos espacios". La organización señaló que la situación exige una respuesta coordinada porque el riesgo ya no se circunscribe al agricultor o al ganadero, sino que alcanza al conjunto de la población.
El papel de los conejos como hospedadores
La asociación destacó el papel central que desempeñan los conejos como hospedadores de garrapatas, un problema agravado por los efectos del cambio climático, que está favoreciendo tanto la expansión geográfica como el crecimiento de las poblaciones de estos parásitos en España. Diversas investigaciones de universidades y centros científicos han constatado una elevada presencia de garrapatas en conejos a lo largo de todo el año, con una carga considerable por ejemplar y con distintas especies implicadas. Algunos de estos estudios se han desarrollado en la provincia de Ciudad Real, lo que sitúa a Castilla-La Mancha en el epicentro de la problemática en el centro peninsular.
Asimismo, ASAJA CLM recordó que las especies cinegéticas pueden actuar como transmisoras de la leishmaniosis, una patología con un ciclo epidemiológico complejo en el que intervienen tanto animales domésticos como silvestres. Investigaciones recientes han evidenciado el papel del conejo en la transmisión del parásito causante de esta enfermedad, especialmente en zonas donde la fauna silvestre convive con personas y animales de compañía.
Un caso mortal en Toledo en 2024
El argumento más contundente del comunicado remitió a un suceso reciente: "En Castilla-La Mancha ya se han registrado casos de especial relevancia, como el de fiebre hemorrágica de Crimea-Congo confirmado en 2024 tras la picadura de una garrapata en la provincia de Toledo, que tuvo consecuencias mortales", advirtió la organización.
La fiebre hemorrágica de Crimea-Congo es una enfermedad vírica transmitida principalmente por garrapatas del género Hyalomma cuya tasa de letalidad puede alcanzar el 40%. España registró los primeros casos autóctonos en 2016 y desde entonces ha documentado varios brotes, con especial incidencia en la Meseta central.
Una respuesta coordinada, la salida que pide el sector
Ante este escenario, ASAJA CLM reclamó a las administraciones públicas que refuercen los sistemas de detección precoz y promuevan campañas de concienciación dirigidas a la población. La organización alertó de que "actividades cotidianas como pasear por el campo se están convirtiendo en una vía de entrada de estos parásitos en los hogares, incrementando el riesgo de transmisión de enfermedades".
La asociación concluyó que la sobrepoblación de conejos y otras especies cinegéticas constituye ya un desafío que afecta al campo, a la salud pública y a la convivencia tanto en el medio rural como en el urbano, y urgió a todas las administraciones implicadas a articular una respuesta conjunta y sin dilación.