Recamder alerta: Airbnb en el medio rural agrava la despoblación

La Red Castellano Manchega de Desarrollo Rural (Recamder) alertó este miércoles de que la iniciativa de la plataforma Airbnb para rehabilitar viviendas en desuso en pequeños municipios y convertirlas en alojamientos vacacionales tendría efectos contrarios a los perseguidos, al reducir la oferta residencial disponible para quienes quieren vivir y trabajar en el territorio.

Su presidente, Jesús Ortega, advirtió de que la extensión al medio rural de la misma lógica que ha disparado los precios y la escasez de vivienda en las ciudades supondría "vender nuestro futuro y nuestra identidad rural", y reclamó a grupos de desarrollo rural, entidades, promotores y particulares que reflexionen antes de presentarse al programa Compromiso Rural de la plataforma.

Recamder alerta: Airbnb en el medio rural agrava la despoblación
Recamder alerta: Airbnb en el medio rural agrava la despoblación

La Red Castellano Manchega de Desarrollo Rural (Recamder) dio la voz de alarma este 6 de mayo de 2026 ante el lanzamiento del programa Compromiso Rural de Airbnb, que promueve la rehabilitación de casas en desuso en pequeños municipios para su uso como alojamiento vacacional. La organización considera que la iniciativa, lejos de contribuir a la revitalización del medio rural castellanomanchego, podría convertirse en un obstáculo directo para la fijación de población al desviar hacia el turismo un recurso escaso: la vivienda.

"Debemos actuar con cabeza, de manera responsable y siendo conscientes de los problemas que iniciativas de este tipo supondrían para el futuro del medio rural, puesto que priorizar el uso turístico reduce la oferta disponible para quienes quieren vivir y trabajar en el territorio, por lo que se estarían generando efectos contrarios a los que se persiguen", señaló el presidente de Recamder, Jesús Ortega, en un comunicado difundido por la organización.

El efecto ciudad

Ortega apoyó su argumentación en lo ocurrido en los entornos urbanos y las zonas turísticas consolidadas, donde la proliferación de pisos de alquiler vacacional ha derivado en una reducción drástica de la oferta residencial para los vecinos y en un encarecimiento sostenido de los precios. A su juicio, trasladar ese modelo al ámbito rural sería un error de consecuencias irreversibles.

"Ahora esa misma filosofía que ya hemos visto que no funciona en las ciudades se quiere trasladar al medio rural y eso es algo que no podemos permitir porque estaríamos vendiendo nuestro futuro y nuestra identidad rural", advirtió el presidente de Recamder. El dirigente insistió en que "incentivar la vivienda turística puede convertirse en un problema más que en una solución", y añadió que no se puede permitir "que las casas que deberían servir para fijar población acaben destinadas casi exclusivamente a estancias de corta duración".

Una amenaza para la captación de vecinos

El presidente de Recamder puso en valor el trabajo acumulado durante años por los grupos de desarrollo rural de Castilla-La Mancha para atraer nuevos residentes, con especial énfasis en jóvenes y familias. En su opinión, orientar las viviendas rehabilitadas hacia el visitante en lugar de hacia el vecino supondría sabotear ese esfuerzo precisamente cuando más necesario resulta.

"Llevamos años trabajando para atraer población, especialmente jóvenes y familias, y si las viviendas rehabilitadas se orientan al visitante en lugar del vecino, estaríamos debilitando nuestros propios esfuerzos", subrayó Ortega. El dirigente insistió en que "un pueblo necesita vecinos, vida durante todo el año y servicios abiertos y estables", y señaló que la merma del parque residencial dificultaría que profesionales imprescindibles para el funcionamiento de los servicios básicos —médicos, profesores, funcionarios— puedan instalarse en los municipios rurales.

Competencia desleal para el alojamiento rural

Recamder incorporó en su análisis otra dimensión del problema: el impacto económico sobre el sector del alojamiento rural ya establecido. Ortega advirtió de que los apartamentos vacacionales resultantes del programa de Airbnb operarían como competencia directa de las casas rurales y otros alojamientos turísticos que ya existen en el territorio, con el riesgo de provocar el cierre de establecimientos y la destrucción de empleo en un sector que forma parte de la economía local de muchos municipios.

"El medio rural necesita otro tipo de iniciativas", reclamó el presidente de la organización. A su juicio, "cualquier inversión debe garantizar primero el derecho a vivir en el pueblo, porque si invertimos millones en rehabilitar viviendas y esas viviendas no sirven para fijar población, estaríamos perdiendo una oportunidad histórica".

Un llamamiento a los grupos de desarrollo rural

Frente a lo que calificó de riesgo real, Jesús Ortega dirigió un llamamiento expreso a todos los responsables de los Grupos de Desarrollo Rural de Castilla-La Mancha y del conjunto de España, así como a entidades, promotores y particulares, para que evalúen con detenimiento las consecuencias antes de presentar su candidatura al programa Compromiso Rural de Airbnb.

Desde Recamder se instó a priorizar el uso residencial de las viviendas rehabilitadas, a reforzar la economía local más allá del turismo y a garantizar que el desarrollo territorial beneficie, en primer lugar, a quienes ya residen en el medio rural. "Porque sin vecinos, no hay futuro rural", concluyó Ortega, con una frase que resume la posición de la red ante una iniciativa que, en su opinión, subordina las necesidades de la comunidad a los intereses de la economía turística.

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