AIVE exige la Ley de la Cadena Alimentaria ante la vendimia corta
La Asociación de Industrias Vitivinícolas Europeas advierte de existencias bajas en las bodegas y unas previsiones de cosecha reducida en España, Francia y Alemania.
La organización, con sede en Alcázar de San Juan (Ciudad Real), reclama a las administraciones que obliguen también a las cooperativas a cumplir la Ley de la Cadena Alimentaria y fija los costes de producción entre 4 y 4,50 euros por grado/hectolitro.
La Asociación de Industrias Vitivinícolas Europeas (AIVE), con sede en Alcázar de San Juan (Ciudad Real), ha alertado este viernes de que la vendimia de 2026 arranca con un escenario de existencias reducidas en las bodegas y perspectivas de cosecha corta en las principales zonas productoras de España, Francia y Alemania. La organización atribuye este deterioro del potencial productivo a las elevadas temperaturas registradas durante el ciclo del viñedo.
En este contexto, AIVE ha pedido a las administraciones públicas que refuercen los mecanismos de control de la Ley de la Cadena Alimentaria para garantizar que todos los operadores del sector, incluidas las cooperativas, comercialicen sus productos a precios que cubran los costes reales de producción. La organización asegura haber detectado operaciones realizadas por debajo de esos umbrales, una práctica que considera lesiva tanto para los viticultores como para el conjunto del sector.
La brecha entre bodegas y cooperativas, en el centro del debate
"No puede existir un agravio comparativo entre operadores. Bodegas y cooperativas formamos parte del mismo sector y debemos actuar bajo unas reglas que garanticen la sostenibilidad de la cadena y, especialmente, una remuneración adecuada para los viticultores", afirmó Lorenzo Delgado, presidente de AIVE.
La asociación sitúa los costes de producción actuales entre 4 y 4,50 euros por grado/hectolitro, una horquilla que tiene en cuenta el encarecimiento de la energía, los materiales, el personal, los servicios y los impuestos. AIVE considera que esa referencia debe aplicarse tanto a la elaboración y comercialización de mostos como de mostos azufrados y vinos, con las particularidades de cada empresa y producto.
Precios y existencias en el punto de partida
Para la asociación, la combinación de una cosecha previsiblemente reducida con el bajo nivel de existencias con el que numerosas bodegas afrontan la nueva campaña hace especialmente necesario actuar con responsabilidad a lo largo de toda la cadena de valor. En su valoración, el equilibrio económico del sector debe comenzar en el viñedo y mantenerse durante las fases de transformación y comercialización, sin que ningún eslabón soporte de forma sistemática operaciones por debajo de sus costes reales.
AIVE insiste en que "la sostenibilidad del viñedo pasa necesariamente por garantizar la rentabilidad de quienes cultivan la uva y de las industrias que posteriormente la transforman y comercializan".
El alcohol de origen vínico, una reivindicación estratégica
Al margen de las cuestiones directamente vinculadas a la vendimia, AIVE aprovecha el inicio de campaña para reiterar una demanda de calado normativo: revisar la legislación sobre los diferentes tipos y usos del alcohol para priorizar el de origen vínico en productos alimentarios y bebidas como mistelas, determinadas bebidas alcohólicas o vinagres de vino. En paralelo, la organización propone estudiar que otros alcoholes procedentes de residuos o subproductos agrarios e industriales puedan orientarse, siempre que sea técnica y legalmente viable, hacia usos energéticos y la incorporación a combustibles.
La Asociación de Industrias Vitivinícolas Europeas, presidida por Lorenzo Delgado, agrupa a industrias del sector agroalimentario vinícola y tiene su sede en Alcázar de San Juan, en el corazón de la mayor región vitivinícola del mundo por superficie de viñedo.