Laura Cabanes gana el bronce europeo en 200 mariposa en París

La nadadora daimieleña Laura Cabanes se colgó este domingo la medalla de bronce en la final de los 200 mariposa del Campeonato de Europa de natación que se celebra en París, con un tiempo de 2:07.21 minutos, nueva plusmarca personal, que le bastó para superar por apenas 19 centésimas a la irlandesa Ellen Walshe.

La medallista, de 20 años, estrenó así su palmarés absoluto en su primera competición continental como sénior y devolvió a España al podio en la misma jornada en que Hugo González se proclamó subcampeón de Europa en los 200 estilos, en una jornada que confirma el empuje de una nueva generación de nadadores españoles.

Laura Cabanes gana el bronce europeo en 200 mariposa en París
Laura Cabanes gana el bronce europeo en 200 mariposa en París

La nadadora manchega Laura Cabanes, natural de Daimiel (Ciudad Real), conquistó este domingo la medalla de bronce en la final de los 200 mariposa del Campeonato de Europa de natación en París, firmando un crono de 2:07.21 minutos que supone su mejor marca personal. Con solo 20 años, Cabanes debutó en el podio de una gran competición absoluta después de acumular ya experiencia en Juegos Olímpicos, Mundiales y Campeonatos de Europa, aunque hasta ahora sin haber subido al podio en ninguno de ellos.

El oro fue para la británica Keanna MacInnes, que dominó la prueba de principio a fin con un tiempo de 2:05.90. La plata correspondió a la danesa Helena Rosendahl Bach, defensora del título, que en esta ocasión tuvo que conformarse con el segundo escalón del podio con un registro de 2:06.14. Cabanes completó el podio por delante de la irlandesa Ellen Walshe —vigente campeona continental en piscina corta—, que se quedó sin medalla con 2:07.40, a apenas 19 centésimas de la española.

La clasificación que abrió la puerta al podio

El camino hacia el bronce empezó a tomar forma el día anterior. Cabanes accedió a la final con la tercera mejor marca de todas las participantes, un tiempo de 2:07.53 minutos que rebajó en casi medio segundo su mejor registro personal hasta ese momento. Era una señal clara: la daimieleña llegaba al Europeo en el mejor momento de su carrera y con opciones reales de medalla.

La clave, sin embargo, no estaba solo en clasificarse tercera, sino en nadar todavía más rápido en la final. Y para eso, como tenía claro la propia Cabanes, había que llegar con fuerza a los últimos 50 metros, aunque eso implicara asumir un riesgo táctico en los primeros largos.

Una final de infarto resuelta en la última brazada

MacInnes salió con autoridad desde el inicio y mantuvo el liderato durante toda la prueba. Cabanes cruzó el primer cincuenta metros en cuarta posición, a 65 centésimas de la líder, pegada a Bach y a la italiana Paola Borrelli. El plan se estaba ejecutando: no forzar en el tramo inicial para conservar fuerzas en el decisivo tramo final.

En el tercer largo, donde habitualmente se deciden las medallas, la daimieleña encontró el punto de aceleración que necesitaba. Adelantó a Borrelli de forma ajustada y llegó a la última pared en tercera posición, con la italiana hundiéndose y Ellen Walshe llegando con fuerza desde atrás. El último cincuenta metros fue de máxima tensión. Cabanes aguantó cada brazada de la irlandesa y cruzó la meta con ese 2:07.21 que le dio el bronce por 19 centésimas, en una de las llegadas más ajustadas de la jornada.

El podio que faltaba en una carrera excepcional

La única cuenta pendiente de Cabanes hasta este domingo era precisamente esa: subir al podio en una gran competición absoluta. El pasado año, en los Europeos de piscina corta disputados en la ciudad polaca de Lublin, había acabado sexta en los 200 mariposa, sin poder acceder a las medallas.

Su trayectoria en categorías de formación, en cambio, ya anticipaba lo que acabó de confirmar en París. En 2024, en el Europeo júnior, cosechó un oro en 200 estilos, una plata en 200 mariposa y un bronce en 400 estilos. Semanas después ya competía entre las mejores del mundo en las semifinales olímpicas de París. En el Mundial de Singapur, también el pasado año, logró mantenerse en la selección absoluta.

El relevo de una nueva generación española

El bronce de Cabanes, segunda medalla española en el Europeo de París tras la plata de Hugo González en los 200 estilos, llega en un momento en que la natación española empieza a apoyarse en una nueva generación de nadadores de edad extraordinariamente joven. El teletipo de la agencia EFE destaca en ese contexto los nombres del jovencísimo Luca Hoek, de 18 años, y de Irene Ciércoles, de tan solo 16, como exponentes de ese relevo generacional que parece dispuesto a poner fin a un lustro de sinsabores.

Para Cabanes, que con 20 años ya encabeza esa generación, el bronce en París es la primera gran medalla absoluta de una carrera que acaba de empezar de verdad.

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