La alta costura de Castilla-La Mancha conquista las campanadas de fin de año
Dos diseñadores de Castilla-La Mancha, Alejandro de Miguel y Félix Ramiro, han sido los responsables de vestir a los presentadores de las campanadas de fin de año en La 1, llevando la moda regional al escaparate televisivo más visto del año. La retransmisión de Televisión Española apostó por alta costura y sastrería con sello manchego para despedir 2025 y dar la bienvenida a 2026, en una noche seguida por millones de espectadores y en la que moda, espectáculo y tradición se encuentran cada diciembre en la Puerta del Sol de Madrid.
La elección de ambos creadores situó la moda castellanomanchega en el centro de la conversación de la última noche del año. Alejandro de Miguel, natural de Miguel Esteban (Toledo), firmó el diseño de Chenoa, mientras que Félix Ramiro, con taller en Menasalbas (Toledo), se encargó de la sastrería para Estopa. Ambos han demostrado que la moda regional puede brillar con fuerza en uno de los momentos más vistos de la programación televisiva anual.
Un vestido en tiempo récord: elegancia blanca para Chenoa
El vestido que lució Chenoa en La 1 captó miradas y aplausos. Diseñado por Alejandro de Miguel en tan solo ocho días y confeccionado “completamente a mano”, fue una pieza pensada para brillar bajo las luces de la Puerta del Sol y funcionar impecablemente en cámara. Según explicó el diseñador, se inspiró en la “luz escénica” y en la trayectoria artística de la cantante para crear un modelo que combinara glamour, fuerza y elegancia.
La pieza, de pedrería blanca con canutillo y lentejuelas, presentaba un favorecedor escote en forma de U y mangas de tul de seda con volumen, que aportaban movimiento y una sensación de ligereza visual, a la vez que reflejaban la luz de forma espectacular. De Miguel describió el vestido como “muy glamuroso” y enfatizó que proyecta una imagen de “Chenoa sexy, pero la más elegante”. También comentó con humor que la presentadora “va a pasar mucho frío” en la terraza de la Puerta del Sol, dada la ligereza de la prenda frente a las temperaturas invernales de Madrid.
La confección fue un desafío: la diseñadora realizó la pieza a distancia, sin pruebas físicas previas, basándose únicamente en las medidas facilitadas por la propia artista, y el resultado fue aprobado sin necesidad de ajustes de última hora. Un trabajo en equipo entre De Miguel y su taller que convirtió una pieza de alta costura en uno de los estilismos más comentados de la noche.
Sastrería contemporánea con sello Ramiro para Estopa
A su lado, los hermanos David y José Muñoz, integrantes de Estopa, apostaron por la sastrería de Félix Ramiro, otro creador con fuerte vinculación profesional con Castilla-La Mancha. Ramiro diseñó para ellos esmoquines negros de lana fría con solapas de seda natural, combinando elegancia clásica con un toque moderno y desenfadado que encajó con la personalidad del dúo.
El diseñador explicó que su objetivo fue respetar la identidad de Estopa, adaptando su estética al formato televisivo sin perder el carácter que les caracteriza. El resultado fue una sastrería renovada, que mantiene la estructura tradicional de un esmoquin pero con detalles diferenciadores que lo alejan de una mera réplica de una pieza clásica.
Un guiño divertido a la cultura pop lo pusieron los propios Estopa al acompañar sus trajes con calzado deportivo, una elección que contrastó con la formalidad del esmoquin y aportó un aire fresco y actual a su aparición.
Más estilo y variedad en otras cadenas
La noche de Fin de Año no estuvo marcada únicamente por lo ocurrido en La 1. En otras televisiones, los presentadores también exhibieron diseños espectaculares, cada uno con su sello personal y creativo.
En Antena 3, Cristina Pedroche volvió a ser foco de atención, no por un diseño nuevo, sino por un ejercicio de reciclaje con fuerte carga simbólica. La presentadora reutilizó elementos de sus vestidos de años anteriores para crear una pieza única, integrando bordados, plumas y cristales que ya habían formado parte de su trayectoria en las campanadas. Su propuesta, vinculada este año a la labor de la Asociación Española Contra el Cáncer, combinó moda y mensaje social, como ha sido habitual en sus últimas apariciones.
En Mediaset, Sandra Barneda confió en la firma Alvarno para un conjunto de color azul zafiro con cuerpo drapeado, microcristales y una capa de lana bordada con motivos de pavos reales, pensado para la retransmisión desde Formigal (Huesca), donde las bajas temperaturas y el ambiente invernal exigían una estética que combinara estilo y funcionalidad.
En la televisión catalana, Laura Escanes eligió un vestido corsé rojo pasión de Yolancris, con influencia de la silueta clásica de los años 50, acompañado por un voluminoso abrigo de tafetán que reforzó la presencia dramática del conjunto.
Telemadrid también se sumó a los tonos cálidos con un vestido joya rojo rubí para Mónica Martínez, diseñado por Rubén Hernández, y un esmoquin de Félix Ramiro para Javier Castillo ‘Poti’, mostrando cómo el creador toledano sigue siendo referencia también fuera de La 1. En Canal Sur, se vio una combinación de estilos con diseños bordados a mano para Toñi Moreno y Ana Hinestrosa, aportando aún más diversidad estilística a una noche llena de moda.
Castilla-La Mancha, protagonista en la noche más vista
Más allá del espectáculo televisivo y la variedad de estilos, las campanadas de este año dejaron un mensaje claro: la moda hecha en Castilla-La Mancha tiene presencia, identidad y capacidad de destacar en el panorama nacional. La elección de Alejandro de Miguel y Félix Ramiro por parte de La 1 no solo realza el talento regional, sino que también reafirma la importancia de la moda española en eventos mediáticos de primer orden.


