Las Tablas de Daimiel mantienen 850 hectáreas inundadas en agosto

El Parque Nacional de Las Tablas de Daimiel (Ciudad Real) mantiene a comienzos de agosto unas 850 hectáreas inundadas, según la última estimación oficial, correspondiente al 1 de agosto. La cifra supone la mitad de la superficie máxima que alcanzó el humedal durante la pasada primavera, cuando llegó a las 1.500 hectáreas encharcadas.

El director del parque, Carlos Ruiz de la Hermosa, ha valorado positivamente el dato ante la agencia EFE: "Es un buen dato de inundación para el espacio protegido teniendo en cuenta que es pleno verano."

Vista del amanecer este jueves en las Tablas de Daimiel (Ciudad Real) - EFE/Jesus Monroy
Vista del amanecer este jueves en las Tablas de Daimiel (Ciudad Real) - EFE/Jesus Monroy

El Parque Nacional de Las Tablas de Daimiel, situado en el municipio ciudadrealeño de Daimiel, afronta el verano de 2025 con una superficie inundada de unas 850 hectáreas, según informó el director del parque, Carlos Ruiz de la Hermosa, a través de la agencia EFE. El dato, correspondiente al pasado 1 de agosto, refleja el descenso progresivo de los niveles de agua desde que el humedal alcanzara en primavera su máxima superficie inundada en los últimos años.

Ruiz de la Hermosa señaló que el retroceso de la lámina de agua responde a las condiciones "lógicas" de la época estival, aunque insistió en subrayar el carácter positivo del dato: las 850 hectáreas actuales representan más de la mitad de la capacidad real de inundación del espacio protegido.

Las Tablas de Daimiel cuenta con unas 1.750 hectáreas de superficie máxima inundable, aunque la colmatación de vegetación acumulada durante los años de sequía ha reducido esa cifra efectiva a aproximadamente 1.500 hectáreas, límite que el parque llegó a rozar ya en el mes de marzo. La entrada de agua superficial comenzó el 11 de febrero, impulsada por las aportaciones del río Gigüela, que por tercer año consecutivo hizo posible el encharcamiento progresivo del humedal hasta conectar distintas zonas del espacio.

La recuperación hídrica de los meses anteriores ha tenido un reflejo inmediato en la fauna. El último censo de aves nidificantes ha registrado varios máximos históricos, entre ellos el más llamativo: el pato colorado, emblema del parque, ha alcanzado una estimación de entre 1.600 y 1.700 parejas reproductoras, el mejor dato de la serie histórica desde 1980.

La amenaza subterránea

Pese al balance positivo en superficie, la situación hídrica del parque nacional sigue condicionada por la ausencia de aportaciones subterráneas. El acuífero que históricamente ha sostenido Las Tablas permanece gravemente deteriorado por décadas de sobreexplotación agrícola, y las proyecciones no son tranquilizadoras.

Un estudio reciente financiado por la Diputación Provincial de Ciudad Real sobre las masas de agua subterráneas de la provincia alerta de que el denominado Acuífero 23 podría superar en menos de una década el nivel crítico alcanzado en 1995 si se mantienen las extracciones actuales para el regadío. Según el informe, las extracciones destinadas a la agricultura siguen siendo "muy superiores" a los recursos disponibles.

Los datos que recoge el estudio sitúan en 17 metros el descenso medio de los niveles del acuífero respecto a la década de los setenta, una caída que los técnicos traducen en términos de volumen: cada metro perdido equivale a unos 125 hectómetros cúbicos de agua almacenada, lo que eleva el vaciado total estimado a 2.125 hectómetros cúbicos, un volumen equivalente al del estadio Santiago Bernabéu lleno de agua multiplicado por 2.125.

Esta paradoja —un humedal con más agua superficial en primavera que en años recientes, pero con su principal reserva subterránea en mínimos históricos— resume el desafío de conservación que afronta uno de los espacios naturales más emblemáticos de Castilla-La Mancha. La dependencia creciente de las aportaciones superficiales del Gigüela, variables por definición, convierte la recuperación hídrica de Las Tablas en un logro frágil mientras el acuífero no detenga su declive.

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