Los regantes del Alto Guadiana abogan por riegos más eficientes
La Federación de Regantes del Alto Guadiana (FERGUALT) ha celebrado su Junta de Gobierno en Carrión de Calatrava (Ciudad Real), donde la situación de los acuíferos y la eficiencia en los riegos han centrado el debate.
Los representantes de la federación han reclamado la reforma de la Ley de Aguas de 2001 por contemplar sanciones que consideran desproporcionadas y han renovado su exigencia de mayor capacidad de gestión para las Comunidades de Usuarios.
La Federación de Regantes del Alto Guadiana (FERGUALT) celebró este miércoles su Junta de Gobierno en Carrión de Calatrava (Ciudad Real), dentro del carácter itinerante de sus reuniones periódicas. La sesión abordó la situación actual de los acuíferos de la provincia, el papel del sector agrario como motor económico del territorio y las demandas del colectivo ante la administración hidráulica.
El debate arrancó con el análisis del estudio hidrológico sobre las masas de aguas subterráneas de Ciudad Real, presentado recientemente en la Diputación Provincial. A partir de ese documento, los miembros de FERGUALT subrayaron la necesidad de seguir impulsando la eficiencia en los riegos y de orientar las planificaciones agronómicas hacia modelos más sostenibles.
En ese contexto, la federación puso en valor el esfuerzo inversor de los agricultores en las últimas décadas, que han modernizado sus sistemas de riego asumiendo los costes de las transformaciones de manera privada y sin respaldo público suficiente, según trasladó el colectivo.
La Ley de Aguas, en el punto de mira
FERGUALT rechazó el régimen sancionador de la Ley de Aguas de 2001 por considerar que establece penalizaciones desproporcionadas que castigan más a quienes tienen instalados contadores —y, por tanto, son más fácilmente auditables— que a quienes carecen de ellos. La federación entiende que esta asimetría desincentiva la transparencia y defiende una reforma de la norma que corrija ese desequilibrio.
El presidente de FERGUALT, Ángel Bellón, volvió a reclamar en la reunión más encomiendas de gestión para las Comunidades de Usuarios. En su opinión, estos organismos han acreditado, a lo largo de diez años de funcionamiento, su capacidad de gestión y su compromiso con el regadío y el resto de usos del Alto Guadiana —ganadero, industrial y doméstico—.
Un territorio que no existiría sin la agricultura
La Junta de Gobierno también avanzó en el plan de concienciación que FERGUALT desarrolla ante distintos estamentos sociales e institucionales. El objetivo es difundir la importancia del Alto Guadiana como territorio productor de alimentos de calidad, guardián de razas ganaderas y garante de la protección del medio ambiente en una de las zonas de mayor valor agrológico de Castilla-La Mancha.
Bellón subrayó la dimensión social del sector primario y advirtió de que muchas localidades de la comarca "prácticamente no existirían o se despoblarían" sin la aportación de la agricultura y la ganadería, a las que definió como "verdadero motor de estos pueblos".
Tras la Junta, los miembros de FERGUALT mantuvieron un encuentro de trabajo con representantes del Partido Popular de Castilla-La Mancha y de la Diputación Provincial de Ciudad Real.
FERGUALT agrupa a las Comunidades de Usuarios de Aguas Subterráneas de Campo de Montiel, Campo de Calatrava, Consuegra-Villacañas, Mancha Occidental I, Mancha Occidental II, Sierra de Altomira y Lillo-Quintanar. La federación cuenta con más de 50.000 aprovechamientos y gestiona una superficie de regadío de unas 300.000 hectáreas en un ámbito de 15.500 kilómetros cuadrados.