Puertollano rinde homenaje a los nueve fallecidos en Repsol en 2003
La secretaria de CCOO Ciudad Real nombra uno a uno a los nueve trabajadores muertos en la explosión de Repsol de 2003 y exige a la patronal más inversión en prevención ante el aumento de la siniestralidad en la provincia.
El sindicato recuerda que siete personas han muerto ya en accidente laboral en Ciudad Real en lo que va de año, frente a dos en el mismo periodo de 2025, y reclama la aprobación urgente de la nueva Ley de Prevención de Riesgos Laborales.
Puertollano (Ciudad Real) volvió este viernes a rendir homenaje a los nueve trabajadores que murieron el 14 de agosto de 2003 en la explosión de la refinería de Repsol, el accidente industrial más grave registrado en España en medio siglo. Comisiones Obreras (CCOO) de Ciudad Real organizó el acto de recuerdo en el que la secretaria general del sindicato, Esther Serrano, reclamó más inversión en prevención por parte de las empresas y la aprobación inmediata de la nueva Ley de Prevención de Riesgos Laborales.
Serrano pronunció en voz alta los nombres de las nueve víctimas —Mariano, Josep, Roberto, Gil Remigio, Luis, Jesús Ángel, Juan Carlos, Juan de Dios y Tomás— y dedicó a sus familias "todo nuestro afecto, respeto y memoria sindical". La dirigente sindical enmarcó el homenaje en una advertencia: en el primer semestre de 2026, la provincia de Ciudad Real ha registrado 2.305 accidentes laborales y siete fallecidos, frente a los dos siniestros mortales contabilizados en el mismo periodo del año anterior.
La explosión que cambió la prevención industrial
La mañana del 14 de agosto de 2003, a las 8:15 horas, una explosión sacudió la refinería que Repsol YPF tenía en el complejo industrial de Puertollano. La deflagración causó la muerte de nueve trabajadores y dejó heridos a otras diez personas. El estallido se oyó desde el centro urbano de la localidad, a tres kilómetros de distancia, y durante más de dos días la ciudad vivió pendiente de la nube tóxica y con la amenaza permanente de nuevas explosiones.
El siniestro se convirtió en un punto de inflexión para la normativa de seguridad en el sector industrial español. La negociación que siguió al accidente entre sindicatos y empresa derivó en la mejora de las condiciones laborales de los trabajadores de las contratas del complejo petroquímico y sentó las bases de nuevos protocolos de prevención de riesgos.
"El ahorro en seguridad termina cobrando vidas"
Serrano aprovechó la conmemoración para arremeter contra la actitud de la patronal ante la siniestralidad laboral. "Menos lamentarse por las bajas médicas y más invertir en prevención, porque el ahorro de seguridad para recortar costes termina cobrándose vidas humanas", afirmó. La sindicalista exigió que las empresas dejen "de preocuparse de lo que cuestan las bajas" y garanticen entornos de trabajo seguros.
"Entre enero y junio ya son 7 los fallecidos y las familias destrozadas frente a los dos siniestros mortales del pasado año por estas fechas, es intolerable", subrayó Serrano, que reclamó la aprobación inmediata de la nueva norma regulatoria del sector. La secretaria general vinculó la lucha por la prevención con la acción sindical directa: "Mantener la lucha diaria para proteger a quienes hoy están a pie de tajo es el mejor homenaje a los nueve trabajadores de Repsol".
Los bomberos forestales de Geacam, en el foco
El acto incluyó también una mención expresa a los bomberos y bomberas forestales de Geacam, la empresa pública de gestión medioambiental de Castilla-La Mancha que opera en los dispositivos de extinción de incendios. Serrano denunció que estos trabajadores están "defendiendo nuestros montes, nuestros pueblos y casas en condiciones límite, sin que se respeten descansos, con retenes mermados y con 120 vacantes sin cubrir solo en la provincia de Ciudad Real". "Es inaceptable", concluyó.
En los 23 años transcurridos desde la tragedia de Repsol, cerca de 300 trabajadores han perdido la vida en accidente laboral en la provincia de Ciudad Real. La cifra convierte cada homenaje anual en algo más que un ritual de memoria: es también la constatación de que la deuda con aquellos nueve nombres sigue sin saldarse.