Cerca de 8.000 romeros desafían al calor en la subida a Alarcos
Entre 7.500 y 8.000 personas acompañaron este domingo a la Virgen de Alarcos en su tradicional subida desde el centro de Ciudad Real (Ciudad Real) hasta la ermita situada en el cerro de Alarcos, según fuentes oficiales del Ayuntamiento. La participación, que habría superado la del año anterior, convirtió la celebración de 2026 en una de las más multitudinarias de las últimas ediciones.
Las altas temperaturas registradas durante la mañana obligaron a adelantar media hora la salida desde la Iglesia de San Pedro, pero no lograron frenar la afluencia masiva de romeros llegados de la capital, sus pedanías y numerosas localidades de la provincia. El alcalde, Francisco Cañizares, aprovechó la jornada para anunciar proyectos de futuro ligados a las 45 hectáreas recién adquiridas por el Ayuntamiento junto al yacimiento arqueológico.
La Romería de la Virgen de Alarcos vivió este domingo, 24 de mayo de 2026, una de sus ediciones más concurridas en años recientes. Entre 7.500 y 8.000 personas, según datos oficiales del Ayuntamiento de Ciudad Real, acompañaron a la imagen desde la Iglesia de San Pedro hasta la ermita del cerro de Alarcos, en una peregrinación que discurrió bajo un sol cada vez más apretado y que obligó a adelantar media hora el inicio del recorrido. La celebración, que cada primavera marca el calendario festivo y religioso de la capital manchega, confirmó así la tendencia creciente de participación que la Hermandad y las autoridades municipales vienen señalando en los últimos años.
La jornada comenzó en la Iglesia de San Pedro, desde donde la imagen partió a hombros de los portadores de la Hermandad de la Flagelación —previamente habían llevado a la Virgen integrantes de las peñas "Los ke faltaban" de Valverde y del Athletic Club de Bilbao— recorriendo distintas calles del centro hasta llegar a la Iglesia de Santo Tomás de Villanueva, en la Plaza de Jesús de la Bondad. En ese punto se produjo uno de los momentos más emotivos del día: el traspaso de la imagen a la reata de mulas de Tomelloso, que tomó el relevo para continuar por el Camino Viejo de Alarcos y distintos caminos rurales. La transición estuvo acompañada por la actuación de la Agrupación de Coros y Danzas Nuestra Señora del Prado, cuya interpretación de las Seguidillas Manchegas de Ciudad Real emocionó a los asistentes.
Ya desde la misa de San Pedro se apreciaba una afluencia inusualmente elevada que anticipaba una jornada de récord. "Es uno de los momentos y un día del año que todos los romeros estamos esperando; desde la Hermandad de Alarcos es el día más importante que tenemos", señaló emocionada la presidenta de la Hermandad. Junto a ella, el nuevo Hermano Mayor, el joven Álvaro Monsalve, tuvo palabras de agradecimiento y humildad antes de emprender la marcha: "Recuerdo a todos los que me enseñaron la devoción a la Virgen de Alarcos" y, sobre el honor recibido, apuntó: "Espero estar a la altura".
Migas, gachas y limoná en La Poblachuela
La pedanía de La Poblachuela fue el escenario del descanso más esperado de la peregrinación. Allí, los huertanos de la zona ofrecieron a los romeros un respiro con migas, gachas y limoná, los platos y bebidas más característicos de la tradición manchega, antes de afrontar la subida definitiva al cerro. A los pies de este, los mozos portadores de Valverde aguardaban para protagonizar otro de los momentos más aplaudidos de la jornada.
Desde esa parada, el alcalde de Ciudad Real, Francisco Cañizares, valoró el crecimiento sostenido de la romería. "Un año más vemos cómo crece la tradición alrededor de la Virgen de Alarcos, es algo que viene unido a la historia de la ciudad y en los últimos años la dimensión que está cogiendo la Romería es cada vez mayor, y eso es gracias a la implicación de la gente", afirmó el regidor, que también sumó su agradecimiento a todos los implicados en la organización.
La concejal de Festejos, Mar Sánchez, puso el acento en el sentido identitario de la celebración: "Alarcos es historia y tradición, es orgullo de una ciudad como Ciudad Real en la que ya vemos cómo están San Pedro y sus alrededores para acompañar a nuestra Virgen". La edil también agradeció el trabajo de la Hermandad y de los servicios municipales para garantizar el correcto desarrollo de la jornada.
Ofrenda floral y folclore en la ermita
Una vez en la ermita, los asistentes participaron en una ofrenda floral a la Virgen. Acto seguido, la asociación de coros y danzas de María José Melero y los grupos participantes en el XXVII Festival Nacional de Folclore Virgen de Alarcos animaron el recinto con sus bailes. Entre los conjuntos destacó la presencia del grupo Güerma, procedente de Lanzarote, que aportó a la celebración una dimensión folclórica de alcance nacional.
Tras los actos religiosos y culturales, la Federación de Peñas Alarcos y las distintas peñas y asociaciones de la ciudad obsequiaron a los romeros con limoná y una variada muestra de platos típicos manchegos, en una jornada que se prolongó hasta bien entrada la noche.
45 hectáreas y un nuevo horizonte para Alarcos
Más allá de la dimensión religiosa y popular, el alcalde Cañizares aprovechó su intervención en el programa oficial de la romería para poner en valor el contexto que vive el entorno arqueológico del cerro de Alarcos. El regidor subrayó como "especialmente significativo" el momento que atraviesa el yacimiento tras la reciente adquisición municipal de cerca de 45 hectáreas contiguas al enclave, una operación con la que el Ayuntamiento pretende impulsar iniciativas vinculadas a la investigación, la educación, el patrimonio y el medioambiente.
"Se vislumbran proyectos que permitirán potenciar la investigación, la educación y el disfrute de este enclave único e incluso recuperar escenarios naturales que han formado parte de la esencia de la romería, como el entorno del Guadiana. Todo ello con la voluntad de convertir Alarcos en un espacio vivo, dinámico y al servicio de toda la ciudadanía", declaró Cañizares. El alcalde también defendió el valor simbólico de la celebración: "Alarcos forma parte inseparable de nuestra identidad colectiva", afirmó, describiendo la romería como expresión de "encuentro, respeto y continuidad de lo que somos".
Este lunes, 26 de mayo, se celebrará la tradicional función religiosa y la posterior procesión alrededor de la Ermita, que pondrá el cierre institucional a una de las celebraciones más multitudinarias y arraigadas del calendario festivo de Ciudad Real y de toda Castilla-La Mancha.