El "impacto oculto" de la planta de biometano que amenaza Daimiel

La plataforma ciudadana Stop Biometano Daimiel ha denunciado este domingo lo que califica como el "impacto oculto" del tráfico de camiones asociado al proyecto de construcción de una planta de biometano en el municipio, una de las de mayor tamaño de Castilla-La Mancha.

El colectivo considera que las cifras de transporte recogidas en la memoria del proyecto no reflejan la realidad, y ha instado al Ayuntamiento de Daimiel y a la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha a paralizar su tramitación hasta que se garanticen una mayor transparencia y un análisis ambiental riguroso.

Stop Biometano Daimiel denuncia el "impacto oculto" del tráfico de camiones en el proyecto
Stop Biometano Daimiel denuncia el "impacto oculto" del tráfico de camiones en el proyecto

La plataforma ciudadana Stop Biometano Daimiel denunció este domingo lo que considera el "impacto oculto" del proyecto de construcción de una planta de biometano en el municipio ciudadrealeño, alertando de que el volumen real de tráfico de camiones asociado a la instalación superaría con creces las cifras contempladas en la documentación oficial del proyecto. El colectivo, que viene oponiéndose a la infraestructura por sus posibles efectos ambientales, económicos y sobre la salud de la comarca, reclamó la paralización de su tramitación hasta que se acometan una revisión en profundidad y una nueva evaluación de impacto ambiental.

Según explicó la plataforma en un comunicado, la planta proyectada prevé tratar anualmente unas 450.000 toneladas de vinazas, 12.000 toneladas de paja y otros residuos orgánicos. El proyecto recoge que el 98% de los sustratos procedería de instalaciones cercanas, lo que, según la memoria, limitaría el tránsito a dos camiones diarios de entrada para el aporte de paja y catorce de salida con la parte sólida del digestato, el residuo resultante del proceso de producción de biometano.

Sin embargo, Stop Biometano Daimiel cuestiona abiertamente esas cifras. La empresa suministradora de materia prima, según señala el colectivo, recibe residuos procedentes de bodegas y cooperativas de toda España, por lo que el flujo real de vehículos pesados sería muy superior al que figura en la documentación del proyecto. "No reflejan la realidad del volumen de transporte necesario", advirtió la plataforma en su comunicado.

Emisiones, ruido y deterioro de las vías

A juicio del colectivo, ese incremento del tráfico tendría consecuencias directas sobre el entorno. Entre ellas, cita mayores emisiones de dióxido de carbono, un aumento del nivel de ruido y un deterioro más acusado de las infraestructuras viarias. La plataforma menciona de forma expresa la autovía entre Manzanares y Carrión, cuya rehabilitación ha sido recientemente aprobada, como uno de los tramos que sufrirían de manera más intensa ese impacto.

Stop Biometano Daimiel también criticó que la documentación presentada no especifica con claridad el origen de los residuos ni evalúa de forma adecuada el impacto total de las emisiones asociadas tanto al transporte como al propio proceso productivo. Por ello, el colectivo considera imprescindible que la planta y las instalaciones vinculadas a ella se sometan a una nueva evaluación de impacto ambiental y a los procedimientos de autorización que correspondan.

Un emplazamiento de alta sensibilidad hídrica

Las objeciones de la plataforma no se limitan al tráfico. Stop Biometano Daimiel subrayó que la instalación se ubicaría en una zona que describe como de "alta sensibilidad hídrica y ambiental": se asienta sobre un acuífero declarado vulnerable por nitratos y se encuentra en conexión con ecosistemas protegidos de gran relevancia, entre ellos el entorno del Parque Nacional de Las Tablas de Daimiel.

A la fragilidad del medio natural se suma, según el colectivo, la proximidad de bienes patrimoniales de interés cultural. Entre ellos destacó el yacimiento arqueológico de la Edad del Bronce de la Motilla del Azuer y la Venta de Borondo, un ejemplo de arquitectura popular del siglo XVI.

El digestato, otro foco de preocupación

La plataforma puso también el acento en la gestión del digestato, el residuo sólido resultante del proceso de biometanización, que previsiblemente sería esparcido en campos agrícolas del entorno. Stop Biometano Daimiel advirtió de que esta práctica podría comprometer la calidad del aire, del suelo y del agua en la zona.

Ante el conjunto de estas consideraciones, el colectivo instó al Ayuntamiento de Daimiel y a la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha a paralizar la tramitación del proyecto hasta que se revisen en profundidad todas estas cuestiones y se garantice un proceso de autorización con mayor rigor y transparencia.

Comentarios