CCOO lleva a Vestas Daimiel a Fiscalía por el aumento de abortos
El sindicato Comisiones Obreras (CCOO) elevará a la Fiscalía el aumento de abortos entre las trabajadoras de la factoría de Vestas en Daimiel (Ciudad Real), así como el incremento de enfermedades respiratorias y dermatológicas entre la plantilla, al considerar que podrían deberse a la exposición a agentes tóxicos en el entorno laboral.
El sindicato, que ha calificado la situación de problema de "salud pública", ha registrado en torno a 30 casos en el último año y otros 20 en lo que va de 2026, una cifra que sus responsables describen como "exponencial" y que, a su juicio, exige depurar posibles responsabilidades penales.
Comisiones Obreras (CCOO) anunció este martes su intención de llevar ante la Fiscalía el aumento de enfermedades respiratorias, afecciones dermatológicas y abortos registrados entre los trabajadores de la planta de fabricación de palas eólicas de Vestas en Daimiel (Ciudad Real), al considerar que existe una relación directa con la exposición a agentes tóxicos presentes en el ambiente de trabajo. La denuncia fue presentada coincidiendo con la celebración del Día Internacional de la Seguridad y la Salud en el Trabajo.
La comparecencia corrió a cargo del secretario de Acción Sindical y Transiciones Estratégicas de CCOO, Javier Pacheco; el secretario general nacional de la Federación de Industria del sindicato, Francisco San José, y el secretario general de Industria de CCOO Castilla-La Mancha, Juan Cuevas, quienes comparecieron conjuntamente para dar máxima visibilidad a lo que calificaron como unas "gravedades" que no admiten demora.
Según los datos aportados por CCOO, en el último año se habrían detectado en torno a 30 casos de enfermedades vinculadas a la exposición laboral en la factoría, a los que se sumarían alrededor de 20 en lo que va de 2026. El sindicato calificó esta progresión de "exponencial" y advirtió de que la cifra real podría ser superior dado el uso de subcontratas en la planta y la alta rotación de parte de la plantilla, factores que dificultan el seguimiento epidemiológico.
Un "número elevadísimo" de abortos en proporción a la plantilla
Uno de los aspectos que más alarma ha generado es lo que el sindicato describe como un "número elevadísimo de abortos" entre las trabajadoras en proporción al total de la plantilla. CCOO apunta a que la exposición a determinados compuestos químicos presentes en el proceso de fabricación podría estar detrás de estas alteraciones reproductivas, si bien sus representantes reconocieron que probar la causalidad directa entraña dificultades técnicas y jurídicas.
Además de las alteraciones reproductivas, el sindicato ha documentado afecciones dermatológicas, alergias y enfermedades respiratorias como el asma entre los operarios de la factoría. "No se trata de accidentes laborales convencionales de tipo musculoesquelético, sino de una exposición continuada a agentes que permanecen en el ambiente y que afectan de forma acumulativa", explicaron los responsables sindicales, subrayando el carácter "silencioso" y progresivo de estos riesgos.
Para ilustrar la gravedad de la situación, los representantes de CCOO recurrieron a un símil de fuerte carga histórica: "Los empleados que trabajaban con uralitas hace unos años no sabían que podían enfermar, y ahora puede estar ocurriendo algo similar en Vestas". La alusión al amianto, cuyas consecuencias sobre la salud tardaron décadas en manifestarse y en ser reconocidas, refleja la inquietud sindical ante lo que consideran un riesgo sistemáticamente subestimado.
La empresa, acusada de no reconocer las enfermedades profesionales
CCOO denunció que la dirección de Vestas no estaría reconociendo estas patologías como enfermedades profesionales, lo que obliga a cada trabajador afectado a iniciar de forma individual un procedimiento para que se determine el origen laboral de su baja. Esta situación genera, según el sindicato, una doble desprotección: los afectados no reciben la cobertura correspondiente a la contingencia profesional y el problema no queda registrado estadísticamente como tal.
A esta negativa se suma, según la central sindical, una actitud de "represión" hacia los trabajadores que deciden denunciar su situación a través de los cauces sindicales, lo que actuaría como elemento disuasorio y podría estar reduciendo el número de afectados que se atreven a dar el paso. CCOO no precisó el contenido concreto de esas represalias, pero sus portavoces la señalaron como un patrón de conducta de la empresa ante las denuncias.
Petición de actuación a la Junta y a las autoridades laborales
Paralelamente a la vía penal, el sindicato dirigió sus demandas a dos instancias administrativas. Por un lado, reclamó a la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha que active protocolos específicos para detectar posibles afecciones relacionadas con la exposición a estos agentes, que incluirían el seguimiento de alergias dermatológicas, problemas respiratorios y alteraciones reproductivas tanto entre la plantilla directa de la factoría como entre el personal de subcontratas.
Por otro, hicieron un llamamiento a las autoridades laborales para que actúen ante lo que consideran una vulneración de la normativa de prevención de riesgos laborales e insistieron en la necesidad de reducir los límites de exposición a los productos contaminantes identificados para garantizar la seguridad de quienes trabajan en la planta.
CCOO indicó que su gabinete jurídico trabaja ya en la elaboración del escrito que se presentará ante la Fiscalía para exigir la depuración de posibles responsabilidades penales. El sindicato no concretó los plazos previstos para la presentación formal de la denuncia, aunque subrayó que la urgencia de la situación no admite más dilaciones. La planta de Daimiel es uno de los centros de producción de palas eólicas de la multinacional danesa Vestas en España y forma parte de una cadena de suministro estratégica para el sector de las energías renovables en Castilla-La Mancha.