Cazado con un 'kit de espía' en el examen del carné en Tomelloso

La Guardia Civil detectó el martes a un aspirante utilizando un dispositivo de intercomunicación oculto —conocido popularmente como 'kit de espía'— durante el examen teórico para obtener el permiso de conducción de clase B en Tomelloso (Ciudad Real). El operativo, realizado en colaboración con la Jefatura Provincial de Tráfico, permitió interceptar al infractor en pleno examen.

El aspirante se enfrenta a una multa de 500 euros y no podrá volver a presentarse a las pruebas teóricas del carné de conducir en un plazo de seis meses, sanciones que contempla el texto refundido de la Ley de Tráfico como infracción muy grave.

Cazado con un 'kit de espía' en el examen del carné en Tomelloso (Ciudad Real)
Cazado con un 'kit de espía' en el examen del carné en Tomelloso (Ciudad Real)

Agentes del Subsector de Tráfico de la Guardia Civil de Ciudad Real descubrieron el 22 de abril de 2026 a un aspirante que utilizaba un 'kit de espía' —un sistema de intercomunicación inalámbrica— para recibir respuestas desde el exterior mientras realizaba el examen teórico del permiso de conducción de clase B en Tomelloso (Ciudad Real). Los hechos tuvieron lugar en el centro habilitado por el Ayuntamiento de Tomelloso para la Jefatura Provincial de Tráfico de Ciudad Real en esa localidad manchega.

El dispositivo interceptado forma parte de lo que en el argot policial se denomina 'kit de espía': un conjunto de elementos de pequeño tamaño que permite a quien lo porta recibir audio a través de un auricular prácticamente invisible, conectado de forma inalámbrica con una persona situada fuera del aula de exámenes. Estos kits, comercializados en tiendas de electrónica y plataformas de venta en línea a precios que oscilan entre los 30 y los 200 euros, llevan años siendo utilizados en distintos países para cometer fraudes en pruebas de acceso, idiomas y, en España, también en los exámenes teóricos de tráfico.

El operativo policial

La detección no fue casual. Agentes del Subsector de Tráfico de la Guardia Civil de Ciudad Real, en estrecha colaboración con la Jefatura Provincial de Tráfico, establecieron con carácter previo un operativo de vigilancia discreta en las instalaciones donde se iba a celebrar la prueba. Según recoge la nota oficial de la Comandancia de Ciudad Real, los agentes observaron durante el transcurso del examen cómo el aspirante hacía uso de un "dispositivo de intercomunicación no autorizado conectado con el exterior del aula de exámenes", lo que motivó su intervención inmediata.

Este tipo de operativos de control, que combinan la presencia de efectivos de Tráfico con la coordinación de las jefaturas provinciales, se enmarcan en una estrategia más amplia de la Guardia Civil para garantizar la integridad de los procesos de obtención del permiso de conducir. La colaboración entre el cuerpo armado y las jefaturas provinciales de tráfico resulta clave en estas actuaciones, ya que permite actuar desde el momento en que se detectan indicios de irregularidades y asegurar la cadena probatoria necesaria para tramitar la denuncia correspondiente.

La denuncia y las sanciones

Una vez acreditada la utilización del dispositivo, los agentes levantaron la correspondiente acta-denuncia por infracción muy grave al amparo del Real Decreto Legislativo 6/2015, de 30 de octubre, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley sobre Tráfico, Circulación de Vehículos a Motor y Seguridad Vial. Dicho texto legal tipifica como infracción de máxima gravedad "utilizar dispositivos de intercomunicación no autorizados reglamentariamente en las pruebas para la obtención y recuperación del permiso de conducción, o colaborar o asistir con la utilización de dichos dispositivos".

Las sanciones previstas son dobles: por un lado, una multa económica de 500 euros; por otro, la prohibición de presentarse a cualquier prueba para la obtención del permiso de conducción durante seis meses. El acta-denuncia ha sido remitida a la Jefatura Provincial de Tráfico de Ciudad Real, organismo competente para tramitar el expediente sancionador.

Un fraude en auge que preocupa a las autoridades

La detección en Tomelloso no es un caso aislado en el conjunto del territorio nacional. En los últimos años, las autoridades de tráfico de varios países europeos han alertado del incremento de este tipo de fraudes, facilitados por la miniaturización de los dispositivos de comunicación y su accesibilidad en el mercado. En España, la Dirección General de Tráfico (DGT) ha intensificado los controles en los centros examinadores ante la proliferación de estas prácticas, que no solo suponen una vulneración de la legalidad, sino que ponen en riesgo la seguridad vial al permitir que conduzcan personas que no han acreditado de forma legítima los conocimientos mínimos exigidos.

La normativa española es clara en este punto: tanto quien usa el dispositivo como quien colabora desde el exterior facilita información son susceptibles de ser sancionados, lo que convierte estos fraudes en un riesgo legal compartido entre el aspirante y sus cómplices. Que la prueba teórica del permiso de conducir siga siendo objeto de intentos de trampa evidencia que el sistema de verificación presencial, pese a su aparente sencillez, continúa requiriendo de una vigilancia activa y coordinada para preservar su integridad.

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