Caen los búnkeres del clan de la heroína y cocaína en Ciudad Real

La Policía Nacional ha desarticulado un clan familiar dedicado al tráfico de heroína y cocaína en la provincia de Ciudad Real tras concluir la tercera y última fase de la operación 'Keiko', que se ha saldado con seis detenidos y el desmantelamiento de diez puntos de venta en la capital, Miguelturra y Pozuelo de Calatrava.

Los registros simultáneos practicados esta semana han permitido incautar más de 1.700 gramos de droga, 35.821 euros en efectivo y tres vehículos. La droga intervenida en toda la operación equivale a más de 10.000 dosis con un valor de mercado estimado en 320.000 euros.

La Policía Nacional ha desmantelado un entramado criminal especializado en el tráfico de heroína y cocaína en la provincia de Ciudad Real - EP
La Policía Nacional ha desmantelado un entramado criminal especializado en el tráfico de heroína y cocaína en la provincia de Ciudad Real - EP

La Policía Nacional desarticuló esta semana en Ciudad Real un clan familiar con continuidad generacional en el tráfico de heroína y cocaína, asentado principalmente en el poblado chabolista de San Martín de Porres y con ramificaciones en los municipios de Miguelturra y Pozuelo de Calatrava (Ciudad Real). La operación, bautizada como 'Keiko', se cerró con su tercera fase tras una investigación iniciada en julio de 2025 y resultó en la detención de seis personas y el desmantelamiento de diez puntos de venta de estupefacientes.

El subdelegado del Gobierno en Ciudad Real, David Broceño; el comisario provincial, Alberto Camacho, y el jefe de la Brigada Provincial de Policía Judicial, Javier Ramírez, ofrecieron este miércoles los detalles de una investigación que se prolongó a lo largo de 2025 y 2026. Broceño subrayó que la operación demuestra que la Policía Nacional "está donde tiene que estar y actúa cuando tiene que actuar" frente a quienes pretenden hacer negocio con el narcotráfico.

En el transcurso de los seis registros simultáneos practicados en las últimas horas se intervinieron 1.077 gramos de heroína, 718 gramos de cocaína, 42 gramos de marihuana, 35.821 euros en efectivo, tres vehículos, munición para armas de fuego, básculas de precisión y material para el procesamiento, embalaje y distribución de estupefacientes. El subdelegado precisó que no se trataba de una actividad de simple menudeo, sino de una red "con dinero, estructura y capacidad" para mantener puntos de venta frecuentados por consumidores de heroína, cocaína o la mezcla de ambas sustancias, conocida en el argot como "rebujado".

La droga incautada en esta última fase, sumada a la de las anteriores, equivaldría a más de 10.000 dosis con un valor aproximado de 320.000 euros en el mercado ilícito, según la estimación aportada por la Policía Nacional.

La heroína vuelve a ganar presencia en la provincia

Tanto el comisario Camacho como el jefe de la Brigada Judicial Ramírez advirtieron de que la heroína ha recuperado presencia en la provincia, aunque con un patrón de consumo diferente al registrado décadas atrás: ahora se consume principalmente fumada y, con creciente frecuencia, mezclada con cocaína. Esta tendencia obligó a la investigación a ampliar su foco más allá del tráfico de cocaína con el que arrancó la operación.

Camacho situó el caso dentro de la lucha contra los clanes dedicados al tráfico de drogas en la capital, señalada como una de las prioridades de la Comisaría Provincial. El mando policial describió a los investigados como descendientes de antiguos traficantes que ya operaban en los años 90 en algunos de los principales puntos negros de Ciudad Real, lo que evidencia la continuidad generacional de estas estructuras criminales.

El clan estaba asentado principalmente en el poblado chabolista de San Martín de Porres, aunque había extendido su actividad hacia los barrios de La Granja y San Antón y mantenía vínculos con Puertollano. Todos los detenidos son españoles, de en torno a 30 años, y entre ellos hay tanto hombres como mujeres. Varios de ellos ingresaron en prisión tras su detención.

Un zulo oculto en un ciprés

Los registros se extendieron por inmuebles distribuidos en distintos puntos de la ciudad y la provincia: dos viviendas en La Granja, tres en San Martín de Porres, una en San Antón, otra en la zona de la Laguna de la Posadilla, y otras en Pozuelo de Calatrava y Miguelturra. En uno de los registros practicados en el barrio de La Granja, los agentes localizaron un zulo oculto en el interior de un ciprés donde se hallaron unos 70 gramos de heroína, 90 de cocaína y una báscula de precisión.

Camacho explicó que en algunos de los registros fue necesaria la intervención de la unidad GOIT de la Policía Nacional, especializada en accesos complejos, porque los investigadores se han encontrado en los últimos tiempos con viviendas convertidas en "auténticos búnkeres" en barrios como San Antón o San Martín de Porres. En el dispositivo también participaron perros especializados en la detección de droga, dinero y armas, y unidades de orden público, dado el carácter estructurado y violento atribuido al clan.

Bizum, grandes imposiciones de efectivo e inmuebles

La investigación patrimonial paralela reveló una trama de blanqueo de capitales de envergadura considerable. Los agentes detectaron ingresos vía Bizum superiores a 45.000 euros, grandes imposiciones de efectivo que llegaron a superar los 20.000 euros en una sola operación, y la adquisición de tres inmuebles con un valor catastral conjunto de más de 250.000 euros, pese a que los principales responsables del clan no registraban ningún tipo de trabajo remunerado.

Por estos hechos, a los seis detenidos en esta última fase se les imputan delitos de pertenencia a organización criminal, contra la salud pública, receptación y blanqueo de capitales.

Tres fases desde julio de 2025

La operación 'Keiko' arrancó en julio de 2025, cuando la Policía Nacional detuvo a tres miembros de la organización y desmanteló cuatro puntos de venta de cocaína y heroína en la barriada de San Martín de Porres, que también funcionaban como centros de receptación de efectos sustraídos en robos y hurtos. En aquella primera fase se intervinieron 450 gramos de heroína, además de cocaína, armas y numerosos objetos robados en distintos puntos de la provincia.

Ese hallazgo abrió una línea de investigación paralela sobre el origen de los efectos intervenidos, procedentes en su mayoría de robos en chalets y casas de campo, que culminó con la detención de otras dos personas. Posteriormente, en enero de 2026, una segunda fase permitió decomisar 93 gramos de heroína y 172 gramos de cocaína, además de obtener información relevante sobre la posible implicación de los investigados en delitos de blanqueo de capitales. La tercera y última fase, ejecutada esta semana, cerró así una investigación de año y medio que ha desarticulado por completo una red criminal con raíces en la ciudad y proyección provincial.

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