Almagro impulsa su festival todo el año con residencias artísticas

La segunda edición duplica proyectos y refuerza la creación escénica.

La Junta restaurará la fachada del Palacio de los Oviedo, sede del festival.

Almagro (Ciudad Real) impulsa su festival todo el año con residencias artísticas
Almagro (Ciudad Real) impulsa su festival todo el año con residencias artísticas

El Festival Internacional de Teatro Clásico de Almagro consolida su apuesta por la creación contemporánea con la segunda edición de sus Residencias Artísticas, un programa que ha duplicado la participación hasta alcanzar los 55 proyectos y que refuerza el papel del municipio como epicentro cultural durante todo el año. Además, la Junta de Comunidades ha anunciado la restauración de la fachada del Palacio de los Oviedo, sede del certamen.

El anuncio se ha producido este martes en el Teatro Municipal de Almagro (Ciudad Real) durante la presentación oficial del programa, en un acto con la directora del festival, Irene Pardo; el consejero de Educación, Cultura y Deportes, Amador Pastor; la viceconsejera Carmen Teresa Olmedo; el alcalde Francisco Ureña y el vicepresidente de la Diputación, Adrián Fernández. La iniciativa busca apoyar a compañías y artistas en sus procesos creativos, fomentando el diálogo entre el Siglo de Oro y los lenguajes contemporáneos.

Un programa consolidado que crece en participación

Las Residencias Artísticas celebran su segunda edición tras consolidarse como un espacio de creación, investigación y convivencia, orientado a la experimentación escénica. La convocatoria ha registrado 55 propuestas, el doble que en su primera edición, lo que evidencia el creciente interés del sector.

El consejero Amador Pastor ha subrayado que “a partir de la segunda edición ya se puede hablar de consolidación”, destacando además que el programa supone “una vuelta de tuerca para enganchar al talento joven”, al conectar los ámbitos formativo y profesional. Asimismo, ha puesto el acento en la dimensión humana del proyecto —“las vivencias, las emociones, el compartir”— y en su vocación de permanencia: “Nosotros estamos de paso, pero estos proyectos tienen que quedarse”.

En paralelo, el Gobierno regional ha confirmado que restaurará la fachada del Palacio de los Oviedo, actuación que se llevará a cabo a través de la fundación del festival y que permitirá poner en valor el patrimonio cultural de Almagro, especialmente en un enclave que se convierte en referente del teatro nacional e internacional cada mes de julio. La intención es que las obras estén finalizadas antes de la inauguración del próximo festival.

La colaboración institucional como eje del proyecto

La directora del festival, Irene Pardo, ha destacado que el programa se desarrolla gracias a la colaboración entre la Junta de Comunidades, la Diputación de Ciudad Real y el Ayuntamiento de Almagro. En este sentido, ha defendido “un valor muy importante, que es el de la colaboración”, especialmente en un contexto en el que “parece que el conflicto prima sobre el acuerdo”.

Por su parte, el alcalde de Almagro, Francisco Ureña, ha valorado el impacto local de las residencias, que permiten que el festival tenga presencia durante todo el año: “Es una satisfacción porque hace que el Festival se prolongue más allá de su celebración habitual”. Además, ha señalado que los proyectos surgidos en este marco tienen recorrido dentro y fuera del certamen, consolidando una línea de trabajo estable.

Desde la Diputación, el vicepresidente Adrián Fernández ha incidido en el impacto territorial del programa, que contribuye a impulsar el talento, generar oportunidades y favorecer el desarrollo cultural, turístico y económico de la provincia. En este sentido, ha remarcado su papel en objetivos como “fijar población, generar empleo y reforzar el turismo cultural”.

Investigación escénica y mirada contemporánea al Siglo de Oro

El programa de 2026 se articula en torno a varios proyectos que exploran nuevas lecturas del teatro clásico:

  • ‘El trujamán entre Cervantes y Shakespeare’ (2-7 de marzo), dirigido por Pepe Zapata, plantea un diálogo entre el Siglo de Oro español y el teatro isabelino, centrado en el papel del mediador y la traducción cultural.
  • ‘Un bostezo melancólico de la tierra’ (5-11 de marzo), de Migue López, propone una investigación performativa que activa el barroco desde el cuerpo, la voz y el canto, en un lenguaje híbrido entre teatro físico y ritual poético.
  • ‘Livianas barrocas’ (22-27 de marzo), de Livianas Provincianas y Ballarte Ensemble, combina teatro breve barroco y música antigua con un enfoque contemporáneo, feminista y performativo.
  • ‘Yo quisiera ser poeta’ (26-31 de marzo), dirigido por Noelia Pérez, reivindica el papel de las mujeres como creadoras poéticas, recuperando una parte de la historia silenciada.

Recuperar la memoria de las mujeres en la escena

La actriz e investigadora Irene Serrano, al frente de ‘Livianas barrocas’, ha participado como representante de los proyectos seleccionados. Su propuesta recupera la memoria de mujeres que fueron “cómicas, músicas y empresarias” en el siglo XVII, figuras históricamente invisibilizadas que, según ha explicado, pueden entenderse hoy como “las tatarabuelas de las cupletistas”.

Serrano ha destacado el valor de las residencias como espacio de acompañamiento creativo y ha subrayado su vínculo personal con el festival: “Siento Almagro como casa y quiero que todo el mundo venga y lo conozca”, reivindicando la dimensión artística y vital de esta experiencia.

Un modelo cultural con impacto territorial

Las Residencias Artísticas se desarrollan en dos periodos y promueven el diálogo entre textos dramáticos y no dramáticos de los siglos XVI y XVII y su reinterpretación en el contexto actual. El programa refuerza así el papel del Festival de Almagro como motor cultural, turístico y económico en la provincia de Ciudad Real y en el conjunto de Castilla-La Mancha.

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