Piden medalla para dos guardias civiles tras salvar una vida en Ontur
La víctima agradece en una carta manuscrita el “beso en la cabeza” y el apoyo emocional recibido durante la intervención.
AUGC reclama que se tramite sin demora la Medalla al Mérito con Distintivo Blanco para uno de los agentes y una felicitación oficial para su compañero.
La Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC) de Albacete ha solicitado el reconocimiento oficial para dos agentes del Puesto de Ontur (Albacete) que el pasado 9 de febrero evitaron un intento autolítico en una vivienda del municipio. La actuación, que combinó intervención física y apoyo emocional a la víctima, ha sido destacada por la propia mujer en una carta manuscrita en la que agradece el trato recibido y la cercanía mostrada por los agentes.
Según el comunicado hecho público por la organización profesional el 23 de febrero de 2026, la patrulla estaba formada por el guardia civil Carlos Enrique Cucala y el guardia alumno Pedro Oliva, quienes acudieron a un aviso urgente por un intento de suicidio en un domicilio particular.
Una intervención de alto riesgo en el interior de la vivienda
A su llegada, los agentes encontraron a una mujer en un estado de altísima agitación, que portaba un cuchillo y que ya se había provocado heridas graves en las muñecas. La víctima relata en su carta que, tras escuchar cómo llamaban insistentemente a la puerta, entre tantas voces logró reconocer una en particular: “Reconocí una, la de Carlos, que me decía por favor abre la puerta”.
Finalmente, accedió a abrir y, una vez en el interior, el agente Cucala no dudó en abalanzarse sobre el arma para neutralizar la amenaza, asumiendo un evidente riesgo para su propia integridad física. El guardia alumno Oliva colaboró en la intervención y en la contención de la situación hasta la llegada de los servicios sanitarios.
“Más allá del deber”: el factor humano que marcó la diferencia
La propia mujer subraya en su misiva que, además de la actuación técnica, fue determinante el trato humano recibido. Mientras los sanitarios atendían las lesiones, el agente permaneció a su lado, sujetándole la mano y tratando de tranquilizarla.
“Carlos me sujetaba la mano dándome ánimos y hasta darme un beso en mi cabeza y tranquilizarme con mucho cariño”, recoge la carta, en la que también agradece la implicación del compañero que estuvo pendiente en todo momento.
La víctima afirma que no tiene “palabras suficientes” para agradecer la labor de ambos y destaca que el agente volvió posteriormente para interesarse por su estado de salud, un gesto que califica como algo que “nadie más hace por un ciudadano o persona”.
Solicitud de medalla y crítica a la Administración
En su comunicado, AUGC considera que los hechos son merecedores de la Medalla al Mérito de la Guardia Civil con Distintivo Blanco para el guardia civil Cucala y de una felicitación oficial para el guardia alumno Oliva, reclamando que estos reconocimientos se tramiten “sin demora” y no queden atrapados en trámites burocráticos.
La asociación aprovecha el caso para denunciar lo que considera un “abandono institucional” hacia la escala básica del cuerpo y recuerda reivindicaciones históricas como:
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La equiparación salarial plena con otros cuerpos policiales.
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Una jubilación digna que reconozca la penosidad del servicio.
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Una conciliación real y un sistema de turnos igualitario respecto al Cuerpo Nacional de Policía.
“Que tomen nota en el Ministerio: aunque nos nieguen derechos básicos, el compromiso de los guardias civiles con la ciudadanía permanece intacto”, concluye el comunicado, que insiste en que el heroísmo demostrado no puede quedarse “solo en una foto”.