Castilla-La Mancha activa el Teleictus para asegurar atención rápida y equitativa
El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha confirmado que el Ejecutivo autonómico activará el 9 de febrero el Protocolo Regional de Teleictus, una iniciativa estratégica destinada a reforzar la atención sanitaria frente al ictus agudo y a asegurar una respuesta rápida y equitativa en todo el territorio regional. El anuncio lo realizó en Albacete, durante la inauguración de la primera fase del Colegio de Educación Infantil y Primaria número 34 de la capital.
Durante su intervención, García-Page subrayó la importancia del factor tiempo en la atención a este tipo de patologías. “Hay cada día, lamentablemente, más casos de ictus. La respuesta a las enfermedades es muy importante y la rapidez en la respuesta es clave. Cada minuto se cifra en tiempo de vida o en tiempo de posible recuperación”, afirmó el presidente regional, que defendió la implantación del nuevo protocolo como una herramienta decisiva para mejorar la supervivencia y reducir las secuelas de los pacientes.
En ese mismo contexto, el jefe del Ejecutivo autonómico avanzó además que el Diario Oficial de Castilla-La Mancha publicará en los próximos días una resolución de la Consejería de Sanidad para ampliar la detección precoz de enfermedades congénitas mediante la prueba del talón, que pasará a incluir cuatro nuevas metabolopatías, elevando hasta 34 el número total de patologías detectables en recién nacidos.
Por su parte, el director gerente del Servicio de Salud de Castilla-La Mancha, Alberto Jara, ha detallado el funcionamiento y el alcance del Protocolo Regional de Teleictus durante el primer simulacro de activación del sistema, celebrado en el Hospital General de Almansa, centro desde el que arrancará de forma inicial este nuevo modelo asistencial. En el ejercicio participaron también la directora general de Asistencia Sanitaria, Cristina Pérez Hortet, y el neurólogo del Complejo Hospitalario Universitario de Albacete y coordinador regional del protocolo, Óscar Ayo.
El ictus constituye uno de los principales problemas de salud pública en Castilla-La Mancha, con una incidencia anual superior a los 4.600 casos y un elevado impacto en términos de mortalidad y discapacidad. En este escenario, Jara recalcó que “el ictus es una urgencia vital en la que cada minuto cuenta. Cuanto antes se actúa, mayores son las posibilidades de supervivencia y de reducir las secuelas”, asegurando que el Teleictus “nace para ganar tiempo allí donde el tiempo es determinante”.
Castilla-La Mancha es una región extensa y con población dispersa, una circunstancia que refuerza la necesidad de este tipo de soluciones. El protocolo se apoya en un modelo asistencial en red que permite que pacientes atendidos en hospitales de menor tamaño puedan ser valorados de forma inmediata por neurólogos expertos en patología cerebrovascular mediante sistemas de videollamada. Así, aunque el especialista no se encuentre físicamente en el centro, puede evaluar al paciente en tiempo real, revisar las pruebas de imagen y decidir con rapidez el tratamiento más adecuado, ya sea la trombólisis intravenosa en el propio hospital o la derivación para trombectomía mecánica al centro de referencia, garantizando una atención especializada y segura.
Implantación progresiva y trabajo en red
La implantación del Teleictus se realizará de manera progresiva y por fases. La primera comenzará en el Hospital de Almansa, que actuará como centro comarcal en coordinación con el Complejo Hospitalario Universitario de Albacete, desde donde se prestará la atención neurovascular especializada. Una vez completada esta fase inicial y la formación de los profesionales, el protocolo se extenderá al resto de hospitales comarcales de la región, reforzando la red asistencial frente al ictus y mejorando los resultados en salud de la población.
El modelo integra la activación del Código Ictus tanto en el ámbito extrahospitalario, a través del 112 y de la Gerencia de Urgencias, Emergencias y Transporte Sanitario, como en el ámbito hospitalario, con la participación de Urgencias, Radiodiagnóstico y el profesional de guardia Neurovascular Regional, siguiendo un protocolo común y tiempos de actuación claramente definidos.
La elección del Hospital de Almansa como primer centro responde a su capacidad técnica, la implicación de sus profesionales y su papel estratégico dentro del mapa sanitario regional. En los días previos al simulacro, cerca de 80 profesionales del centro recibieron formación específica teórico-práctica para garantizar una puesta en marcha segura y eficaz del sistema.
El simulacro permitió comprobar el funcionamiento de los circuitos asistenciales, el uso de la tecnología necesaria para la valoración neurológica experta en tiempo real, evaluar los tiempos de respuesta y verificar la coordinación entre todos los dispositivos implicados, con el objetivo de detectar oportunidades de mejora antes de la activación real del protocolo en febrero.
Alberto Jara subrayó que el Teleictus no sustituye a los profesionales, sino que los refuerza al facilitar la toma de decisiones clínicas y mejorar la seguridad del paciente. Asimismo, destacó el trabajo desarrollado por la Dirección General de Asistencia Sanitaria, impulsora del proyecto, y el papel clave del coordinador regional del protocolo, Óscar Ayo, cuyo liderazgo clínico y rigor técnico han sido fundamentales para diseñar un modelo asistencial adaptado a la realidad territorial de Castilla-La Mancha.
“Se trata de una apuesta decidida por la equidad y la seguridad del paciente, con un objetivo muy claro: ofrecer la mejor atención posible al paciente con ictus, viva donde viva”, concluyó el gerente del Sescam.