Núñez (PP) promete liderar la transformación de Castilla-La Mancha con menos impuestos y más industria

El presidente del PP en Castilla-La Mancha, Paco Núñez, propone un giro profundo en el modelo económico y social de la región, con una reforma fiscal integral, una nueva Ley del Suelo y una estrategia de reindustrialización que convierta a la Comunidad en “eje de crecimiento del sur de Europa”. Avisa además de que Page practica “la misma política socialista que Sánchez” y reclama definir un modelo claro de futuro.
El presidente del PP de Castilla-La Mancha, Paco Núñez, durante el encuentro que ha mantenido con los medios de comunicación en Toledo
El presidente del PP de Castilla-La Mancha, Paco Núñez, durante el encuentro que ha mantenido con los medios de comunicación en Toledo

Paco Núñez, presidente del Partido Popular de Castilla-La Mancha, aprovechó un encuentro con medios de comunicación en Toledo para situar 2026 como el punto de partida de una alternativa real al Gobierno autonómico. Lo hizo reivindicando que la región necesita pasar “de gestionar la inercia”, como reprocha al presidente Emiliano García-Page, a “liderar el futuro de transformación” tras “años de oportunidades perdidas”.

Reforma fiscal integral y una nueva Ley del Suelo

Núñez avanzó que el PP impulsará una reforma fiscal integral destinada a aliviar la presión sobre rentas medias, pymes y autónomos. Su propuesta pasa por eliminar impuestos que, a su juicio, frenan la inversión, como sucesiones, donaciones o actos jurídicos documentados, además de reducir los tributos vinculados a la compraventa de suelo industrial.

El líder ‘popular’ defendió también incentivos fiscales en digitalización, contratación estable y actividad económica en zonas despobladas, con el objetivo de reactivar la economía regional y atraer nuevos proyectos.

En materia urbanística, anunció una reforma profunda de la Ley del Suelo, adaptada al siglo XXI. Denunció que la normativa actual “está obsoleta y bloquea la iniciativa privada”, generando procesos “que tardan años” en la aprobación de nuevos planes de ordenación. Su objetivo es facilitar el acceso a la vivienda, disponer de más suelo industrial y logístico y captar inversiones.

Además, defendió la creación de corredores económicos que conecten Madrid con el sur a través de Castilla-La Mancha, aprovechando la ubicación estratégica de la región.

Reindustrialización y retención del talento joven

Núñez situó como prioridad “poner en marcha una verdadera política de reindustrialización” vinculada a sectores clave como logística avanzada, agroalimentación, energía, tecnología, datos e industria farmacéutica. Según explicó, estas áreas han de convertir a Castilla-La Mancha en “el eje de crecimiento del sur de Europa”.

El presidente regional del PP alertó de que la Comunidad sigue instalada en la parte baja de los indicadores socioeconómicos, con bajos salarios, alta temporalidad y fuga de talento joven. “El 80% de los jóvenes se plantea marcharse. El mero hecho de planteárselo ya es un fracaso político”, afirmó. También citó la “pérdida de miles de talentos” en un tejido empresarial compuesto en un 96% por empresas de menos de diez trabajadores.

Denunció que el gasto público no se ha orientado a transformar la economía, sino a mantener los servicios esenciales, y advirtió que la región “no atrae inversión ni retiene el talento” por culpa de “políticas socialistas de elevado gasto social”.

Pobreza energética y datos sociales “preocupantes”

El dirigente popular subrayó que el 37% de los hogares sufre pobreza energética y que muchos castellanomanchegos “ni siquiera encendieron la calefacción en Navidad”. Añadió otros datos, como el 41% de pobreza infantil y “una productividad muy baja” en comparación con la media nacional.

“Castilla-La Mancha no es una tierra sin recursos; es una tierra mal gestionada, sin estrategia y sin ambición política”, resumió.

El campo como sector estratégico

Núñez reivindicó su compromiso con el medio rural, anunciando el mayor plan de modernización agraria de la historia de Castilla-La Mancha, acompañado de medidas de simplificación burocrática y de impulso a la industria auxiliar ligada al sector primario.

Defendió además la protección del agua como elemento de riqueza y cohesión, y apostó por un crecimiento compatible entre la agricultura y las energías renovables.

Bienestar, sanidad y dependencia: “igualdad real de oportunidades”

El presidente del PP abogó por un estado del bienestar que genere igualdad de oportunidades, con especial énfasis en la lucha contra la pobreza infantil y la reducción de las listas de espera sanitarias. Reiteró su compromiso con la recuperación de la carrera profesional sanitaria, mayor atención a la salud mental y una política eficaz de dependencia.

Discrepancias PSOE–Sánchez y financiación catalana

Núñez dedicó parte de su intervención a asuntos de actualidad nacional. Recordó que los cinco secretarios provinciales del PSOE de Castilla-La Mancha “autorizaron” por carta el modelo de financiación acordado entre el Gobierno de Pedro Sánchez y ERC, un pacto que, según denunció, supone que recursos destinados a médicos, carreteras o autónomos en la región terminen “en manos del separatismo catalán”. Por ello pidió a Page convocar un Consejo de Política Fiscal y Financiera para rechazar ese modelo.

En paralelo, el líder del PP volvió a sembrar dudas sobre la tramitación del nuevo Estatuto de Autonomía, sugiriendo que las discrepancias entre Page y Sánchez podrían poner en riesgo la negociación.

Acusaciones sobre Venezuela y el “silencio” de Page

Respecto a la situación política en Venezuela, Núñez acusó a García-Page de mantenerse en una “equidistancia cómoda” frente al chavismo. Recordó las palabras del alcalde socialista de El Bonillo en 2017, cuando calificó al Gobierno venezolano de “envidiable”, y lamentó que no hubiera consecuencias internas para el regidor. “Page decidió callar y ser cómplice”, afirmó.

Pactos con Vox y gobernabilidad

Interpelado por los periodistas, Núñez confirmó que, si la suma con Vox permite desalojar a Page de la Junta, el PP pactará con la formación de Santiago Abascal. Recordó que ya gobiernan juntos en ayuntamientos y diputaciones de la región, acuerdos de los que se declara “razonablemente satisfecho”.

“Si Castilla-La Mancha pide cambio, habrá cambio”, señaló, defendiendo que los pactos locales han sido posibles pese a las diferencias ideológicas.

Un proyecto político “de modelo”, no de inercia

Núñez subrayó que su intervención constituye “la dirección política” que quiere imprimir al PP en su camino hacia la Presidencia regional. Avisa de que “de nada servirá echar a Pedro Sánchez” si en Castilla-La Mancha se mantiene “el mismo modelo socialista”.

Concluyó defendiendo un proyecto basado en la libertad, la igualdad de oportunidades, el empleo de calidad y el futuro de los jóvenes. “Gobernar no es administrar inercias, es elegir un modelo”, remató.

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