Déjenos hablar Presidente

Pedro Sánchez gobierna porque presentó una moción de censura contra Mariano Rajoy, cuyo partido, el PP estaba sumido en escándalos de corrupción.

Y precisamente el encargado de presentar la moción fue José Luis Ábalos, ahora condenado por corrupción. Unos cuantos años después o sea ahora, los casos de corrupción del PSOE de Sánchez se igualan e incluso superan a los del PP de Rajoy.

Porque no es solo el caso Ábalos, Koldo, Aldama los que lastran al PSOE y al presidente de Gobierno, sino una ristra de escándalos y acusaciones de corrupciones varias.

Así las cosas, la crisis que está padeciendo nuestro país a cuenta de los escándalos que tienen como protagonistas a importantes dirigentes socialistas, solo se puede solventar en las urnas.

Yo le pediría Presidente de Gobierno que nos permita hablar a los ciudadanos, convocando elecciones.

Cada día que pasa mengua la confianza en Pedro Sánchez, no solo de una buena parte de la ciudadanía, también de los suyos, es decir de quienes hasta ahora habían decidido no ver, no oír y callar para no darse por enterados de lo que sucedía, achacando a fuerzas malignas, entre las que se encuentran jueces, fiscales, periodistas, empresarios, por supuesto el PP, y no han incluido al Papa de casualidad.

No me cansaré de decir que Pedro Sánchez se ha rodeado de gente que piensa en sus propios intereses, sean estos cuales sean, un ministerio, una dirección general, una "fontanería" o cualquier otra prebenda.

He de confesarles que creo, que la culpa de cuanto sucede, no solo es del propio Sánchez sino de sus consejeros mendaces y de quienes le convencen que es de día cuando es de noche.

Si, él está predispuesto a dejarse convencer, eso es evidente, pero me pregunto si no hay nadie que le sea realmente leal y por tanto capaz de colocarle ante el espejo de la realidad.

El tiempo juega en su contra cada día de permanencia en el Gobierno. Y cuando se dé cuenta se verá solo, porque las ratas son las primeras que abandonan el barco cuando se hunde.

Ese día veremos a muchos de los que hoy le hacen la ola decir que ya lo decían ellos... que lo veían venir... que si no escuchaba... que si... que si... En realidad algunos ya han empezado a recular.

Alguien tendría que decir al Presidente que a veces dar un paso atrás supone coger impulso para en algún momento volver a dar un paso adelante.

Dado todo lo que está pasando, los ciudadanos tenemos derecho a hablar. Convóquenos, Presidente.