Toledo clama contra las guerras y exige el alto el fuego inmediato

La plataforma 'No a la guerra' de Toledo convocó este domingo cinco marchas desde distintos puntos de Toledo para protestar contra todos los conflictos que siguen activos en el mundo y evitar que caigan en el olvido - EFE/Ángeles Visdómine

Unas 200 personas se suman en Toledo a la marcha convocada por la Plataforma 'No a la guerra' para protestar contra todos los conflictos bélicos activos en el mundo y reclamar el alto el fuego inmediato.

La concentración, que partió desde cinco puntos del Casco Histórico, culminó con la lectura de un manifiesto que denuncia la creciente normalización del militarismo y sus consecuencias sobre la economía y los derechos de la ciudadanía.

Unas 200 personas se movilizaron este domingo en la capital regional para sumarse a la marcha convocada por la Plataforma 'No a la guerra' de Toledo, que reclamó el cese inmediato de los bombardeos y el fin de los más de cien conflictos armados activos en los cinco continentes. La concentración discurrió por el Casco Histórico y finalizó en la plaza del Ayuntamiento, donde se procedió a la lectura de un manifiesto que denuncia la normalización de la guerra y sus efectos sobre millones de personas.

La marcha partió de manera simultánea desde cinco puntos de la ciudad: la plaza de Zocodover, la plaza de San Vicente, el Teatro de Rojas, la plaza del Salvador y la plaza de Santa Isabel, en una elección simbólica que representaba los cinco continentes afectados por conflictos bélicos activos. Los participantes portaban pancartas con mensajes como 'No a la guerra', 'Por la paz' o 'Ninguna guerra está justificada' mientras recorrían las calles del centro histórico hasta confluir en el punto de encuentro final.

Una vez reunidos frente al Ayuntamiento, se dio lectura al manifiesto de la plataforma, que reclamó "la desescalada de las tensiones y el cese de los bombardeos y de cualquier forma de represalia contra la población civil".

La voz de la plataforma

En representación de la Plataforma 'No a la guerra', Mayte García, delegada de CCOO Toledo, fue la encargada de dar voz a las reivindicaciones del colectivo. "No podemos normalizar la guerra ni permanecer indiferentes ante la escalada de conflictos que vive el mundo", afirmó ante los asistentes concentrados en la plaza del Ayuntamiento.

García subrayó que las consecuencias de los conflictos "no se limitan a los campos de batalla", sino que "generan sufrimiento humano, desplazamientos forzosos, pobreza, inflación y deterioro de las condiciones de vida de millones de personas". Frente a esa realidad, defendió que los conflictos "deben resolverse mediante la diplomacia, el diálogo y el respeto al derecho internacional" y "nunca mediante la violencia ni la lógica militar".

La portavoz denunció además "la creciente normalización del militarismo" y alertó de que cada incremento en el gasto militar "reduce las posibilidades de invertir en derechos, en servicios públicos y en bienestar para la ciudadanía". Su intervención concluyó con un llamamiento a la implicación ciudadana: "Hoy hacemos un llamamiento a toda la sociedad para que se implique en la defensa de la paz, los derechos humanos y la convivencia entre los pueblos".

El militarismo y sus consecuencias económicas

El manifiesto leído durante la concentración fue más allá de las consecuencias humanitarias directas de los conflictos y apuntó a su impacto sobre las economías globales. La plataforma denunció que las tensiones bélicas "están contribuyendo al deterioro de las perspectivas económicas globales, alimentando la inflación, debilitando la cooperación internacional y agravando problemas estructurales que ya arrastraban muchas economías tras la crisis derivada de la pandemia".

El documento señaló además "un incremento constante del gasto militar mundial, mientras recursos imprescindibles para garantizar derechos básicos se ven relegados". La plataforma rechazó sin ambages que la industria armamentística sea tratada "como si se tratara de una actividad económica más" y calificó sus consecuencias de "devastadoras".

El manifiesto concluyó con una lectura política de fondo: "La guerra nunca responde a los intereses de los pueblos. Responde a intereses económicos, estratégicos y de poder que nada tienen que ver con las necesidades reales de las mayorías sociales."

La movilización de Toledo se enmarca en un contexto de creciente preocupación social por el aumento del gasto en defensa a nivel europeo y las tensiones derivadas de conflictos como los de Ucrania y Oriente Próximo, que han situado el debate sobre el militarismo en el centro de la agenda política y sindical en toda España.